PornoBurka
Capítulo 33
Buenaonda empuja la maleta por la tienda cochambrosa de Lahore.
–Discúlpame —le dice—. No quisiera meterme en asuntos que posiblemente pertenecen a tu cultura y que me parecen muy dignos de respeto. Pero creo que tendrías que tener cuidado con ©Jor-dee, ¿sabes? Él no es malo, ni nada de eso. Pero ha tenido una infancia muy dura y a veces le da por joder a los demás, no sé si me entiendes. Y ahora mismo la ha tomado contigo.
Lahore esconde el teléfono debajo del mostrador. Buenaonda lo mira de cerca y constata que es un niño.
–Yo creo que deberías venir aquí —le entrega el flyer del PornoBurka—. Para tenerlo contento y por ti mismo: esto te ayudará a entender lo que pasa de verdad en esta ciudad.
La voz, un punto metálica, devuelve la frase desde debajo del mostrador.
–¿Qué es eso que habla? —pregunta Buenaonda—. ¿Tienes un traductor en la máquina registradora?
Lahore aguanta la respiración, paralizado por el miedo.
–Olvídalo, no importa. Mira, ¿tú no tendrías un rinconcito para dormir un par de noches? Es que he dejado a mi novia que tenía un piso fantástico, pero erosionado por la convivencia. Una pena. El caso es que no tengo donde dormir y pensaba que tal vez tú, ya que estoy aquí… Un par de noches sólo, hasta que me organice…