La señora Simpson : las vidas secretas de la duquesa de Windsor, la mujer que estuvo a punto de arruinar la monarquía
8. Un Paso Hacia el Trono
Laura, duquesa de Marlborough, resultó ser toda una autoridad sobre el asunto del hijo ilegítimo del príncipe Jorge. Ella se casó con Michael Canfield, quien falleció trágicamente joven. El idilio con Noël Coward apareció comentado en el libro de Michael Thornton Royal Feud. Se consultaron las memorias del príncipe Cristóbal de Grecia. Thornton es la mejor fuente de información sobre la burlesca imitación que realizaba Wallis de la princesa Isabel. Frederick Winterbotham, mediante correspondencia y llamadas de teléfono, y el fallecido Ladislas Farago, tanto en conversaciones telefónicas que mantuvo conmigo como en su obra The Day of the Foxes, comentaron el episodio de De Ropp.
El relato del viaje a Europa se extrajo en parte del New York Times; y la colección de George Messersmith, ministro estadounidense en Austria, conservada en la Universidad de Delaware, contiene más información de utilidad. La obra del periodista británico G. E. R. Gedye Betrayal in Central Europe da una imagen vívida de los días del príncipe de Gales en Viena. Los periódicos austriacos de la época, entre los que figuran el Arbeiter Zeitung y el Neue Freie Presse, proporcionaron más detalles. El príncipe Otto de Habsburgo ha confirmado el interés del príncipe de Gales por él. El examen de los periódicos de Budapest Kis Ujsag, Neps Java y Budap ha sacado a la luz información útil. Se han consultado los diarios de Henry Channon. Un artículo extremadamente útil de Francis Watson, publicado en History Today (diciembre de 1986), ofreció extractos de los diarios de Wigram, que en la actualidad no están disponibles para consulta pública. La obra de lady Hardinge Loyal to Three Kings es la fuente de la anécdota relativa a Wallis en el palacio de St. James. Los diarios y cartas de la señora Belloc Lowndes también se han utilizado. El New York Times realizó una magnífica cobertura de las bodas de plata del reinado de Jorge V y apuntó la implicación de la princesa Cecilia en las conexiones alemanas del príncipe. También se extrajo información acerca de la Legión Británica a partir de la historia oficial de la Legión, realizada por Graham Wooten. Se consultó con Hansard acerca de las preguntas realizadas por Aneurin Bevan. La conexión de Londonderry se menciona en muchas fuentes, entre las que están England’s Money Lords, de Simon Haxey, una obra de gran utilidad. La correspondencia del duque de Windsor se ha consultado una vez más.
De nuevo, el New York Times cubrió de forma exhaustiva el viaje real. George Messersmith estuvo tan pendiente de ello como siempre. Todo lo relativo a Armand Grégoire se extrajo de los archivos del FBI y de la inteligencia militar estadounidenses, así como de la Sûreté francesa, ahora custodiados en los Archivos Diplomáticos junto a muchos otros informes sobre él recopilados a partir de una gran variedad de fuentes de inteligencia. Se consultó la revista Le Franciste, así como el libro Buccard et le Francisme, de Alain Deniel. Tanto Deadline, de Pierre Lazareff, antiguo editor de Paris-Soir, como Campaign of Treachery, obra del distinguido abogado parisino Henry Torres, confirman los informes del FBI y del Departamento de Estado estadounidenses de que Wallis había contratado a Grégoire como abogado. La conexión Laval quedó establecida por el testimonio del propio Laval en su juicio por traición a Francia celebrado tras la Segunda Guerra Mundial, y se han consultado tanto las transcripciones del mismo como el relato que hizo del proceso el New York Times. El conde René de Chambrun ha confirmado la relación, de la que él habló en su libro Pierre Laval: Traitor or Patriot? A este respecto también se han consultado los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores británico. La edición de 1942 de Current Biography ofrece detalles de Mainbocher. Una vez más, los diarios de Mensdorff me los proporcionó Kenneth Rose.
Kenneth de Courcy (duque de Grantmesnil) y la señora de Leslie Field fueron, por supuesto, las principales fuentes de información sobre el dossier de China. George Seldes expuso en In Fact el tema del doctor Frank Buchman y sus vínculos nazis. La biografía de sir Oswald Mosley realizada por Robert Skidelsky ofrece mucha información, que fue completada con detalles extraídos del libro de Colin Cross The Fascists in Britain y las memorias de Nicholas Mosley, lord Ravensdale. El asunto de las concesiones de algodón de Ernest Simpson aparece en los índices de los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores británico publicados en 1972, y está asimismo documentado en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores británico existentes en el Archivo Nacional británico en Kew. Las memorias de Frederick Corbitt anteriormente citadas aportaron la anécdota de los aguacates. La obra King George V, de Kenneth Rose, es una excelente fuente de información sobre el declive del viejo monarca. A este respecto, el artículo de History Today resultó ser de la máxima utilidad; confirmó a partir de documentos tanto de lord Dawson como de lord Wigram lo relativo a la eutanasia. El ejemplar de Business Week del 21 de marzo de 1936 aportó detalles sobre los ingresos reales basándose en una cuidadosa investigación realizada en los archivos británicos. La rigurosa obra de Helen Lombard Washington Waltz ofrece detalles sobre las inversiones reales en Lyons. El libro de Henry Grattidge Captain of the Queens incluye la historia del incómodo suceso que tuvo lugar durante la procesión del funeral. This Man Ribbentrop, de Paul Schwarz, relata la anécdota de las filmaciones que se realizaban en secreto al rey y Wallis para después ser enviadas a Hitler. Schwarz era de las pocas personas que podía saberlo.
Los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán contienen descripciones de las reuniones entre el rey y sus visitantes alemanes en aquella época. Se consultó Loyal to Three Kings. El funeral del rey Jorge V celebrado por Hitler quedó registrado en el New York Times. También lo fue la fiesta en el palacio de Buckingham, a la que quitó importancia la prensa británica. La idea de que lady Mendl pretendía redecorar el palacio se sugería en un artículo del New York Times. También allí apareció la entrevista con mi padre, sir Charles Higham. Las cartas de amor fueron una vez más una buena fuente de información. La revista Time cubrió con profesionalidad todos estos eventos. Los documentos de J. C. C. Davidson, antiguo presidente del Partido Conservador y más tarde canciller del ducado de Lancaster, se consultaron con referencia al tema de los masones.