Odas y sonetos

John Keats · Capítulo 48 de 70

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Odas y sonetos

A Homero

 

Apartado a lo lejos en gigante ignorancia,

tengo noticias tuyas y también de las Cíclades, como el que está sentado a la orilla del mar

y anhela ir a los hondos corales de delfines.

Tú eras ciego, y entonces Júpiter rasgó el manto para mostrarte el Cielo y dejarte vivir,

y Neptuno te hizo un refugio de espuma,

y Pan hizo cantar para ti a sus enjambres;

pues siempre en las orillas de la tiniebla hay luz y los abismos muestran selvas inexploradas;

hay en la medianoche una mañana en ciernes

y una triple visión en la densa ceguera.

Esto fue lo que viste, lo mismo que Diana,

la Reina de la Tierra, del Cielo y del Infierno.