Will Grayson, Will Grayson

John Green · Capítulo 4 de 21

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Will Grayson, Will Grayson

Capítulo cuatro

 

estoy colocando metamucil en el pasillo siete cuando aparece maura. como sabe que al imbécil de mi jefe no le gusta verme sin hacer nada y charlando en horas de trabajo, finge mirar vitaminas mientras me habla. me dice que la palabra «masticable» tiene algo de inquietante, y de repente el reloj marca las 5.12 y supone que ha llegado el momento de hacerme preguntas personales.

 

maura: ¿eres gay?

yo: ¿qué cojones dices?

maura: por mí no habría problema.

yo: ah, muy bien, porque lo que más me preocuparía en el mundo es si para ti

hubiese problema.

maura: solo te lo digo.

yo: tomo nota. ¿puedes callarte ya y dejarme trabajar? ¿o quieres que utilice

mi descuento como empleado para comprarte algo para el dolor menstrual?

 

pienso que debería estar prohibido cuestionar la sexualidad de alguien mientras está trabajando. de todas formas, la verdad es que no quiero hablar del tema con maura en ningún sitio. porque lo cierto es que no tenemos tanta confianza. maura es una amiga con la que me divierto intercambiando visiones del fin del mundo. pero, la verdad, no es alguien que consiga hacerme no querer que llegue el fin del mundo. ha sido un problema desde que nos conocimos, hace cosa de un año. sé que si le contara que me gustan los tíos, seguramente dejaría de querer salir conmigo, y eso sería una enorme ventaja. pero también sé que inmediatamente me convertiría en su mascota gay, y paso de esa correa. Y tampoco soy tan gay. odio a madonna.

 

yo: debería haber un cereal para estreñidos que se llamara metamueslix.

maura: hablo en serio.

yo: y yo te digo en serio que te vayas a tomar por culo. no deberías llamarme

gay solo porque no quiero acostarme contigo. un montón de heteros tampoco quieren acostarse contigo.

maura: que te jodan.

yo: sí, pero no serás tú.

 

se acerca y pega un manotazo a todas las botellas que he colocado en filas. poco me falta para coger una y tirársela a la cabeza cuando se marcha, pero la verdad es que si le abriera la cabeza el encargado me haría limpiarlo, y sería un palo. lo único que me faltaría sería mancharme los zapatos nuevos con materia gris. ¿sabéis lo que cuesta limpiar esa mierda? en fin, necesito este trabajo, lo que significa que no puedo hacer cosas como gritar, ponerme la estúpida placa del nombre al revés, llevar vaqueros rotos y sacrificar cachorros en el pasillo de los juguetes. no me importa demasiado, excepto cuando mi encargado anda por aquí y cuando viene algún conocido y le parece raro que esté trabajando, porque él no lo necesita.

creo que maura volverá a aparecer por el pasillo siete, pero no aparece, y sé que tendré que portarme bien con ella (o al menos no portarme mal) durante los próximos tres días. tomo nota mentalmente de que tengo que invitarla a un café o algo así, pero mi corcho mental es de pena, porque en cuanto cuelgo algo, desaparece. y lo cierto es que la próxima vez que hablemos, maura desplegará toda su rutina de persona dolida, y eso me molestará todavía más. bueno, ha sido ella la que ha abierto la boca. no es culpa mía si no sabe encajar la respuesta.

los sábados, el cvs cierra a las ocho, lo que significa que salgo hacia las nueve. eric, mary y greta hablan de fiestas a las que van a ir, e incluso roger, nuestro encargado, que es un cabeza cuadrada, nos dice que su mujer y él se quedarán en casa esta noche, guiña el ojo, pega un codazo, mueve la pelvis y casi vomito. preferiría imaginarme una herida purulenta llena de gusanos. roger es calvo y gordo, y seguramente su mujer también es calva y gorda, así que lo último que me apetece oír es si practican sexo calvo y gordo. sobre todo porque sé que se dedica a guiñar el ojo y a pegar codazos cuando la verdad es que probablemente volverá a casa y verán juntos una película de tom hanks, luego uno de ellos se tumbará en la cama y escuchará al otro meando, se cambiarán los papeles y cuando el segundo haya salido del baño, apagarán la luz y se dormirán.

greta me pregunta si quiero ir con ella, pero debe de tener unos veintitrés años, y vince, su novio, parece que vaya a rajarme si utilizo palabras cultas en su presencia. de modo que vuelvo a casa, mi madre ya ha llegado, isaac no está conectado y odio que mi madre nunca tenga planes los sábados por la noche y que isaac siempre los tenga. en fin, no quiero que se quede en casa esperando a que vuelva para chatear, porque una de las cosas geniales de isaac es que tiene vida. tengo un e-mail suyo diciéndome que va al cine porque es el cumpleaños de kara, y le contesto que la felicite de mi parte, aunque cuando reciba el correo ya no será su cumpleaños, por supuesto, y no sé si le ha hablado a kara de mí.

mi madre está en el sofá verde lima viendo la serie orgullo y prejuicio por enésima vez, y sé que sería una moñada sentarme a verla con ella. lo raro es que también le gustan mucho las películas kill bill, y nunca he observado diferencias en su estado de ánimo cuando ve orgullo y prejuicio y cuando ve kill bill. es la misma persona pase lo que pase. y no puede ser bueno.

acabo viendo orgullo y prejuicio porque dura quince horas, así que sé que cuando acabe, seguramente isaac habrá vuelto a casa. mi teléfono no deja de sonar, pero no contesto. es una de las ventajas de saber que no puede llamarme: nunca tengo que preocuparme por si es él.

suena el timbre justo cuando el tipo está a punto de decirle a la chica todas las chorradas que necesita decirle, y al principio le hago tan poco caso como al móvil. el único problema es que los que están en la puerta no saltan al contestador, de modo que vuelven a llamar y, como mi madre hace el gesto de levantarse, le digo que ya voy yo, suponiendo que será el equivalente a alguien que se ha equivocado de número. pero al llegar veo que al otro lado de la puerta está maura, y ha oído mis pasos, así que sabe que estoy.

 

maura: tengo que hablar contigo.

yo: ¿no son las doce de la noche?

maura: abre la puerta.

yo: ¿vas a soplar y a tirarla abajo?

maura: venga, will. abre.

 

siempre me asusta un poco cuando es tan directa conmigo. así que, mientras abro la puerta, intento pensar cómo evitarla. es como un acto reflejo.

 

mi madre: ¿quién es?

yo: solo es maura.

 

y, ay, joder, maura se toma a mal el «solo». quiero que suelte la lágrima que le cuelga del ojo y acabe de una vez. tiene tanto lápiz negro en la cara que podría contornear un cadáver, y está tan pálida que parece que acaba de derrumbarse. solo le faltan los dos puntos con sangre en el cuello.

nos hemos quedado en la puerta porque no sé adónde ir. creo que maura nunca ha entrado en mi casa, excepto quizá en la cocina. seguro que no ha estado en mi habitación, porque es donde está el ordenador, y maura es una de esas chicas que en cuanto las dejas solas se van directas al diario o al ordenador. además, claro, invitar a alguien a tu habitación podría malinterpretarse, y sin duda no quiero que maura piense que voy a entrar en ese rollo de «oye, ¿por qué no nos sentamos en la cama?, y bueno, ya que estamos en la cama, ¿qué te parece si te la meto?», pero la cocina y la sala de estar son zona prohibida porque está mi madre, y la habitación de mi madre es zona prohibida porque es la habitación de mi madre. así que acabo preguntándole a maura si quiere que vayamos al garaje.

maura: ¿al garaje?

yo: mira, no voy a pedirte que metas la boca en un tubo de escape, ¿vale? si

quisiera que hiciéramos un pacto suicida, optaría por electrocutarnos en la bañera. ya sabes, con un secador. como los poetas.

maura: muy bien.

 

como la maxiserie de mi madre todavía no ha llegado a los mierdosos límites de austen, sé que maura y yo podremos charlar sin que nos molesten. o al menos que seremos los únicos molestos en el garaje. me parece una tontería sentarnos en el coche, así que hago un hueco entre las cosas de mi padre que mi madre nunca se ha decidido a tirar.

 

yo: ¿qué pasa?

maura: eres un capullo.

yo: ¿es una novedad?

maura: cállate un segundo.

yo: solo si tú también te callas.

maura: para ya.

yo: has empezado tú.

maura: que pares.

decido que vale, me callaré. ¿y qué consigo? quince putos segundos de

silencio. y luego:

maura: siempre me digo que no quieres hacerme daño, para que me duela

menos, ya sabes. pero hoy… estoy harta. de ti. que sepas que yo tampoco quiero acostarme contigo. nunca me acostaría con alguien que ni siquiera es amigo mío.

yo: espera un segundo… ¿ahora no somos amigos?

maura: no sé lo que somos. ni siquiera vas a decirme que eres gay.

 

es la típica maniobra de maura. si no recibe la respuesta que quiere, se inventa un rincón en el que acorralarte. como la vez que me abrió la bolsa mientras yo estaba en el baño y encontró mis pastillas. como no me las había tomado por la mañana, me las había llevado al instituto. esperó al menos diez minutos para preguntarme si tomaba alguna medicación. me pareció una pregunta fortuita, y la verdad es que no me apetecía hablar del tema, así que le contesté que no. ¿y qué hace? mete la mano en mi bolsa, saca los frascos de pastillas y me pregunta para qué son. le contesté, pero no le inspiré confianza. se dedicó a repetirme que no tenía que avergonzarme de mis «problemas mentales», y yo me dediqué a repetirle que no me daba vergüenza… sencillamente no quería hablar del tema con ella. no entendía la diferencia.

y ahora vuelve a acorralarme, pero esta vez se trata de si soy gay.

 

yo: uf, espera un segundo. aun en el caso de que fuera gay, ¿no sería decisión

mía decírtelo o no?

maura: ¿quién es isaac?

yo: joder.

maura: ¿crees que no veo lo que dibujas en la libreta?

yo: me tomas el pelo. ¿esto tiene que ver con isaac?

maura: dime quién es.

 

básicamente, no quiero decírselo. isaac es mío, no suyo. si le cuento una parte de la historia, querrá la historia entera. aunque es un poco retorcido, sé que está haciéndolo porque cree que es lo que quiero: contárselo todo, que lo sepa todo de mí. pero no es lo que quiero. no lo conseguirá.

 

yo: maura, maura, maura… isaac es un personaje. no es una persona real.

¡joder! es algo en lo que estoy trabajando. una… no sé… idea. tengo muchas historias en la cabeza. el protagonista es este personaje, isaac.

 

no sé de dónde me sale esta mierda. como si me la otorgara alguna fuerza divina de creación.

parece que maura quiere creérselo, pero en realidad no se lo cree.

 

yo: como el perrito caliente con palo, solo que no es un perrito caliente ni

lleva palo.

maura: vaya, no me acuerdo del perrito caliente con palo.

yo: ¿me tomas el pelo? ¡iba a hacernos ricos!

 

y empieza a creérselo. se inclina hacia mí, y juro por dios que si maura fuera un tío, le vería la erección debajo de los pantalones.

 

maura: sé que es horrible, pero me alivia que no me ocultes algo tan

importante.

 

supongo que no es el mejor momento para puntualizar que en ningún momento he dicho que no fuera gay. solo le he dicho que se fuera a tomar por culo.

no sé si hay algo más horripilante que una gótica poniéndose tierna. maura no solo se ha inclinado hacia mí, sino que está examinándome la mano como si alguien hubiera estampado en ella el sentido de la vida. en braille.

 

yo: creo que debería volver con mi madre.

maura: dile que estamos aquí charlando.

yo: le he prometido que vería la serie con ella.

 

la clave es deshacerme de maura sin que se dé cuenta de que estoy deshaciéndome de ella. porque de verdad no quiero hacerle daño, y menos cuando acabo de conseguir sacarla del último dolor que supuestamente le he causado. sé que en cuanto llegue a su casa, se irá directa a su libreta de poesía tétrica, así que hago lo que puedo para no salir malparado. una vez maura me mostró uno de sus poemas.

cuélgame

como a una rosa muerta

consérvame

y mis pétalos no se caerán

hasta que los toques

y me disuelva

y yo le escribí un poema a ella

soy como

una begonia muerta

colgada cabeza abajo

porque

como soy una begonia muerta

me importa una mierda

y ella contestó

no todas las flores

necesitan luz

para crecer

así que quizá esta noche le inspire a escribir

pensaba que era gay

pero quizá existe la posibilidad

de que me divierta un poco

metiéndome en sus pantalones

espero no tener que leerlo, no enterarme o no volver siquiera a pensar en ello.

me levanto y abro la puerta del garaje para que maura salga. le digo que la veré el lunes en el instituto y me contesta «no si yo te veo antes», y suelto «Ja, ja, ja», hasta que se ha alejado lo suficiente y puedo cerrar la puerta del garaje.

lo que me asquea es que estoy seguro de que algún día volverá a salir el tema. que algún día dirá que le he dado falsas esperanzas, cuando en realidad lo único que he hecho ha sido frenarla. tengo que enchufársela a alguien. pronto. no es a mí a quien quiere. solo quiere a cualquiera que le preste toda su atención. y no puedo ser yo.

cuando vuelvo a la sala de estar, orgullo y prejuicio casi ha acabado, lo que significa que todos tienen clarísimo qué pueden esperar de los demás. a estas alturas mi madre suele estar rodeada de pañuelos arrugados, pero esta vez no hay un ojo húmedo en la casa. me lo confirma cuando apaga el dvd.

 

mi madre: debería olvidarme de estas cosas. tengo que buscarme una vida

propia.

 

creo que habla consigo misma, o con el universo, no conmigo. aun así, no puedo evitar pensar que «buscarse una vida propia» es algo en lo que solo creería un perfecto idiota. como si pudieras ir al supermercado y comprarte una vida. la ves en su caja brillante, la miras a través del plástico, te vislumbras a ti mismo con otra vida, dices: «uau, parezco mucho más feliz, creo que esta es la vida que tengo que comprarme», la llevas a la caja, la marcan y la pagas con la tarjeta de crédito. si conseguir una vida propia fuera tan fácil, seríamos una especie feliz. pero no lo somos. así que, mamá, tu vida no está esperándote ahí fuera, no creas que lo único que debes hacer es encontrarla y tenerla. no, tu vida está aquí. Y sí, es una mierda. las vidas suelen serlo. de modo que, si quieres que las cosas cambien, no tienes que buscarte una vida. lo que tienes que hacer es mover el culo.

no le digo nada de esto, por supuesto. las madres no tienen que escuchar esta mierda de sus hijos, a menos que hagan algo realmente malo, como fumar en la cama, o meterse heroína, o meterse heroína mientras fuman en la cama. si mi madre fuera una deportista de mi instituto, todas sus amigas deportistas le dirían: «tía, solo necesitas echar un polvo». pero lo siento, lumbreras, la cura a polvos no existe. la cura a polvos es la versión adulta de santa claus.

es asqueroso que mi cabeza haya pasado de mi madre a los polvos, así que me alegro de que siga quejándose de sí misma un rato más.

mi madre: está convirtiéndose en una costumbre, ¿no? mamá en casa el

sábado por la noche, esperando a que aparezca darcy.

yo: esa pregunta no tiene respuesta, ¿verdad?

mi madre: no. seguramente no.

yo: ¿le has preguntado a ese tal darcy si quiere salir contigo?

mi madre: no. la verdad es que no lo he encontrado.

yo: pues no va a aparecer hasta que lo invites a salir.

 

yo dando consejos sentimentales a mi madre es como un pez dando consejos a un caracol sobre cómo volar. podría recordarle que no todos los tíos son gilipollas, como mi padre, pero no soporta que hable mal de él. seguramente le preocupa que un día me despierte y me dé cuenta de que la mitad de mis genes me predisponen tanto a ser un hijo de puta que habría preferido ser un hijo de puta. bueno, mamá, ¿sabes qué? ese día llegó hace mucho tiempo, y ojalá pudiera decir que hay pastillas para eso, pero las pastillas solo resuelven los efectos secundarios.

dios bendiga a los que igualan estados de ánimo. y todos los estados de ánimo tienen que ser iguales. soy el puto movimiento por los derechos civiles de los estados de ánimo.

como ya es lo bastante tarde para que isaac esté en casa, le digo a mi madre que me voy a la cama y, para ser amable, le comento que si veo a algún tipo guapo en pantalones cortos, por ejemplo, y montado a caballo de camino al centro comercial, le pasaré su teléfono. me da las gracias y me dice que la idea es mejor que las de sus amigas de las noches de póquer. me pregunto cuánto tardará en pedir su opinión al cartero.

cuando salta el salvapantallas y echo un vistazo, veo un mensaje esperándome.

 

atadopormipadre: estas?

atadopormipadre: ojala

atadopormipadre: espero

atadopormipadre: y rezo

 

por mi cerebro fluyen todo tipo de alegrías. el amor es una droga.

 

escaladegrises: te pido que seas la unica voz cuerda que queda en el mundo.

atadopormipadre: estas!

escaladegrises: acabo de llegar.

atadopormipadre: si esperas cordura de mi, las cosas tienen que estar fatal.

escaladegrises: si, maura se ha pasado por el cvs para una audicion de

brujeria, y cuando le he dicho que se habian cancelado las pruebas, ha

decidido.

escaladegrises: buscarse un polvo. y luego mi madre ha empezado a decir que

no tiene vida. ah, y tengo deberes. o no.

atadopormipadre: que duro ser tu, no?

escaladegrises: sin duda.

atadopormipadre: crees que maura sabe la verdad?

escaladegrises: estoy seguro de que cree que si.

atadopormipadre: menuda zorra escandalosa.

escaladegrises: en realidad no. no es culpa suya que no quiera incluirla en

esto. prefiero compartirlo contigo.

atadopormipadre: y lo compartes. pero no tienes planes los sabados por la

noche? lo pasas mejor con tu madre?

escaladegrises: querido, tu eres mi plan los sabados por la noche.

atadopormipadre: es un honor.

escaladegrises: lo es. que tal el cumple?

atadopormipadre: nada especial. kara solo queria ver una peli conmigo y con

janine. lo hemos pasado bien, la peli penosa. esa de un tipo que descubre que se ha casado con un sucuvo.

atadopormipadre: sucuvo o sucubo?

escaladegrises: sucubo

atadopormipadre: si, eso. una tonteria. un aburrimiento. luego ruidosa y tonta.

y por un par de minutos era tan tonta que era divertida. luego otra vez aburrida y ha acabado siendo penosa.

atadopormipadre: lo hemos pasado bien

escaladegrises: como esta kara?

atadopormipadre: recuperandose.

escaladegrises: es decir?

atadopormipadre: habla mucho de sus problemas en pasado para

convencernos de que son pasados. y quizá lo son.

escaladegrises: la has saludado de mi parte?

atadopormipadre: si. creo que le he dicho literalmente «will dice que ojala

estuvieras dentro de el», pero el resultado ha sido el mismo. te ha devuelto el saludo.

escaladegrises: **suspiros tristes** ojala hubiera estado.

atadopormipadre: ojala estuviera contigo ahora.

escaladegrises: de verdad?

atadopormipadre: siiiiiiiii.

escaladegrises: y si estuvieras aqui…

atadopormipadre: que haria?

escaladegrises:

atadopormipadre: dejame decirte lo que haria.

es nuestro juego. casi todo el tiempo estamos de coña. puede ir de distintas maneras. la primera es que básicamente nos reímos de los que practican el sexo por chat inventándonos ridículos diálogos desdeñosos.

 

escaladegrises: quiero que me chupes la clavicula.

atadopormipadre: estoy chupandote la clavicula.

escaladegrises: oooh me encanta.

atadopormipadre: una clavicula muy traviesa.

escaladegrises: hummmmmm

atadopormipadre: uuuuuuh

escaladegrises: rrrrrrrrrrrrrrrrrr

escaladegrises: tttttttttttttttttttt

 

otras veces optamos por la novela romántica. porno pastelero.

 

atadopormipadre: clavame tu feroz y tremulo miembro, semental

escaladegrises: tu cruel apendice me inflama por dentro

atadopormipadre: mi equipo de busqueda se desliza por tu tierra de nadie

escaladegrises: rociame como a un pavo de accion de gracias!!!

 

y hay noches como esta, en las que sale la verdad, porque es lo que más necesitamos. o quizá solo uno de los dos la necesita, pero el otro sabe cuándo tiene que dársela.

como ahora, que lo que más quiero en el mundo es tenerlo a mi lado. lo sabe y me dice

 

atadopormipadre: si estuviera ahi, me colocaria detras de tu silla, apoyaria las

manos en tus hombros y los frotaria suavemente hasta que terminaras tu ultima frase

atadopormipadre: a continuación me inclinaria hacia delante, te recorreria los

brazos con las manos, acercaria el cuello al tuyo y dejaria que te apoyases en mi y descansases un rato

atadopormipadre: descansar

atadopormipadre: y cuando hubieras descansado, te besaria una sola vez, me

levantaria, me sentaria en tu cama y te esperaria para que nos tumbaramos, me abrazaras y yo te abrazara a ti

atadopormipadre: y todo estaria en calma. totalmente en calma. como si

estuvieramos dormidos, pero despiertos y juntos.

escaladegrises: seria fantastico.

atadopormipadre: lo se. a mi tambien me encantaria.

 

no nos imagino diciéndonos estas cosas en voz alta. pero, aunque no me imagino oyendo estas palabras, sí me imagino viviéndolas. no es que las visualice. estoy en ellas. cómo me sentiría si estuviera aquí. esa calma. sería muy feliz, y me entristece que solo exista en palabras.

isaac me dijo desde el principio que le incomodan las pausas. si pasa mucho rato sin que le responda, pensará que estoy escribiendo otra cosa en otra ventana, o que me he marchado del ordenador, o que chateo con otros doce chicos aparte de él. y debo admitir que tengo los mismos miedos. así que ahora, cada vez que hacemos una pausa, escribimos

 

escaladegrises: estoy aqui

atadopormipadre: estoy aqui

escaladegrises: estoy aqui

atadopormipadre: estoy aqui

 

hasta la siguiente frase.

 

escaladegrises: estoy aqui

atadopormipadre: estoy aqui

escaladegrises: estoy aqui

atadopormipadre: que estamos haciendo?

escaladegrises: ???

atadopormipadre: creo que ha llegado el momento

atadopormipadre: de que nos veamos

escaladegrises: !!!

escaladegrises: en serio?

atadopormipadre: totalmente

escaladegrises: quieres decir que tendre la oportunidad de verte

atadopormipadre: abrazarte de verdad

escaladegrises: de verdad

atadopormipadre: si

escaladegrises: si?

atadopormipadre: si.

escaladegrises: si!

atadopormipadre: estoy loco?

escaladegrises: si!

atadopormipadre: me volvere loco si no nos vemos.

escaladegrises: tenemos que vernos.

atadopormipadre: si.

escaladegrises: madremiauau

atadopormipadre: lo haremos, verdad?

escaladegrises: ahora no podemos echarnos atras.

atadopormipadre: estoy entusiasmado…

escaladegrises: y aterrorizado

atadopormipadre: … y aterrorizado

escaladegrises: pero sobre todo entusiasmado?

atadopormipadre: sobre todo entusiasmado.

 

va a pasar. sé que va a pasar.

aturdidos, aterrorizados, elegimos la fecha.

viernes. dentro de seis días.

solo seis días.

dentro de seis días quizá empiece mi vida de verdad.

es una locura.

y la mayor locura es que estoy tan entusiasmado que quiero contárselo a isaac ahora mismo, aunque es la única persona que ya sabe lo que ha pasado. ni a maura, ni a simon, ni a derek, ni a mi madre… a nadie en todo el mundo salvo a isaac. es tanto la causa de mi felicidad como la única persona con la que quiero compartirla.

no puedo evitar creer que es una señal.