Kehinde
Agradecimientos
Deseo dar las gracias a muchos amigos por este libro, Kehinde, pero la falta de espacio no lo permite.
En primer lugar, gracias a mis mejores amigas, «Las mujeres de Pittsburgh, Estados Unidos»: Brenda, Jackie, Famiioni, Jane, etc. Pasamos muchas horas debatiendo la así denominada «Locura de las Mujeres Negras».
También deseo dar las gracias a la Iglesia Evangélica Odozi Obodo, en Ibuza, Nigeria. Me permitieron contemplar de cerca cómo los profetas y las profetisas utilizan creativamente las voces que les llegan.
Y por último, sin menoscabo de su importancia, deseo darle las gracias a Jane Bryce, de Barbados, por preparar la edición del libro en tan poco tiempo.