Recuerdos que mienten un poco

Indio Solari · Capítulo 23 de 28

Páginas del PDF

Recuerdos que mienten un poco

Capítulo Veintitrés. Una Anunciación, pero negra

506

Capítulo Veintitrés

Una Anunciación, pero negra

Rompiendo el silencio — Tempestades surtidas — Los peligros de tener razón —

Crazy Horse — El becerro de oro moderno — El mundo de Mad Max — No habrá piedad para el impiadoso — El rock no es ningún bolero — La ética mínima del corazón

1.

En 2009, durante una entrevista con el diario La Nación, Skay se refirió a la separación de Los Redondos. Esto dijo: Todo se terminó cuando nos

dimos

cuenta de que uno de nosotros se quería apropiar de ese proyecto tan

hermoso

que fue Patricio Rey, que había nacido como la comunión y el aporte de

muchos

artistas y no de los deseos de uno solo. Esas declaraciones te llevaron a romper el silencio que habías guardado durante años.

Esto fue lo que dijiste entonces:

Hasta el día de hoy y tratando de proteger la memoria de una de las bandas más queridas por sus seguidores, he callado los verdaderos motivos de la separación artística de Los Redondos. Acabo de leer las declaraciones de Skay al medio La Nación , donde sugiere que dicha separación fue motivada por la intención de

“alguien” de apropiarse de la gloria del grupo. (Nadie puede pensar que fueran Semilla, Walter o Sergio.) Además si, como dice, tanto le aportaba el

grupo, ¿qué fue lo que impidió que siguiera con ellos? Todavía ahora tengo para mí que no se puede arrebatar un éxito genuino. Basta dejar correr un poco el tiempo para que todo quede en claro. Lamento que la alta espiritualidad de Skay, producto de su viaje a Fez, no haya despertado antes de los sucesos que me dispongo a detallar y 507

que son, desgraciadamente, bastante más materiales que las “diferencias artísticas” que en entrevistas anteriores supo esgrimir como los motivos del fin del vínculo.

Los soportes de grabación (audio y video) de todos los shows de Los Redondos (Huracán, Racing, River, etc.) quedaron en depósito en casa de Skay porque Poli era la encargada de contratar los servicios que los proporcionaban. Esto nunca me incomodó, porque confiaba en una amistad de muchos años. Un par de años antes del final se me ocurrió pensar que algún motivo (¿un accidente?) podría hacer que me viera obligado a reclamar ante parientes y desconocidos lo que por derecho formaba parte de mis intereses. A partir de ese momento, esporádicamente y con más pudor del necesario, pedí se hicieran copias para tenerlas a mi guarda y que a su vez sirvieran de protección. Siempre coincidieron (de palabra) en que era lo aconsejable. Pero, extrañamente, el tiempo pasó y siempre esgrimían una excusa.

La noche definitiva (un rato antes estábamos en un bar, hablando con un cronista sobre un próximo show) me puse firme en mi requerimiento y esa actitud desembocó (ante la negativa) en el rompimiento de la sociedad artística. Hasta el día de hoy Poli y Skay están sentados sobre ese material, cuya custodia artística he reclamado en silencio público hasta hoy. Sigo con mis dudas al correr este velo, pero las declaraciones vertidas por Skay me han obligado.

Muy poco después, en una entrevista concedida a Juan José Salinas para una revista llamada Pájaro Rojo, reflexionaste sobre esta respuesta tuya de este modo:

Pasa que hay infracciones que para la amistad no tienen remedio.

Infracciones a la honestidad, infracciones a la relación. En ese sentido soy medio estricto. A mí me han cagado, es así de simple. Un amigo no puede ser que te haga una cosa así.

Ya lo dije en esa nota que hice pública. Lo que expliqué en su momento con respecto a los videos de Los Redondos que se quedaron mis socios es que quiero la custodia artística. Yo, por mí, si me dieran a editar el crudo, lo regalo todo. No tengo intereses económicos, por eso me molesta que digan que nos hemos peleado por miserables ambiciones. Realmente lo que pedía no era ni siquiera quedármelo yo, sino tener una copia para tener la posibilidad de hacer la edición. Sobre todo en mi caso, que he hecho todas las melodías de las canciones, todas las líricas, he 508

hecho el discurso público, tengo derecho a hacer una edición o participar de la edición de ese material y no que se hayan sentado encima mis ex amigos. Lo que hablábamos la última vez que nos vimos: el problema de la traición es que arruina todo hacia atrás, no sabés cuándo empezó.

Salinas preguntó entonces si aquella carta pública no había sido demasiado dura, y vos dijiste:

No, sobre todo porque yo estuve todo el tiempo sin hablar, hasta que empezaron los reportajes de Skay y dejó entrever que yo me quería quedar con todo y esa era la razón de la separación. Yo no necesitaba quedarme con nada. En la mayoría de las remeras estaba yo, el discurso público lo hacía yo, me sobraba —para mi fobia

— notoriedad dentro de la banda. No tenía necesidad de agenciarme nada porque hacía todo lo que quería en ese grupo. Entonces salí a decir que las razones verdaderas eran otras, ni siquiera eran las de “se nos acabó la mística”. Los motivos fueron otros. A los leales se supone que uno no debe permitirles la traición. Está mal que me robes, no se puede justificar eso.

Los estadios se venían llenando con Los Redondos como también se llenan ahora. No sé, yo no noto demasiados cambios. Estoy más libre, no tengo que consultar con nadie las decisiones y eso es favorable para mí. Me he

liberado de eso y creo que Skay también debe disfrutar de no tener a un tirano al lado. Pero no noto la diferencia, no me doy cuenta de qué es lo que cambió. Para mí, diez años después, sigue pasando lo mismo.

509

Torito, según la pluma del Indio.

2.

Imagino que toparte con esas declaraciones debe haber generado una tormenta en tu alma. ¡Habían pasado nueve años!

Lo que más me jodía era lo que podía sentir la gente que nos había seguido durante tantos años. No hay cosa peor que decepcionar a un público así, al punto de llevarlo a la desesperanza. No está mal que uno colabore para que no dejen de creer en uno. Se tarda años en recuperarse de una decepción

semejante, tal como pasa cuando vivís una hiperinflación, una guerra, un divorcio. La banda había crecido gracias a la gente que sustentó el viaje. Sé que no estoy a la altura de ese cariño, pero tampoco buscaba liberarme de él porque no deseaba decepcionar al público.

Había tanta gente que lo necesitaba… ¿Cómo iba a destrozar sus corazones?

Uno hace equilibrio como puede. Por eso yo no les miento: digo que soy un 510

burgués, que lo único que hago es escribir canciones. Si crece el cariño es por eso y nada más.

Ya habías hecho dos discos solistas, Skay tenía su carrera… Suena a esa escena clásica de El Padrino III, cuando Michael Corleone dice: Justo

que

estaba saliendo, ¡me vuelven a meter adentro!

El Padrino es de las sagas más mágicas que ha dado el cine americano. Así como los buenos libros, te da ganas de releerlos —de reverlas— cada tantos años. Tiene un tratamiento casi viscontiano, para donde enfoca la cámara querés mirar.

Volviendo a nuestro asunto: que alguien dijera que soy un canalla, cuando podría no decir nada como hice yo a pesar de ser el damnificado… ¡Porque el material se lo quedaron ellos! Ahí ya no me jodés a mí, jodés a toda la gente que resuena con lo que hacíamos. Ahí decidí hacerme cargo del personaje, porque el personaje no es totalmente uno, pero es parte de uno.

Me pareció gratuito. Tendría que haber reconocido al menos que me había callado la boca. Encima se puso demagógicamente del lado de los músicos:

¿Y por qué no te los quedaste, entonces? Pero también los cambió a todos.

En sus declaraciones de esos primeros años pos-Redondos, Poli y Skay decían que querían experimentar algo más íntimo, como un teatro.

Eso lo decide el público, no vos. Mirá si yo dijese mañana que no quiero tocar para tanta gente… ¡Sería imposible igual!

Además de generar la carta pública, ¿repercutieron esas declaraciones en tus relaciones más cercanas, en tu humor cotidiano?

Estando encerrado en Leloir, ya no sentí nada. La libertad depende de la soledad.

Lo que no deja de ser una cosa extraña, lo entiendo, en un contexto en que toda la gente busca comunicarse.

3.

511

¿En qué tempestades estabas pensando durante la gestación de El

perfume de

la tempestad?

Cuando le di bola a las letras de Dylan —porque en general no les daba bola, canta tan gangoso que no le entendía nada—, me di cuenta de que hablaban de una cosa futura que viene para la mierda. Y esto también funcionaba en esa dirección: era como una anunciación, pero más bien negra.

Unos empleados de los Chacales —Zeta y Roberto, se llaman— recordaban una vez que yo había tocado a pesar de que venía rondándonos una tormenta machaza; pero que, hasta que no terminamos, no cayó. Dos semanas después iba a tocar La Renga, que había bautizado un disco suyo como El rayo, y les cayó encima una tormenta eléctrica que los obligó a suspender la fecha. El Indio es un tipo piola, decían estos dos, porque le puso al disco El perfume de la tempestad. “El perfume”

quiere decir que la huele a la distancia, que la tormenta todavía está lejos.

Pero cuando le ponés a un disco El rayo, ¡el relámpago ya está acá!

4.

¿Qué cosas te inspiraron esa idea de la tempestad que se avecina?

Veía que íbamos —quiero decir todos, no sólo acá sino en el planeta entero

— en un barco que estaba en una situación de riesgo. Nuestra generación fue la primera que empezó a preocuparse por el mundo en general, más allá de las fronteras nacionales. Los que vinieron antes que nosotros tiraban papel picado: todos tenían esos coches enormes, que gastaban combustible a lo pavo…

En algún lugar, la gente de los Estados Unidos sabe que pueden llevar adelante la vida que llevan sólo a costa de los demás. Por eso prefieren ignorar al resto del mundo, confundir a Buenos Aires con Río… Los romanos imperiales eran bastante livianos en su dominio. Mientras se llevasen la guita, los dejaban que hiciesen lo que querían. Pero el día que los Estados Unidos quieran asegurarse el acuífero, van a mandar a los marines. La excusa será lo de menos. La Cuarta Guerra Mundial la vamos a pelear con garrotes… Yo siempre digo —sólo a medias en joda— que la manera que tienen los yanquis de aprender geografía es invadiendo países lejanos.

512

El único miedo de la generación de posguerra —los llamados “baby boomers ” , a causa del boom demográfico— era el de ser víctimas de un ataque atómico.

Pero era un miedo relativo. Recién lo experimentaron durante la Guerra Fría, cuando empezaron a pensar que podían tirarles un bombazo en serio.

Hasta entonces, la gente se sentía protegida por el poderío de su país.

La lógica que se toma por buena en el fondo es un escándalo. ¿Por qué hay siete países que pueden tener bombas atómicas y los demás no? Por un lado, para nosotros es mejor no tenerlas, pero nadie tendría que tener una cosa de esas. ¡Son peligros extremos!

Pienso en Brad Bird, cuya primera película de animación fue El gigante

de

hierro. Así como a nosotros, cuando chicos, nos pasaban en la escuela pelis con chancros sifilíticos para alejarnos del sexo, a la generación de Brad Bird les pasaban pelis que les decían qué hacer si caía una bomba.

¡Cuando lo más honesto hubiese sido decirles que no se puede hacer nada!

Recuerdo la epidemia de polio que hubo cuando yo era chico. Entonces te informaban que pintar la parte de abajo de los árboles con cal ayudaba a contener el peligro… ¿Qué tenía que ver? En lo que habría que trabajar honesta y seriamente para prevenir epidemias y peligros es en otra cosa: en la educación, en la cultura. Porque a la gente inculta la engrupen los canallas y la llevan para donde quieren. Para que un plan no fracase, la gente tiene que tener buena leche. Y para que la tenga, hay que trabajar en la croqueta, brindarse, tener piedad. Y los jóvenes son los únicos en condiciones de hacerlo porque no están mancillados todavía, ves que en ellos hay algo rescatable. Cuando crecen pierden la fe, porque los cagan.

Tendría que haber un cambio muy rotundo de paradigmas. Pero la gente no está interesada, porque han hecho un trabajo de desprestigio tan grande sobre la idea de la revolución… Siempre pintan a los hippies como pelotudos que andan con túnicas y cantando, en las propagandas… Es verdad que muchos hippies también les hicieron el juego, al vivir de un modo indigno que los desprestigiaba. De aquellos de entonces, los más heroicos pero los más inocentes fueron los que pensaban que se podía tomar el poder por la fuerza, asaltar la Casa Blanca o la Rosada. Pero ya no se puede. No te van a dejar. Y si tu país es rico en diamantes, agua o petróleo, menos aún. Los pobres brasileños se quejan con razón: Todos 513

dicen que somos el pulmón del mundo, ¡pero nadie nos ayuda a conservarlo!

Hay gente que se acerca a determinados movimientos no porque crea en ellos de verdad, sino porque están de moda. En el rock, en la

política…

Pero si sos arribista, tené la mínima decencia de al menos no fingir fervor, porque entonces sos un hijo de puta que engaña a la gente. El tipo que se revela como un panqueque en los hechos, no recibió una iluminación súbita: ya venía así de fábrica. Es como la traición, no sabés cuándo empezó.

Pertenecer a la aristocracia de acá me daría vergüenza. Este es un país que, después de masacrar, expoliar y desplazar indios, se convirtió en una colonia que vivía del contrabando. Un poco como Australia, cuya colonización fue hecha por presos. Lo cual significa que las que se venden a sí mismas como “familias pioneras y por ende aristócratas” no son más que descendientes de convictos o de contrabandistas o de genocidas.

5.

Además de los sucesos internacionales y de los problemas personales, el país también empezaba a agitarse por las suyas. Por ejemplo: 2008 fue el año de la resolución 125, cuando los terratenientes se alzaron en contra de las retenciones que el gobierno de Cristina Kirchner pretendía instaurar.

¿De qué gente de campo hablamos? Si viven todos acá: ¡van de vez en cuando a chusmear y gracias! Tipitos con camisas Lacoste y sombreros Panamá auténticos…

¡Esa gente no ve un peón de verdad ni por putas!

Aquella disputa produjo lockouts y cortes de ruta en todo el país. ¡Los ricos impidiendo que los alimentos llegasen a la gente común! Y

terminó con el voto del vicepresidente de origen radical, Julio Cobos, que contrarió la voluntad del gobierno del cual en teoría formaba parte. Hablando de traidores…

Que no hayan podido medir la calaña de un tipo así es una cagada, realmente.

Todos tenemos claro que el poder corrompe. Pero si no peleás para que quede en 514

las mejores manos posibles, el poder termina en manos de los corruptos. Me acuerdo del vecino de acá, de Leloir, que le enseñaba a disparar al pibe. Yo me preguntaba respecto de mi propio hijo: ¿Lo estaré entregando como pato a una merienda de lobos? ¿Qué hago: le enseño las virtudes de las que es capaz el ser humano, o a defenderse y a matar antes de que lo maten?

Ese es un dilema común a todos los padres. Hay que entender que va a haber corruptos en casi toda administración, y que esas manzanas podridas le van a servir al enemigo para ensuciarnos a todos: ¡pero aun así hay que intentarlo! Y te lo dice alguien que decidió apartarse de las canalladas del show business porque quería seguir siendo capaz de mirarse a diario en el espejo.

También fue el año de la quiebra del Lehmann Brothers y otros organismos financieros internacionales, cuyas pérdidas fueron bancadas —como ocurre siempre, y también acá— por las contribuciones de los que pagamos los impuestos.

La gente cree que los blancos son ricos… Los ricos son los bancos, que se quedaron con todo. ¡Siempre dejan a la gente en pelotas!

Sospecho que hay posibilidades mejores en la condición humana. La pena, lo terrible, es que nadie las alienta.

6.

Como suele pasar con gran parte de tus canciones, se vuelven aún más vigentes con el paso del tiempo. Al lado de las “tempestades” de hoy, la tormenta de 2008 parece cosa de chicos.

Hace poco encontré esta frase, escrita en uno de los cuadernos de mi cantera: Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.

Las distopías de Orwell y de Huxley se han hecho realidad: una aportó el triunfo de los hombres miserables, la otra aportó la idea de una elite que consume constantemente lo que se le canta las pelotas, mientras el populacho es entretenido para que no comprenda lo que pasa, ni lo que le pasa.

515

En una entrevista publicada en agosto de 1996, decías: Los que están en

situaciones de poder son testaferros. No pueden diseñar una política ni

una

economía, en realidad dependen de lo que les dicen las consultoras, que

le dicen

lo mismo al ministro de Economía de Argentina que al de Venezuela.

Firman los

papeles.

Lo llamativo es que hoy van y lo confiesan por TV con total descaro, cuando deberían sentir vergüenza: Fui y me senté a hablar con la gente del círculo rojo…

Me da ganas de decirle: Señor, usted gobierna por nosotros, no por el círculo rojo.

¿Por qué tendría que responderle a ese círculo en vez de a aquellos que lo votaron?

Antes, si un monarca te rompía las pelotas echabas mano a las armas, tomabas la Bastilla y le cortabas el cogote. Tenías una expectativa, al menos. Hoy, aunque pudieses tomar las armas y la Bastilla, al llegar al tipo al que le querés cortar el cogote te va a decir: Yo sólo trabajo acá. Si me degollás, todo va a seguir igual.

¡Yo no soy el dueño de esto!

7.

A El perfume de la tempestad lo firmaste con otro de tus alias: “Caballo Loco”.

Voy cambiando de alias todo el tiempo. ¡Esta vez le tocó a un indio de verdad!

No va a faltar quien rompa las pelotas porque no le puse Ñanculcurá o algo así…

Pero un indio es un indio en todas partes: los han jodido igual, siempre.

Ahora en los Estados Unidos les permiten estar un poco mejor. Después de haberlos explotado tanto, saben que ese maltrato se volvió políticamente incorrecto; y por eso los cuidan más que a los chicanos y a los negros. Les dieron la concesión del Cañón del Colorado, por ejemplo. Allí tienen un pueblo entero, con unas plantas en la entrada que parecen sacadas de El día de los trífidos.

¿Cómo concebiste el arte del disco?

Eran viejas fotos sobre las que trabajé. Todos los personajes están ajenos a una tormenta que se viene. Una tormenta dylaniana, al estilo A Hard Rain’s Gonna 516

Fall. Tomé la imagen de una filmación que hicimos con Gómugo. Disfracé a la chica para que pareciese de los años 20. Rocambole interpretaba a un jugador. Del otro lado de la mesa estaba esta piba, y ahí aparecían esos monstruos con máscaras que había hecho yo.

Hay una cruz del Believe It or Not de Londres, una imagen de la catedral de Liverpool, la foto de un viejo trolo que oficiaba de guía en los baños romanos de Bath, un portaviones atracado en New York, unos lugares que hay para sentarse en el Central Park, Carlitos haciéndose el borracho, mi perro Saturno…

8.

Todos a los botes.

Era una forma de expresar que la tormenta que venía no era para andar de la mano con tu novia. Hay un caudillo, al principio, que dice que los quiere ordenar, pero los grandes capitales que expolian la tierra son demasiado golosos.

No es dios todo lo que reluce tiene un subtítulo en latín.

Lux perpetua fuceat eis. Que significa: Que la luz perpetua los ilumine.

Cuando la letra habla del ladrón ( Hay un ladrón / en esa cruz / actúa en la eternidad), no está claro si se refiere a los dos que están crucificados a los costados o al quía principal. Y al mismo tiempo, gracias a Jesús, los dos ladronzuelos quedaron estelarizados en la estampita por toda la eternidad.

Se supone que en la hora de la muerte veremos una luz maravillosa… De ser verdad, esa luz no sería para todos. Para mí sería un destello, con suerte; no una luz que me ilumine para siempre.

No hay alivio, dice la canción. Sin embargo hay gente que pretende sentirlo.

Sonríen todo el tiempo / y se hacen ver por lo felices / que están de sonreír.

Si ves las filas que marchan a Luján, te vas a dar cuenta de que la mayoría de los peregrinos sonríe. Debe ser una mueca que tenés que poner.

Dicen que el quía echó a los mercaderes del templo, en su momento. Pero ahora 517

sigue pasando lo mismo. El becerro de oro de estos tiempos es el dinero.

Hay gente que no ve contradicción entre hacer cierto tipo de negocios y pretender los domingos que Dios existe. ¡Pero están pensando en la guita todo el tiempo!

Yo tengo un tío que decía, sin ponerse colorado: Yo soy cristiano, sí.

Pero

también soy muy turro.

No es que yo no piense en la guita, obvio. Hago las mismas pelotudeces que hacen todos. ¡Pero yo no creo en la religión cristiana y ese tipo dice que sí!

Eso de tomarme la muerte livianamente es una obsesión mía. Una forma de decirle: Dejate de rondar, llevame de una vez y andate a la puta que te parió.

Pero al mismo tiempo abrís un compás de esperanza, cuando cantás:

Nunca se

sabe, puede suceder / que la vida no termine nunca más.

Qué sé yo. Ojalá. A mí me gustó esta vida… hasta ahora, al menos.

9.

Ceremonia durante la tormenta.

Habla de un tipito que está en la pulentería y sigue tirando papel picado, sin advertir que se viene la tormenta. ¡Un comprador de placer! Curte lo mejor, veranea en Borneo, mientras todo se le ennegrece alrededor.

El tipo parece tenerlo todo y al mismo tiempo no siente pasión verdadera alguna: Así ves que no alcanzarás / a calmar esa sed que

afiebra. / Y siempre te

sentís vulgar…

Esa es su actitud desde el desencanto: Si esto es todo lo que hay, enviá la tormenta ya.

Torito es muerto.

518

Me gustó cómo quedaba dicho así. La expresión se me grabó durante unas vacaciones en Brasil. Estaba en un resort donde los empleados hacían una obra entre musical y teatral, tratando de hablar como españoles. Y ahí decían así, no

“murió” sino “es muerto”. Me gustó.

Torito es un bandolero peligroso, pero que está en la lona. Por eso se dice: La última teca fue para el fierro / para las balas ya no te alcanzó. Para la gente de su estirpe la cosa esencial pasa por no ser cobardes, por no arrugar.

En ese contexto, si amanecés vivo está todo bien.

Ahí cantás un par de esos versos que están en boca de todos, y que por alguna razón se te ocurrieron justo en esta circunstancia: Cuando el

billete hace que

baila / la mierda corre y la traición también.

Torito venga a sus colegas, uno de los cuales se llama Panasonic. Ahora lo retomé como personaje, a Panasonic, en una canción de El ruiseñor, el amor y la muerte.

Durante sus aventuras, a Torito se lo enfrenta a un planteo existencial: Si no hay Dios, ¿cómo es posible que tengas esa vida que tenés? ¡Vos tendrías que estar muerto hace rato…! Pobre Torito, lo deschavé. ¡Lo mandé a la muerte!

10.

Satelital.

Satelital es el mejor plan / cuando te sentís aburrido. Está referido a los boludos que miran degollar prisioneros por TV, como si se tratase puramente de un espectáculo. El morbo de ver a un tipo en sus últimos momentos de vida. Yo lo he hecho alguna vez porque soy escritor, tengo

que ver de todo. (Ríe.) Pero la gente que está al pedo, ¿por qué mira esas cosas?

Tiene algo que ver con una canción que viene después, ZZZZZZ… Acá uso un ejemplo más carnal e inmediato, en la otra está planteado más al estilo de la ciencia ficción. Es uno de los grandes males de nuestro tiempo: la gente absorbida por el cana que en tu casa es la televisión o la computadora.

Como cuando ejecutaron a Caryl Chessman y me lo representaban por radio, mientras yo tomaba la sopa…

519

Todavía nos sentamos a la mesa pero en realidad no estamos allí: ¡cada uno de los comensales está conectado con su pantallita!

Es la manera contemporánea de comerle el coco a la gente y convencerla de que la vida es como creen ellos. La pantalla es el aglutinante social, el educador sexual…

Y alrededor va creciendo el carnaval. Sería una pelotudez escribir ahora Momo Sampler. ¡A nadie le llamaría la atención!

Como consecuencia de este proceso de atomización, la vida se convierte en cualquier cosa: no podés emitir un juicio sobre nada porque todo se relativiza, todo se vuelve posible. La gente le cree a cualquiera. A Osho, a Coelho… ¡En la zaranda quedó lo más grosero! Que ciertos pelotudos le enseñen a vivir a la gente… Ojo, lo mismo me digo en relación al fenómeno mío. Tiene que ver con la necesidad de la gente de creer en alguien, de no quedarse solo ante la nada, la religión reemplazada por el gran espectáculo.

Todo está hecho para vendernos cosas, el intervalo son los programas y las series, el espectáculo es la publicidad.

¡Por algo invierten más en las publicidades que en los programas en sí mismos!

La TV es el sentido común de la sociedad. Y yo no creo en el sentido común.

11.

Chante Noire.

Describe una relación particular, propia de parejas más grandes, donde hay intereses en común. Empiezo diciendo: Qué pasa en tu nube hoy, pero al final digo Qué pasa en mi nube. ¿Ves que tengo la costumbre de meterme en la misma olla que mis personajes, en el mismo barro / todos manoseados como dice el tango? Es una forma de preservarme, de no caer en la tentación de ponerme a mí mismo en un lugar privilegiado.

Ahí el narrador dice Presumí de mi silencio otra vez. Los que hacen de macho la van de callados, pero la mayoría de las veces se debe no a que son interesantes ni misteriosos, sino a que no tienen nada para decir.

Vino Mariani.

520

Una pintura de las reuniones artísticas con premios y aplausos. Los cronistas que van a comer unos sandwichitos a un gazebo y las chicas bonitas alquiladas para que haya algo bello en las fotos. Son muy cultos porque invitaron a alguien del underground. La frase el mundo de plateas de hoy funciona como un buen resumen. Yo sigo esperando una puta novedad y te dan espejitos, chirolas.

Lo gracioso es que todavía hay mucha gente que piensa que Mariani es un señor que cayó a esa fiesta, el Mariani que vino, che, ¡Mariani ya llegó…!

Pero me refiero a un vino legendario, que además de lo habitual contenía extractos de hoja de coca y por supuesto, te daba una excitación muy

particular.37

12.

ZZZZZZZ…

Ahí me refiero a las pasiones básicas, que son siempre las mismas: comunes a toda la especie, con mínimas variaciones. Pero claro, están aplacadas, casi aplastadas por la sociedad del espectáculo en que nos toca vivir. El Orwell de 1984 y el Huxley de Un mundo feliz hablan de un futuro que ya ocurrió, que está disfrazado por esta maquinaria que nos entretiene a toda hora.

Todo pasa por ahí: la muerte, el dolor… ¡Como lo anticipo en la canción de los decapitados!

Necesitan convencernos a través de los medios de que el American way va a renacer y nos va a cuidar el gendarme del mundo. Pero ¿cómo competís con los chinos, millones de presos que laburan por un plato de arroz? Por eso, ahora que a los terroristas se les complica viajar, pasan a la acción los que ya tienen enquistados en sus países.

Hay que levantar un poco la mirada y estar atento a lo que ocurre más allá de los confines de la aldea. Porque mientras uno pinta acá el cartel de

“Perón vuelve”, llega una nube tóxica de un lado donde están en otro juego, metidos con el colisionador de hadrones, y… Ese mundo está alejado de la politiquería de la barra de All Boys, del puntero. Alguien tiene que pensar en eso: Bueno, muchachos, mientras estamos acá pelotudeando con toda esta vacuidad, puede venir una mierda que nos destruya al instante.

Yo me ha dedicado un poco a eso. No es que empecé a escribirlo ahora: ¡la moda no es vanguardia! Claro, lo hago desde mis limitaciones, porque no soy un 521

estudioso. Pero la gente vive en una total ignorancia, y no sólo hablo de la gente común: estos que nos gobiernan y se creen pícaros porque roban plata… La plata no va a significar nada. La demografía crece, lo que va a costar conseguir un vaso de puta agua… ¡El mundo de Mad Max! Y, peor aun, si se considera la dependencia que tenemos de esta tecnología: el día que el sol se tire un pedo de hidrógeno un poco más grande, el planeta entero hace black out y se queda a oscuras. Los satélites dejarían de transmitir… Además ya no sabemos vivir de otra manera. Los pibes no hacen las ecuaciones, ya no aprenden, las hacen las maquinitas. Recuerdo cuando me dieron un calibre por primera vez. Me explicaban que no hacía

falta saber, simplemente tenías que aplicarlo. Hablo del industrial, del año del pedo. Qué raro, decía yo. ¿Y si pasa algo y no queda más gente que sepa por qué las cosas son así y no de otro modo?

Lo que pretendo es que, a través de esta visión entre poética y sesgada de un futuro posible, aquel que escucha encuentre SU visión personal del futuro. Si la buscás genuinamente, la vas a encontrar. La canción presenta un universo que depende de TU comprensión, más allá de lo que yo te cuente.

Eso se debe a que el lenguaje que uso no es reflexivo. No es que arma una historia con argumento, pelos y señales. Más bien es como decís vos en el prólogo de Escenas del delito americano: caés en el medio de esa sopa sin elemento alguno que te guíe y lo primero que te planteás es ¿dónde estoy, qué es esto, de qué tengo que cuidarme? Después las pasiones son las mismas, lo bio copula con lo tecno y lo que resulta de allí copula con la chatarra. Un caos que debiera prometer un mundo posible.

Las pseudomonas que menciono en la canción son esos animalitos del futuro, viven en esas burbujas ácidas y nos sobrevivirán, lo heredarán todo.

Por eso apelo a una tormenta verdadera. Seamos si vale la pena; de otro modo, si no hay amor, que no haya nada. Esto de la vejez invita al corchazo: si no fuese por mi familia… No es no haya más remedio que ser, para eso sí hay remedio. La cuestión es ser de un modo que valga el tremendo esfuerzo que supone vivir.

13.

El tábano en la oreja.

522

Ahí se menciona una costumbre demente de altri tempi, bien propia de los pinchetos: eso de dibujar con la sangre arriba de la espuma de la cerveza…

Está dedicada a alguien que uno conoce, pero no viene a cuento. Muy querido amigo mío, pero siempre nos pasa que con los años aparece un chisporroteo. Por eso aprovechás, hacés una canción en vez de decírselo de frente y armar quilombo.

Si le cabe le cabe, y si no, mala leche.

Submarino soluble.

Un cuento de ciencia ficción. Trabaja sobre la ambigüedad, nunca se sabe si el negro mar del que habla es virtual o es el cosmos. Pero dice hojalata y eso no es virtual, parece que se trata de una especie de astronauta. El asunto no es qué tipo de viajero es, sino cuán solo está mientras funciona como punta de lanza de una cultura, yendo a apropiarse de otro lugar o siendo semilla.

La psicodelia te entrena en la ambigüedad, por eso no te involucrás a partir de preconceptos. Es un modo de aproximarse a las cosas totalmente distinto de la ideología.

Pensaba en los rusos encerrados en una estación espacial de la cual no podían salir. Me imaginé esa situación. Hay que tener un temperamento para ser astronauta…

Black Russian.

Eso de que perro que ladra no muerde… Andá a cagar. A mí uno me mordió para la mierda. Ese refrán me hace acordar a esos boludos que van a cazar con mira telescópica y el negro les dice lo que tienen que hacer. ¿Qué te creés, que porque hacés caza mayor sos más macho? Una cosa es la tauromaquia, es una tradición, donde el torero se enfrenta a un riesgo cierto.

En cambio el tipo que hace caza mayor es un francotirador, le tira a su presa a veinte cuadras de distancia.

Originalmente decía: Un black russian de más. Pero al final quedó distinto.

Contemplan la sombra con piedad… Así iba a empezar El delito americano, hablando de la noción de la piedad. Desde la boca de un loco, que se expresaba en primera persona.

La piedad es un concepto recurrente en el disco.

523

Está vinculado con la religión. Lo irónico es que, en el fondo, las religiones no tienen piedad alguna. Si uno aspira a recibir piedad, hay que ser piadoso con el otro. Pero eso no existe, o lamentablemente existe en cantidad insuficiente para curar al mundo.

Todas las instituciones de hoy están basadas en la autoridad. Y la autoridad no tiene lugar alguno para la piedad.

14.

Una rata muerta entre los geranios.

Habla de un día de niebla, de esos que acá son frecuentes en invierno. Salís a pasear por el parque y te envuelve la neblina. Todo desaparece, no ves nada alrededor. Pero los perros, que van y vienen, aparecen y desaparecen como fantasmas. Por eso dice: Un velo que quita vida y da ilusión.

Me hace acordar al viejito de Amarcord de Fellini, que se descubre rodeado por una niebla y se pregunta: ¿Estaré muerto y no me di

cuenta?

Los tanos son así: pasan del grotesco más cruel a conmoverte, y sin escalas.

Qué sé yo, por ahí la muerte es así. O no hay nada o maravillosamente fuiste a parar al carajo, a otra dimensión, y sólo venís acá para molestar a la gente y a cambiarle los libros de lugar.

Dudo que a vos te dé por volver. No te descubro enganchado con el pasado.

No, más bien me engancho con los peligros futuros.

Los rockers no vemos la vejez y la decrepitud como una maravilla. El rock no es un bolero, como para que agarres unas maracas y hagas así. Tenés que mover el culo.

Mi único amparo para el futuro es la poesía. Es lo único que puede permitirme profetizar desde cierta inocencia.

Por eso estoy necesitando buenas noticias del futuro. Y los únicos que traen esa 524

clase de noticias son los pibes.

15.

Nosotros nunca nos dimos dique de puristas. Lo que hicimos fue hablar de cosas elementales, de la ética mínima que requiere el corazón. Manejamos nuestro tiempo de acuerdo con nuestros planes, deseos, caprichos. Lo que no íbamos a hacer nunca era opinar sobre otros que, para llegar a algún lado, tuvieron que fichar en una corporación.

No tenemos derecho a enjuiciar otras maneras de hacer las cosas. Cada uno ha hecho como buenamente ha podido. Soy un convencido de que uno obra a su favor.

Uno que, en su momento, ha elegido lo que creyó conveniente… Si no nos hubiese ido bien, seríamos el ejemplo contrario del que somos. Dirían: Ven, como creyeron que podían ser independientes, les fue mal. Entonces, desde que no nos reprodujimos como ejemplo —no hubo quince, cincuenta producciones independientes—, deberíamos describir lo nuestro como un hecho azaroso, circunstancial. Nunca hemos estado en los lugares donde nos esperaban con los brazos abiertos. Quizás eso, el contrario exacto de lo que hay que hacer para estar en el candelero, nos convirtió en un éxito.

Desde que empezamos, no hubo nadie que nos dijese: Muy bien lo de ustedes.

Nos decían: Ustedes no van a llegar a nada. Pero llegamos. Pasó el cariño de los chicos, que es lo que hace que todo el mundo se la tenga que guardar cuando arde en deseos de hacerte boleta. Nuestra carta de triunfo fueron esos chicos: ningún contacto, ningún amigo, ningún sorete. A uno lo quieren porque no se ata a esas cosas. Los pibes te siguen por esa actitud, no porque les digas andá para allá, vení para acá.

Pero los canallas de verdad están en otro lado. Todo el mundo está en una especie de competencia, mordiéndole el culo al de al lado, y no se da cuenta de que ese no es su enemigo.

Si hay una banda que siempre se ha alineado con la defensa de los derechos humanos, es esta. Cualquiera que se hubiese preguntado: ¿Qué les conviene a estos? , seguramente habría dicho que nos convenía hacer lo que no hicimos.

525

16.

En 2012, a una revista de negocios internacional con filial argentina se le ocurrió hacer un ranking de artistas ricos. Y te puso a vos en el tope de la lista.

Yo tengo un alerta de internet, porque me gusta saber qué dicen de mí y quién lo dice. El buen nombre es el único capital verdadero que uno acumula en esta vida, y cuando se meten con él reclamo el derecho a defenderlo. Cuando encuentro que largan algo que es falso siento que ese dato no puede quedar flotando. Por eso necesito contestar. Lo que se mete con mi honor me afecta, me involucra, porque soy un tipo grande. La gente se pregunta: ¿Por qué escribe cartas? Para aclarar alguna cosa. Es la única manera que tengo de aclarar ciertas cuestiones. Siempre he protegido el discurso público, la actitud ante el business, el circuito y mi opinión sobre la actualidad política.

Pero cuando apareció lo de esta revista, pegué un salto. En primer lugar, porque estaban mintiendo. La cifra que mencionaron era un disparate. Tan

poco respeto tienen por lo que ellos mismos publican, que apenas los llamamos por teléfono ofrecieron de una bajar la cifra. Total, publicar palo verde más o menos… Cierto periodismo tiene menos relación con la verdad que… Yo no tengo propiedades en Nueva York ni en París. No tengo un avión privado. Tengo esta casa y un coche que arranca todo el tiempo sin necesidad de empujarlo.

Lo más preocupante era la frivolidad con que tiraron cualquiera. Si alguien creía en serio que yo tenía semejante fortuna, mi familia podía correr peligro. Este país no tolera con generosidad a aquellos que se distinguen de la manada.

Tu intimidad no debería estar en boca de todos. Al menos yo lo veo así, hay artistas que usan su vida como promoción. ¡Hay gente que se interna en un sanatorio para salir en algún medio!

Pero lo que redondeó la perversidad del gesto fue que convirtieron en blanco a un artista independiente. Justo en el momento en que seguir siendo independiente se transformaba en algo casi imposible. Yo mismo ignoro cómo voy a hacer para seguirlo siendo, porque a partir de la creación de las redes existe un latrocinio que a nadie parece importarle en materia de derechos de autor. Yo invierto mi vida en esto, y también dinero —pago todos los días el alquiler de los aparatos que tengo en el estudio—, y sin embargo la gente puede copiar tu obra cuando quiere y como 526

quiere. En muchos aspectos puedo entender la cuestión de la gratuidad, pero no en esto.

Tu obra no te pertenece en los hechos. Usan lo que vos hacés y no pagan un mango.

Y encima lo digital es maravilloso pero tiene una fragilidad muy grande.

Podés perder cantidad de canciones en un tris, como me pasó a mí el otro día por cliquear por error Erase all… Los cuadros son más difíciles de reproducir, con la excepción de los falsificadores de lujo. Pero el resto de las artes populares puede ser copiado con demasiada facilidad.