La comerciante de libros
Agradecimientos
Son obligadas unas palabras de gratitud a mi agente, Harvey Klinger, con
quien siempre estaré en deuda. Nunca jamás un escritor ha tenido tanta suerte
con su representante. También deseo expresar mi agradecimiento a mi editora,
Hope Dellon, por su franqueza, compasión, paciencia y esfuerzo constante por
sacar el máximo partido a cualquier potencial. Gracias a la magnífica plantilla
de St. Martin's Press por su excelente trabajo.
El apoyo de mis amigos y parientes superó con mucho mis expectativas
durante una fase tan crítica como son las primeras semanas del lanzamiento
de un nuevo autor. Sin su entusiasmo no existiría este segundo libro. Son
demasiados para enumerarlos, pero les quiero muchísimo a todos, y espero
que sepan cuánto les valoro y cuánto agradezco su ayuda.
También estoy profundamente agradecida a mi comunidad por su
respaldo. En este caso, me gustaría destacar especialmente a Carolyn Wilson
y Saralee y Larry Woods por haber valorado profesionalmente mi obra y
creído en ella desde el primer momento.
Tampoco puedo dejar de dar las gracias a Bernice Rothstein por ponerme
en contacto con Miriam Halachmi, de la West End Synagogue, y a la propia
Miriam, por su amable ayuda en la breve traducción al hebreo que necesitaba.
Como siempre, gracias a los otros escritores que leyeron partes del manuscrito
y cuyos ánimos me ayudaron a encontrar el camino de esta novela: Meg
Clayton, Mac Clayton y Leslie Lytle.
Por encima de todo, doy gracias a Dios por la presencia de todas estas
personas y también por haberme dado las palabras.