Crezco

Ben Brooks · Capítulo 36 de 37

Páginas del PDF

Crezco

Capítulo 36

 

8:30. Me despierto. Radio 4 sigue sonando. Un hombre y una mujer discuten sobre el futuro del cine en 3D. Salgo de la cama y voy al baño. En la ducha, toso y tiemblo. La tinta del tabaco extranjero barato me ha jodido los pulmones. El agua se calienta. Mi cabeza se despeja.

Me siento muy confuso.

Me siento vacío.

Me siento frustrado.

Pero me follé a Georgia Treely.

Vale.

Georgia Treely es guapa. Georgia Treely es sexualmente atractiva. Un tribunal de animales antropomorfizados dictaminó que debía follarme a Georgia Treely. Me he follado a Georgia Treely. El sexo lo es todo. El sexo es para las vallas publicitarias y las revistas. No sirve para tomar decisiones vitales. El sexo debería ser una consecuencia de algo más. Georgia Treely es una vaca y la he matado por el cuero. Solo se deberían matar vacas para comer.

¿Qué coño significa eso? No importa, por lo menos, no voy a ser padre.

Me seco, me visto y bajo. Keith está sentado en la cocina, leyendo The Sun. Levanta la vista.

—Hola —digo.

—Buenos días.

Cuando volvimos de la comisaría de policía, Keith me dijo que me había perdonado. Es un hombre de una moralidad excepcional. Sin embargo, ha dejado de utilizar sus apodos condescendientes y simpáticos. Tendré que esforzarme para volver a ganarme su confianza, para que vuelva a llamarme «colega».

Me sirvo un vaso de leche y lo llevo al cobertizo del fondo del jardín. Saco mi cuaderno de detrás de una pala y empiezo a trabajar en mi novela de nuevo. La novela está casi terminada. Es la historia de un joven dotado de un gran carisma e ingenio que intenta averiguar qué hacer y cómo hacerlo. Tiene todo lo que quería: una escena con una especie de violación (lo siento otra vez, Georgia), una especie de revelación (lo siento otra vez, Keith) y una especie de lección. Aún no sé cuál es la lección pero está claro que habrá una.

Soy Holden Caulfield solo que menos temerario y más atractivo.