Odas y sonetos
A J[ames] R[ice]
Si una semana fuese una era y sintiéramos
cada semana el dulce reencuentro y el adiós,
un pobre año, entonces, serían ya mil años,
con las mejillas rojas de tanta bienvenida:
la vida así sería larga en un corto espacio,
y el tiempo mismo así sería aniquilado,
y así un viaje de un día en neblina de olvido
para servir al gozo se nos dilataría.
¡Oh, llegar de la India muy temprano los lunes! ¡Desembarcar los martes desde el rico Levante! ¡Unir en poco tiempo un cúmulo de gozos,
y agrupar nuestras almas en un jadeo eterno!
Esta mañana, amigo, y la tarde de ayer
a albergar me enseñaron tan feliz pensamiento.
N. del T.: James Rice —amigo que conoció a través de J. H. Reynolds.