Sentir lo que sucede
Nota del traductor
La traducción al castellano del pensamiento de Antonio Damasio presenta diversas dificultades. La primera es el sentido amplio del vocablo «feeling», que puede ser, por ejemplo, sensación táctil (primera acepción del diccionario) o auditiva, presentimiento, sensibilidad, simpatía, etc. Para evitar ambigüedades, esta traducción emplea siempre «sentimiento» para «feeling». Cuando aparecen vocablos como «sensación» o «sentido» es porque el texto original así lo indica. Del mismo modo, y tal como en El error de Descartes, he preferido el término self para aludir a «sí mismo», pues este uso más preciso está extendido en las ciencias psicológicas y neurológicas.
Otro problema son los términos neurológicos. En este libro, el profesor Damasio no se dirige solo a especialistas. Su texto es minucioso y preciso, pero al alcance de cualquier persona que se interese en el tema. Así, salvo excepciones ineludibles, evita los términos de su especialidad. Los neurólogos que lean esta versión, claro está, no necesitan aclaraciones semánticas. Pero el lector común debe saber que aquí se mantiene siempre el término «cerebro» para «brain», excepto cuando específicamente el autor señala zonas precisas, como telencéfalo, complejo nuclear amigdaliano, mesencéfalo, etc.
P. J.