Santuario
Veinticuatro
Todos vosotros, padres que tenéis hijos,
y vosotros, que no los tenéis,
Si los queréis tener seguros fuera,
Os ruego que los guardéis en casa.
El ogro
WALTER DE LA MARE
Emisión de Televisión de la ITN, a todas las regiones, domingo a primera hora de la
noche:
«…ocurrido hoy en el que una vez fuera pacífico pueblo de Banfield, en West
Sussex. Miles de personas, reunidas en la iglesia católica romana de St. Joseph,
esperando poder echar una mirada a Alice Pagett, la pequeña de once años que ha
sido proclamada autora de milagros. Había una cola, de más de tres kilómetros de
longitud, de coches y autocares, procedentes de ambas direcciones, que querían entrar
en el pueblo, y hubo que llamar a los servicios policiales de reserva de los
alrededores para dirigir el tráfico. Para un reportaje en vivo, conectamos ahora con
Hugh Sinclair, quien lleva en la iglesia desde esta mañana…
»HUGH SINCLAIR: Las escenas ocurridas hoy aquí han sido absolutamente
extraordinarias. Las personas empezaron a reunirse en St. Joseph a primeras horas de
la mañana; muchas de ellas, devotos católicos; otras, sólo curiosos, deseosos de echar
una mirada a esta pequeña que, según se dice, puede hacer milagros. Y quizás
esperaban ver hoy más milagros.
»Alice Pagett llamó la atención del mundo hace sólo unas semanas…
Emisión de Televisión de la BBC I, a última hora del domingo por la noche:
«…curado cinco personas que sufrían diversas enfermedades y que los médicos
consideraban incurables. La propia Alice fue sordomuda hasta que —dice ella— tuvo
una visión de la Inmaculada Concepción. Aunque ha habido mucho escepticismo en
torno a su declaración, especialmente por parte de la propia Iglesia católica, no puede
negarse el hecho de que ella y otras cinco personas han sido curadas.
»Se calcula que al menos dos mil personas acudieron a St. Joseph esta mañana, y
que ese número se dobló durante el día. Trevor Graves se encuentra aún en Banfield
esta noche…
»TREVOR GRAVES: Aunque la muchedumbre se ha reducido considerablemente,
esta noche sigue habiendo gran expectación en torno a la vieja iglesia de St. Joseph.
Es como si la gente estuviera esperando ver la misma aparición que Alice Pagett alega haber visto. A primera hora de la mañana de hoy, la atmósfera existente entre
los peregrinos sólo puede ser descrita como cargada de electricidad. No hubo histeria
de masas —algo que las autoridades temían que se presentara en una concentración
semejante—, pero sí se produjeron muchos desmayos, llantos y oraciones.
»Cuando Alice fue a oír esta mañana la misa dominical, a las 9,30, acompañada
por su madre y un grupo de guardaespaldas, formado por sacerdotes y policías, le
resultó difícil llegar a algún lugar cerca de la iglesia, y mucho más entrar en ella. La
misa fue retrasada durante cuarenta y cinco minutos, mientras sus protectores se
esforzaban por hacer entrar a esta diminuta niña, de cara pálida y vestida de blanco,
evidentemente afligida por la pérdida de su padre, tan trágicamente muerto el jueves
pasado…»
Emisión radiofónica de la LBC, después de medianoche:
«…el máximo interés por Alice Pagett se despertó el jueves pasado, cuando,
según afirman testigos oculares, apagó un incendio que amenazaba con devastar gran
parte de Banfield. El fuego empezó cuando un coche en el que viajaba el propio
padre de Alice como pasajero colisionó con un autobús y un camión cisterna. El
fuego se extendía, alimentado por el petróleo que se escapaba del camión siniestrado.
Este camión había estado llenando los depósitos subterráneos de la estación de
servicio, y el peligro residía en que el combustible de dichos depósitos entrara
también en ignición, cuando Alice apareció y —afirman los testigos—, apagó el
fuego.
Irónicamente, Leonard Pagett había muerto antes de que la hija llegara al
escenario de los hechos.
»Nadie sabe cómo pudo Alice Pagett haber detenido el fuego, pero los que
estaban allí afirman que las llamas parecieron simplemente apagarse en cuanto ella
apareció. Los funcionarios del cuerpo de bomberos, que hicieron un detenido examen
de los restos, declaran que no hay una explicación lógica para el incidente. No llovió
lo más mínimo ese día, aunque hacía un frío tremendo. Aparte de la explosión inicial,
cuando el camión cisterna fue golpeado, no se produjeron otras explosiones lo
suficientemente fuertes como para “apagar" el fuego. Los funcionarios encargados de
la investigación encontraron madera a medio quemar que debería haberse
achicharrado totalmente si el fuego hubiera seguido su curso natural, y petróleo
encharcado todavía en el suelo sin arder. Sólo pequeños fuegos, diseminados y
relativamente inofensivos, seguían ardiendo cuando llegó la brigada local de
bomberos. Se espera un informe más amplio para mañana, pero, de momento, los
expertos no dicen demasiado.
»Ayer hablé con personas que han venido de todas partes del país a la iglesia de
St. Joseph de Banfield; muchas de ellas sufren alguna enfermedad, o han traído, a parientes o amigos enfermos o imposibilitados, al lugar que consideran ahora como
un santuario…»
Extractos de entrevistas efectuadas en Today, BBC Radio 4, UK, a primera hora de la
mañana del lunes:
«…no pudimos acercarnos al lugar. Alguien dijo que la niña estaba allí, pero no
pudimos verla…»
«…sí, estábamos en la iglesia. Se suponía que no iba a haber cámaras, pero lo
cierto es que allí estaban, y sin parar de rodar. Los sacerdotes no podían controlar a
los periodistas, así que supongo que al final renunciaron…»
«…es una santa. La vi. Parece un ángel. Yo sufro de artritis crónica, pero en
cuanto la vi, me sentí mejor. Fue ella, sé que fue cosa suya. Ella lo hizo, sin la menor
duda…»
«…bueno, nos dirigimos al campo que hay al lado de la iglesia. Los curas estaban
tratando de convencer a la gente de que se volviera, así que lo lógico era que no
estuviéramos allí, pero, la verdad, es que había demasiadas personas, ¿sabe usted? Yo
llevé a mi hermana, quería que entrara en la iglesia. Está tullida. Sin embargo, no
pudimos acercamos. Hasta el cementerio estaba atiborrado de gente…»
«¡…oh, no, no soy católico! No, sólo quería ver todo ese jaleo de que hablan. La
vi en el coche que se dirigía a la iglesia, pero eso fue todo. Sólo una rápida
entrevisión mientras se iba. Aunque fue un día perdido, los niños disfrutaron…»
«…el pueblo está atestado. Ni siquiera pude dejar la puerta de mi tienda esta
mañana a causa de la gente. El negocio fue bien. Como vendedor de periódicos,
tendría abierto hasta la hora del almuerzo. Pero tuve que cerrar mucho antes, pese a lo
cual, agoté las existencias. Creo que los otros comerciantes estaban indignados. No
podían abrir, ¿sabe?, no tenían permiso para ello. A pesar de todo, el negocio sería
bueno el resto de la semana…»
«…acampé toda la noche. Y como yo, centenares de personas más. Todos
queríamos asistir al servicio dominical. Conseguimos hacerlo, yo y mi mujer. Sí,
vimos a Alice. Tiene un aura a su alrededor, ya sabe, como un santo…»
«…es una niña santa, eso se puede decir con sólo mirarla. Sonreía, aunque debía
de sentirse espantosamente desgraciada por su padre. Estoy seguro de que me sonrió
expresamente a mí. Sentí que su amor venía hacia mí, pareció llenar cada parte de
mí…»
«…todavía estoy ciego…»
Extractos de entrevistas en World at One, BBC Radio 4, UK, lunes, a la hora del
almuerzo:
«…la gente empujaba, daba codazos. Una muchacha delante de mi se desmayó.
Fue terrible. Igual que cuando vinieron los Beatles…»
«…todo el mundo se sentía en paz, todo el mundo estaba sereno. Fue maravilloso,
como si una ola de amor que nos cubriera a todos…»
«…alguien me pisó. Creo que me rompió un dedo…»
«…no queríamos irnos. Sólo queríamos quedarnos allí y rezar. Aunque no
pudimos entrar en la iglesia, sentimos la presencia del Espíritu Santo…»
«…Traje a mi padre de Escocia. El viaje resultó terrible para él, pues tiene cáncer.
Sólo pudimos divisar un momento a Alice, pero mi padre dice que se siente mejor,
mejor que desde hace meses…»
«…todo el mundo —bueno, casi todo el mundo— del asilo quería venir.
Insistieron. Como es una clínica privada, se pagaron el viaje. Tres autocares en total.
Sólo se quedaron los que no deseaban venir y los que estaban demasiado enfermos
para ser movidos…»
«…era muy diminuta, pero de alguna manera, de alguna manera se alzó por
encima de nosotros. Parecía brillar con una irradiación interior…»
«…estábamos como sardinas a la hora del almuerzo, y por la tarde, el negocio fue
igual de malo… o de bueno, diría. Mire a su alrededor, usted mismo puede ver. Me he
enterado de que todas las tabernas de la zona están igual…»
«…quizá la gente comprenda ahora que hay sólo una verdadera fe. Alice les está
mostrando el camino…»
Standard, martes, última edición
EL PADRE DE LA NIÑA DE LOS MILAGROS, ENTERRADO
El funeral por Leonard William Pagett, padre de Alice Pagett, la proclamada
«autora de milagros de Banfield», se celebró hoy. No era católico, de manera
que fue enterrado en un cementerio público situado en las inmediaciones del
pueblo. Pagett, de cuarenta y siete años, murió en un choque de vehículos el
jueves de la semana pasada. Su viuda, Molly Pagett, de cuarenta y cuatro
años, estaba visiblemente afectada, no sólo por la trágica pérdida de su
marido, sino también por las hordas de curiosos y periodistas que asediaban el
cementerio. Alice estaba silenciosa allí de pie, junto a la tumba,
aparentemente ignorando la presencia de la multitud y aparentemente también
conmovida por la segunda tragedia ocurrida en su corta vida en el plazo de
una semana (pocos días antes de la muerte de su padre, el cura de su
parroquia, padre Andrew Hagan, por el que la niña sentía gran afecto, murió
de un ataque al corazón…).
Transcripción de entrevistas en Nationwide, BBC 1, a todas las regiones, martes,
primera hora de la noche:
P: Probablemente, canónigo Burnes, después de lo ocurrido la pasada semana,
la Iglesia católica no puede negar que existe algo más bien extraordinario
en la niña, ¿verdad?
R: Yo no estaba allí, de manera que no puedo opinar sobre lo que ocurrió.
P: Sí, pero hay muchos testigos según los cuales Alice Pagett detuvo el fuego.
Algunos dicen incluso que caminó a través de las llamas.
R: Los informes son confusos, por no decir otra cosa. Diferentes testigos
afirman haber visto distintas cosas. Algunos dicen que parecía caminar a
través de las llamas, en tanto que otros declaran que las llamas se
apagaban a medida que ella se acercaba. Y hay incluso unos pocos que
dicen que Alice no apareció hasta que el fuego estuvo completamente
extinguido.
P: No obstante, parece que la niña ejerció un efecto extraordinario en esta
ocasión, ¿no diría usted eso?
R: Sería difícil negarlo.
P: ¿Y ha llegado la Iglesia a alguna conclusión sobre los milagros realizados
por Alice?
R: Los «supuestos» milagros. Todavía están sometidos a investigación.
P: Bien, ¿cree usted que la Iglesia es el organismo adecuado para llevar a cabo
semejante investigación?
R: Lo siento, no le entiendo.
P: Quizá los parapsicológos deberían estar estudiando el asunto. O al menos
debería haber uno o dos en su comité de investigación.
R: Tenemos a varios miembros de la profesión médica…
P: No es lo mismo.
R: Nuestros hallazgos podrán ser examinados por cualquier institución
científica reconocida que pueda estar interesada.
P: ¿Pero no por los parapsicológos?
R: No quisiéramos excluir a ninguna organización respetable. Sin embargo,
por el momento, preferimos tratar el asunto sobre una base más racional.
P: ¿Por qué cree usted que no hubo más milagros el domingo pasado?
R: Yo no he reconocido que haya habido milagros en ningún momento. Por
desgracia, los medios de difusión le están creando una enorme carga a esta
pobre niña. Son ellos los que están dando al mundo esa imagen de
taumaturgo.
P: ¿Un taumaturgo?
R: Un autor de milagros. La gente espera eso de ella.
P: Realmente, parece que St. Joseph se ha convertido en un santuario para
muchas personas. Pero eso, la verdad, no es culpa de los medios de
difusión. Nos limitamos a informar sobre los acontecimientos que han
ocurrido.
R: Y especular.
P: Ciertamente, es un asunto apto para la especulación. ¿Cómo esperan
ustedes arreglárselas con los millares de personas que probablemente
visitarán la iglesia después de toda esta publicidad? Tengo entendido que
casi hubo un motín el domingo.
R: Eso son tonterías. La multitud se comportó muy bien, aunque muchos
debieron de quedar decepcionados al no poder ver a Alice.
P: ¿Esperan ustedes que se concentre una multitud mayor el domingo que
viene? Y, en tal caso, ¿están mejor preparados esta vez?
R: Creo que debo subrayar al público que sería absolutamente inútil acudir a
St. Joseph. Realmente no habrá nada que ver.
P: Pero ¿es verdad que en estos momentos se están haciendo obras?
R: Sí, sí, es cierto. Aunque pedimos al público que no acuda, debemos estar
preparados para cualquier contingencia.
P: Entonces, ¿se están ustedes preparando para —perdóneme— un asedio?
R: Espero que no sea un asedio. Pero, efectivamente, nos estamos preparando
para recibir gran número de visitantes, aunque estamos haciendo todo lo
que está en nuestras manos para disuadirles.
P: Gracias por responder a mi pregunta. ¿Puede usted decimos la clase de…
preparativos que están haciendo?
R: Estamos simplemente construyendo un retablo en el campo adyacente a St.
Joseph…
P: ¿Donde Alice afirma haber visto a la Santísima Virgen?
R: Sí. Se dispondrán tantos asientos como sea posible en torno al altar central,
pero me temo que muchos tendrán que estar de pie y soportar el barro del
campo. La misa se dirá allí en vez de en el interior de la iglesia.
P: Una última pregunta, canónigo Burnes; ¿asistirá Alice Pagett a la misa este
domingo?
R: Eso no puedo decirlo.
Conversación entre el contratista de obras y monseñor Delgard, miércoles por la
mañana:
—¿Dejamos el árbol, monseñor? ¿O lo cortamos?
—No. No deben ustedes destruir nada de este campo. Tiene usted los planos.
Construya la plataforma alrededor del árbol.
Conversación telefónica sostenida entre Frank Aitken, redactor jefe del Brighton
Evening Courier, y la Oficina Central, en Londres, miércoles por la mañana:
AITKEN : «No sé donde diablos está Fenn. Llamó por teléfono el viernes pasado
y dijo que se había quemado un poco en el incendio de Banfield el día
antes. Sí, vio todo el asunto… ¡estaba allí, por Cristo! No, no sé por qué
no envió la historia. Ya os lo dije la semana pasada. Dijo que le quedaban
unos días de vacaciones, y que había decidido tomarlos. ¿Que tiene mala
idea? Probablemente así es. Si quieren ustedes que lo eche, lo haré
encantado. ¿Que no quieren ustedes que lo eche? No pensé que lo
hicieran. No, he probado en su casa. No contesta nadie. Incluso he
enviado a alguien por allí. No hay nadie. No, desde el viernes. ¿En los
hospitales? No se había quemado tanto, pero de todas maneras, lo
comprobé. Simplemente, ha desaparecido, se ha desvanecido, se ha ido.
Quizá tenga pluriempleo, alguna oferta que no puede rechazar. Claro que
le aumenté el sueldo, tan pronto como la historia se hizo importante. Me
imagino que no fue bastante. ¡Cristo! He tenido que dar instrucciones a
nuestra centralita de teléfonos de que digan cortésmente a todos nuestros
“amigos” del negocio que traten de contactar con él, que se vayan al
infierno. No, Fenn no dijo cuánto tiempo, pero voy a romperle las
malditas piernas cuando le vea. Sí, señor, le besaré el culo. Gracias. Se lo
haré saber en cuanto me entere de algo.»
Extracto de la entrevista de la LBC, Brian Hayes, hecha por teléfono, zona de
Londres, jueves por la mañana, con T. D. Radley, profesor de Religiones y Éticas
Orientales de la Universidad de Oxford:
«…desde luego, todas las religiones occidentales subrayan la unicidad de Dios y
le consideran como un ser sobrenatural. Los milagros sólo pueden ser realizados por Él, aunque los simples mortales pueden suplicarle, a través de la oración, que los
realice en su favor. Por lo general, esto se hace por medio de santos o místicos. Ahora
bien, las religiones orientales desprecian generalmente los milagros por completo, y
esto se debe a que tienen tendencia a no establecer la misma diferencia entre Dios y
la Humanidad. Para ellos, tales acontecimientos forman parte de la realidad total, y
obedecen a una especie de ley cósmica. Pero, por supuesto, esa ley cósmica es ajena
al orden material. Aunque los, llamémosles de momento milagros, son excepciones a
nuestras leyes de la lógica, a nuestra naturaleza, si usted quiere, su origen pertenece al
Más Allá y, por supuesto, la lógica del Más Allá está fuera de nuestra comprensión,
pero, no obstante, la lógica en sí misma…»
Extracto de un articulo del Guardian, jueves por la mañana, VISIONARY, FRAUD,
OR SELF-DELUDED, por Nicola Hynek, autor de Bernadette Soubirous: The Facts
Behind Fallacy (Hodder & Stoughton, 1968):
…en su libro Vraies et Fausses dans Véglise, Dom Bernard Billet da una lista
completa de las visiones de María que han tenido lugar en el mundo entre marzo de
1928 y junio de 1975. Son 232 en total, dos de las cuales se produjeron en Inglaterra
(Stockport, 1947, y Newcastle, 1954)…
Del Universe, viernes:
UNOS OBISPOS SE REÚNEN PARA HABLAR SOBRE LA NIÑA DE LOS MILAGROS DE BANFIELD
Los curiosos hechos ocurridos en torno a la niña de once años Alice Pagett
serán examinados en Roma por los cardenales y obispos el mes próximo. Con
una rapidez sin precedente, la Santa Sede ha decidido que la conferencia se
celebre antes de que termine la tarea del comité especial de investigación de la
Iglesia. Se cree que existe cierto temor ante la histeria provocada por la
afirmación de la niña de que ha tenido una aparición, así como por su
supuesta virtud de hacer milagros.
Varios altos miembros de la jerarquía eclesiástica han subrayado la
urgencia de que se celebre dicha conferencia, entre ellos, el controvertido
cardenal Lupecci, prefecto de la Congregación de la Doctrina, quien afirmó
ayer en Roma: «En una época en que los valores religiosos están sufriendo
constantes ataques, la Iglesia católica romana debe procurar firmemente
mantener, o restaurar, las creencias de sus seguidores. La Iglesia debe buscar
en todo momento la guía divina, y no debe ignorar ningún signo o portento de
Dios. Despreciar lo segundo o dejar de determinar si son o no auténticamente
enviados por Dios, equivaldría a poner en peligro a la propia Iglesia.»
Extracto del editorial del Psychic News, viernes
¿ES REALMENTE EVOLUCIÓN?
…Muchos destacados genetistas creen que ya hemos desarrollado la
capacidad biológica para llevar a cabo por nosotros mismos el siguiente paso
en el progreso evolutivo, y que Alice Pagett es simplemente una precursora,
una representante adelantada de dicho progreso. Su opinión es la de que la
educabilidad genéticamente condicionada —que siempre ha sido la cualidad
más firmemente favorecida de la Humanidad en el proceso de la selección
natural— es ahora nuestra más eficaz adaptación biológica a nuestra cultura.
En un medio ambiente que cambia con rapidez, donde las culturas pueden
adaptarse en el plazo de una generación, en tanto que los cambios biológicos
exigen miles de años, los sentidos psíquicos del hombre se están
desarrollando rápidamente, otorgándonos poderes mentales como el que se
pudo contemplar en Banfield las últimas semanas. Debería quedar claro que
Alice Pagett no es excepcional, o no será considerada así dentro de una o dos
generaciones. Se han producido millares de otros casos, considerados de
fenómenos mentales, que incluyen psicocinesia, paradiagnosis,
psicofotografía y psicometría; y, por supuesto, la levitación y la curación por
la fe se conocen ya hace muchos siglos. Sus experiencias han sido
astutamente presentadas dentro de un contexto religioso, al cual tienen que
aferrarse las personas desilusionadas por los abrumadores aspectos
materialistas de la sociedad de hoy y los descubrimientos de la ciencia
moderna que tanto desánimo espiritual están causando…
Extracto de conversación oída en The Punch Tavern, en Fleet Street, a primera hora
de la noche del viernes:
«…todo es un montón de mierda…»