Will Grayson, Will Grayson
Capítulo veinte
lo que tengo ante mí es lo más flipante que he visto en mi vida. de lejos.
sinceramente, no creía que gideon y yo llegaríamos a tiempo. para empezar, el tráfico en chicago está fatal, pero en este caso avanzaba más despacio que el cerebro de un colocado. gideon y yo hemos tenido que hacer una competición de tacos para calmarnos.
ahora que lo hemos conseguido, me temo que no hay manera de que nuestro plan funcione. es una locura y a la vez una genialidad, que es lo que tiny merece. y me ha exigido hacer un montón de cosas que no suelo hacer, entre ellas:
• hablar con extraños
• pedir favores a extraños
• estar dispuesto a quedar como un imbécil
• dejar que alguien (gideon) me ayude
depende también de varias cosas que escapan a mi control, entre ellas:
• la amabilidad de extraños
• la capacidad de espontaneidad de extraños
• la capacidad de conducir deprisa de extraños
• que el musical de tiny tenga más de un acto
estoy seguro de que va a ser un desastre total. pero supongo que lo importante es que aun así voy a hacerlo.
sé que por poco no llego a tiempo, porque cuando gideon y yo entramos en el auditorio, están colocando unos columpios en el escenario. y no unos columpios cualesquiera. reconozco esos columpios. exactamente esos columpios. y ahora es cuando empiezo a alucinar de verdad.
gideon: puta mierda.
a estas alturas, gideon sabe lo que pasó. no solo con tiny y conmigo, sino también con maura y conmigo, con mi madre y conmigo, y en el fondo con todo el mundo y conmigo. y ni una vez me ha dicho que yo fuera un idiota, o malo, o terrible, o un caso perdido. en otras palabras, no me ha dicho nada de lo que me he dedicado a decirme a mí mismo. lo que me decía cuando veníamos en el coche era:
gideon: es lógico.
yo: ¿lo es?
gideon: totalmente. yo habría hecho lo mismo que tú.
yo: mentiroso.
gideon: no te miento.
de repente ha alargado su meñique.
gideon: te lo prometo. no te miento.
y he sujetado su meñique con el mío. hemos avanzado así un rato, con mi meñique enroscado en el suyo.
yo: la próxima vez nos haremos hermanos de sangre.
gideon: y haremos fiestas de pijamas.
yo: en el patio.
gideon: no invitaremos a chicas.
yo: ¿a qué chicas?
gideon: a las hipotéticas chicas a las que no invitaremos.
yo: ¿habrá galletas con nubes?
gideon: ¿tú qué crees?
sabía que sí.
gideon: sabes que estás loco, ¿verdad?
yo: ¿es una novedad?
gideon: por hacer lo que vas a hacer.
yo: ha sido idea tuya.
gideon: pero lo has hecho tú, no yo. bueno, estás haciéndolo.
yo: ya veremos.
y era raro, porque mientras íbamos en el coche, no pensaba en gideon ni en tiny, sino en maura. mientras estaba en el coche con gideon, tan cómodo conmigo mismo, no podía evitar pensar que esto era lo que ella quería de mí. esto era lo que siempre quiso de mí. y nunca iba a ser así. pero supongo que por primera vez entiendo por qué ponía tanto empeño. y por qué tiny ponía tanto empeño.
ahora gideon y yo estamos en la parte de atrás del teatro. echo un vistazo a mi alrededor para ver quién ha venido, pero no distingo nada en la oscuridad.
los columpios están al fondo del escenario, y delante hay una fila de chicos del coro vestidos de chico, y de chicas vestidas de chico. sé que pretende ser un desfile de ex novios de tiny, porque mientras se colocan en fila cantan:
coro: ¡somos el desfile de ex novios!
no tengo la menor duda de que el chico del final se supone que soy yo. (va vestido de negro y parece de muy mal humor).
empiezan a cantar las razones por las que lo dejaron:
ex novio 1: eres demasiado inseguro.
ex novio 2: oírte cantar es duro.
ex novio 3: eres superlativo.
ex novio 4: soy demasiado pasivo.
ex novio 5: prefiero que seamos amigos.
ex novio 6: un futbolista no sale conmigo.
ex novio 7: he conocido a otro chico.
ex novio 8: mis razones no te las explico.
ex novio 9: no es para lanzar cohetes.
ex novio 10: solo ha sido un rollete.
ex novio 11: ¿quieres decir que no nos vamos a acostar?
ex novio 12: no puedo dejar de dudar.
ex novio 13: tengo otras cosas que hacer.
ex novio 14: tengo otros tíos con los que joder.
ex novio 15: nuestro amor solo era una invención.
ex novio 16: me preocupa que me rompas el colchón.
ex novio 17: prefiero quedarme leyendo, la verdad.
ex novio 18: creo que estás enamorado de mi necesidad.
eso es todo… cientos de mensajes y conversaciones, miles y miles de palabras dichas y enviadas, reducidas a una sola línea. ¿en eso se convierten las relaciones? una versión reducida del dolor, en la que no queda nada más. fue más que eso. sé que fue más que eso.
y quizá tiny también lo sabe. porque todos los demás ex novios salen del escenario menos el ex novio 1, así que veo que pasaremos por todos ellos, y quizá cada uno dará una lección a tiny y al público.
como tardaremos un rato en llegar al ex novio 18, supongo que es un buen momento para llamar al otro will grayson. me preocupa que tenga el móvil apagado, pero cuando salgo al vestíbulo para llamarlo (le pido a gideon que me guarde el sitio), me contesta y me dice que llega en un minuto.
lo reconozco de inmediato, aunque también en él algo ha cambiado.
yo: hola
o.w.g.: hola
yo: una obra magnífica.
o.w.g.: pues sí. me alegro de que hayas venido.
yo: yo también. porque, mira, he tenido una idea. bueno, en realidad la idea ha
sido de mi amigo. pero lo que vamos a hacer es…
se lo explico.
o.w.g.: es una locura.
yo: lo sé.
o.w.g.: ¿crees que han venido?
yo: me han dicho que vendrían. pero si por lo que sea no han llegado, al
menos estamos tú y yo.
el otro will grayson parece aterrorizado.
o.w.g.: tienes que empezar tú. yo iré después, pero no creo que pueda empezar
yo.
yo: trato hecho.
o.w.g.: es una auténtica locura.
yo: pero tiny se lo merece.
o.w.g.: sí, tiny se lo merece.
sé que deberíamos volver a la obra, pero, ahora que lo tengo frente a mí, hay algo que quiero preguntarle.
yo: ¿puedo preguntarte algo personal, de will grayson a will grayson?
o.w.g.: hum… claro.
yo: ¿te da la impresión de que algo ha cambiado? quiero decir, desde la
primera vez que nos vimos.
el o.w.g. lo piensa un segundo y asiente.
o.w.g.: sí. creo que no soy el will grayson de antes.
yo: yo tampoco.
abro la puerta del auditorio y echo un vistazo. todavía están en el ex novio 5.
o.w.g.: mejor vuelvo al backstage. jane se preguntará adónde he ido.
yo: jane, ¿eh?
o.w.g.: sí, jane.
es muy bonito… su cara refleja doscientas emociones diferentes cuando dice el nombre de jane… desde la más absoluta preocupación hasta la felicidad total.
yo: bueno, volvamos a nuestro sitio.
o.w.g.: buena suerte, will grayson.
yo: buena suerte para todos.
me cuelo dentro y busco a gideon, que me pone al corriente de lo que está pasando.
gideon (susurrando): el ex novio seis iba sobre suspensorios. hasta el
fetichismo, diría.
casi todos los ex novios son así… no son tridimensionales, pero enseguida queda claro que es deliberado, que tiny está mostrando que no llegó a conocer todas sus dimensiones, que estaba tan inmerso en estar enamorado que en realidad no dedicó tiempo a pensar de qué estaba enamorado. es una auténtica tortura, al menos para ex como yo. (veo a algunos chicos que también se revuelven en sus asientos, de modo que seguramente no soy el único ex del público.) dejamos atrás los diecisiete primeros ex, se apagan las luces y trasladan los columpios al centro del escenario. de repente un foco cae sobre tiny, que está en un columpio, y es como si mi vida se rebobinara y volviera a representarse ante mí, solo que en forma de musical. es exactamente como lo recuerdo… hasta que deja de serlo y tiny se inventa este diálogo para nosotros.
yo en el escenario: lo siento de verdad.
tiny: no lo sientas. me enamoré de ti. sé lo que sucede al final de la caída…
llegas al suelo.
yo en el escenario: pero me cabreo conmigo mismo. soy lo peor del mundo
para ti. soy tu granada de mano sin anilla.
tiny: me gusta mi granada de mano sin anilla.
es gracioso… me pregunto si yo habría dicho eso, y si lo habría dicho él, y si en ese caso las cosas habrían sido distintas. porque yo habría sabido que me entendía, al menos un poco. pero supongo que ha tenido que escribirlo en un musical para verlo. o decirlo.
yo en el escenario: bueno, a mí no me gusta ser tu granada de mano sin anilla.
ni la de nadie.
pero lo raro es que, por una vez, siento que la anilla está en su sitio.
ahora tiny mira al público. es imposible que sepa que estoy aquí. pero aun así quizá me busca.
tiny: solo quiero que seas feliz. conmigo, con cualquier otro o con nadie. solo
quiero que seas feliz. solo quiero que estés bien con tu vida. con la vida tal y como es. y yo también. es muy duro aceptar que la vida es caer. caer y tocar el suelo, y caer y tocar el suelo. estoy de acuerdo en que no es lo ideal. estoy de acuerdo.
habla conmigo. habla consigo mismo. quizá es lo mismo.
me llega. lo entiendo.
y entonces me pierde.
tiny: pero phil wrayson me enseñó una vez una palabra: weltschmerz. es la
depresión que sientes cuando el mundo real no encaja con el mundo que crees que debería ser. vivo en un gran océano de weltschmerz, ¿sabes? y tú también. y todo el mundo. porque todo el mundo cree que debería ser posible seguir cayendo y cayendo para siempre, sentir el aire en la cara
mientras caes, ese aire que te hace sonreír de oreja a oreja. y debería ser posible. deberíamos poder caer siempre.
y pienso: no.
de verdad. no.
porque me he pasado la vida cayendo. no las caídas de las que habla tiny. él habla del amor. yo hablo de la vida. en mis caídas no tocas el suelo. te estrellas contra el suelo. con fuerza. muerto, o con ganas de estar muerto. así que caer es la peor sensación del mundo. porque sientes que no puedes controlarlo. porque sabes cómo acaba.
no quiero caer. lo único que quiero es tener los pies en el suelo.
y lo raro es que siento que ahora los tengo. porque estoy intentando hacer algo bueno. igual que tiny intenta hacer algo bueno.
tiny: sigues siendo una granada de mano sin anilla en un mundo que no es
perfecto.
no, soy una granada de mano en un mundo cruel. pero, cada vez que me equivoco, la anilla se afianza un poco más.
tiny: y yo sigo siendo… cada vez que me sucede, cada vez que toco el suelo,
duele como si fuera la primera vez.
ahora se columpia más alto, se da impulso con las piernas, y los columpios crujen. parece que va a tirarlos abajo, pero sigue moviendo las piernas, tirando de las cadenas con los brazos y hablando.
tiny: porque no podemos detener la weltschmerz. no podemos dejar de
imaginar cómo podría ser el mundo. ¡es increíble! ¡es lo que más me gusta del ser humano!
ahora, cuando llega a lo más alto del arco, se sale del foco de luz y grita al público desde la oscuridad. luego vuelve a verse el columpio, su espalda y su culo se precipitan hacia nosotros.
tiny: y si vas a vivirlo, vas a caer, vas a enamorarte. ¡por eso amo al ser
humano!
en lo alto del arco, por encima de las luces, salta del columpio. es tan ágil y rápido que apenas lo veo, pero levanta los brazos, estira las piernas, salta y se agarra a una viga. el columpio cae antes que él, y todo el mundo (el público y el coro) jadea.
tiny: ¡porque sabemos lo que sucede cuando saltamos!
la respuesta es, por supuesto, que nos caemos de culo. que es exactamente lo que hace tiny. suelta la viga, cae delante de los columpios y se queda tirado en el suelo. me encojo, y gideon me coge de la mano.
no sé si el chico que hace de mí está actuando o no cuando pregunta a tiny si está bien. en cualquier caso, tiny le indica con la mano que se vaya, hace una seña al director de orquesta, y al momento empieza una canción lenta, con las teclas del piano muy espaciadas. tiny recupera la respiración durante la intro y empieza a cantar de nuevo.
tiny: se trata de caer
tocas el suelo y te levantas para volver a caer
se trata de caer
no me dará miedo volver a darme contra esa pared
reina el caos. el coro se aferra desesperadamente al estribillo. siguen cantando sobre caerse, y entonces tiny da un paso adelante y canta por encima de ellos.
tiny: quizá esta noche os da miedo caer, y quizá hay alguien por aquí o por
donde sea en el que pensáis, por el que os preocupáis, por el que os inquietáis, intentáis descubrir si queréis caer, o cómo y cuándo vais a tocar el suelo, pero tengo que deciros, amigos, que dejéis de pensar en el suelo, porque se trata de caer.
es increíble. es como si se elevara por encima del escenario. cree totalmente en lo que dice.
y yo sé lo que tengo que hacer. tengo que ayudarle a entender que lo que de verdad importa es la fe, no las palabras. tengo que conseguir que entienda que lo importante no es caer. es flotar.
tiny pide que enciendan las luces. mira al público, pero no me ve.
trago saliva.
gideon: ¿listo?
la respuesta a esta pregunta siempre será no. pero de todas formas tengo que hacerlo.
tiny: quizá hay algo que os da miedo contar, o alguien a quien os da miedo
querer, o algún sitio al que os da miedo ir. dolerá. dolerá porque importa.
no, pienso. NO.
no tiene que doler.
me levanto. y casi vuelvo a sentarme. mantenerme en pie me exige todas mis fuerzas.
miro a gideon.
tiny: pero acabo de caerme, de tocar el suelo, y estoy aquí para deciros que
tenéis que aprender a amar las caídas, porque se trata de caer.
extiendo el meñique. gideon enlaza el suyo con el mío.
tiny: caed por una vez. ¡dejaos caer!
ahora todos los actores están en el escenario. veo que el otro will grayson asoma también. lleva unos vaqueros arrugados y una camisa a cuadros. a su lado está una chica que debe de ser jane, con una camiseta que dice «Estoy con Phil Wrayson».
tiny hace un gesto, y de repente todos empiezan a cantar.
coro: abrázame, abrázame…
y yo sigo en pie. miro al otro will grayson, que parece nervioso, aunque sonríe. y veo que varias personas me miran y asienten. dios, espero que sean los que quiero que sean.
de pronto, tiny abre los brazos y detiene la música. se desplaza al frente del escenario, y los demás actores se quedan a oscuras. el foco solo lo ilumina a él, que mira al público. se queda ahí un momento, absorbiéndolo todo. y entonces da fin a la obra diciendo:
tiny: me llamo tiny cooper. y esta es mi historia.
la sala se queda en silencio. la gente espera a que se cierre el telón para que la obra termine definitivamente, para que empiecen las ovaciones. tengo menos de un segundo. aprieto con fuerza el meñique de gideon y lo suelto. levanto la mano.
tiny me ve.
otras personas del público me ven.
grito
yo: ¡TINY COOPER!
ya está.
espero de verdad que funcione.
yo: me llamo will grayson. ¡y te valoro, tiny cooper!
ahora todos me miran, muchos de ellos confundidos. no tienen ni idea de si forma parte de la obra.
¿qué puedo decir? estoy cambiando el final.
ahora se levanta un chico de veintipocos años con un chaleco moderno. me mira un segundo, sonríe, se gira hacia tiny y dice:
chico: yo también me llamo will grayson. vivo en wilmette. y también te
valoro, tiny cooper.
el siguiente es un hombre de setenta y nueve años sentado en la última fila.
anciano: me llamo william t. grayson, pero puedes llamarme will. y no tengo
la más mínima duda de que te valoro, tiny cooper.
gracias, google. gracias, listín telefónico de internet. gracias a los que se ocupan de los nombres.
mujer de cuarenta y pico: ¡hola! me llamo wilma grayson, de hyde park. y te
valoro, tiny cooper.
niño de diez años: me llamo will grayson. cuarto. mi padre no ha podido
venir, pero los dos te valoramos, tiny cooper.
falta uno. un alumno de la northwestern.
se produce una pausa dramática. todo el mundo mira a su alrededor.
y por fin se levanta. si el frenchy pudiera embotellarlo y venderlo como porno, seguro que sería dueño de medio chicago en un año. es lo que sucedería después de nueve meses si abercrombie se follara a fitch. es como una estrella de cine, un nadador olímpico y el próximo ganador del concurso televisivo de modelos masculinos a la vez. lleva una camisa plateada y pantalones rosas. todo en él brilla.
para nada es mi tipo. pero…
Dios Gay: me llamo will grayson. y te quiero, tiny cooper.
al final, tiny, que por una vez no ha abierto la boca en todo el rato, consigue decir unas palabras.
tiny: 847-555-3982
Dios Gay: 847-555-7363
tiny: QUE ALGUIEN ME LO APUNTE, POR FAVOR.
la mitad del público asiente.
y la sala vuelve a quedarse en silencio. de hecho, es un poco embarazoso. no sé si sentarme o qué.
entonces se oye un crujido procedente de la parte oscura del escenario. el otro will grayson sale del coro, se dirige a tiny y lo mira a los ojos.
o.w.g.: sabes cómo me llamo. y te quiero, tiny cooper. aunque no de la misma
manera que podría quererte el chico de los pantalones rosas.
y entonces interviene la chica que debe de ser jane.
chica: yo no me llamo will grayson, pero te valoro un montón, tiny cooper.
es lo más raro que he visto en mi vida. uno a uno, todos los actores le dicen a tiny cooper que lo valoran. (incluso el tipo al que llaman phil wrayson… ¿qué posibilidades hay de que exista ese nombre?) y luego el público se apunta. fila a fila. algunos lo dicen. otros lo cantan. tiny llora. yo lloro. todo el mundo llora.
pierdo la noción de cuánto dura. y después, cuando han acabado, empiezan los aplausos. el aplauso más fuerte que he oído en mi vida.
tiny avanza hasta el extremo del escenario. le tiran flores.
nos ha unido. todos lo sentimos.
gideon: lo has hecho bien.
volvemos a enlazar nuestros meñiques.
yo: sí, lo hemos hecho bien.
saludo con la cabeza al otro will grayson, que sigue en el escenario. me devuelve el saludo. él y yo compartimos algo.
pero ¿la verdad?
todo el mundo la tiene.
es nuestra maldición y nuestra bendición. es nuestro ensayo y nuestro error. nuestro intentarlo.
el público sigue aplaudiendo. miro a tiny cooper.
por gordo que sea, ahora mismo flota.