El agravio
Agradecimientos
Una vez más, he escrito un libro que ha resultado mejor gracias a la generosa contribución de familia y amigos.
Doy las gracias a:
Mis agentes, Dan Conaway y Simon Lipskar de Writers House, y al editor, Mark Tavani de Ballantine, por haber visto lo que prometía esta historia cuando era apenas una idea, y por ayudarme a llegar donde estoy actualmente.
El agente James Randol y el teniente J. R. Gámez del Departamento de Policía de San José, por haber contestado a todas mis preguntas, por proporcionarme algunas ideas estupendas, por dejarme visitar el SJPD y, sobre todo, por hacer ese trabajo tan importante que llevan a cabo.
Emie Tibaldi, por continuar de manera generosa aplicando sus treinta y un años de trabajo de campo con el FBI en los temas de cumplimiento de la ley que aparecen en este libro, y por los útiles comentarios al manuscrito.
Warren Wolfeld de Haynes Beffel & Wolfeld LLP, por la valiosa información sobre el trabajo interno de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos y sobre todo el proceso para registrar una patente, y por los útiles comentarios al manuscrito.
Ashraf Hosseini, por compartir la historia de su familia y contestar a mis preguntas sobre la experiencia de la inmigración iraní en Norteamérica, y por equiparme con unas glamurosas gafas de sol, procedentes de la maravillosa tienda que ella regenta en Palo Alto, A Site for Sore Eyes.
Hank Shiffman, por contestar a todas mis preguntas sobre tecnología y aportar también unas cuantas y excelentes ideas propias; por moderar de forma experta las discusiones en mi página web; y por los útiles comentarios al manuscrito. Ven al lado oscuro, Hank…
Dennos Volpano y Dave McAllister, por la valiosa información sobre seguridad en la red y virus informáticos, Adam Young y Moti Yung por su excelente libro Malicious Cryptography: Exposing Cryptovirology.
El extraordinario y ecléctico grupo de «gastrónomos aficionados con un problema de violencia» presente en la página www.nononsenseselfdefense.com, de Marc «Animal» MacYoung y Dianna Gordon, por el buen humor, el sentido de fraternidad y un montón de perspicacia. Un agradecimiento especial al propio Marc, por su continuo estudio de la violencia, su comportamiento y visión de operador, y de lo que hace moverse a la gente, y por los útiles comentarios al manuscrito.
Vivian Brown, Alan Eisler, Judith Eisler, Montie Guthrie, Tom Hayes, Mike Killman, Lori Kupfer, el novelista J. A. Konrath, Naomi Andrews y Dan Levin, Doug Patteson, Matt Powers, Owen Rennert, Ted Schlein, y el hombre llamado Slugg, por los útiles comentarios al manuscrito y las muchas sugerencias y puntos de vista mientras se escribía.
Mi esposa, Laura, principalmente, por su habitual aportación a la historia y por sus geniales comentarios al manuscrito, pero todavía más por soportar mi obsesión esporádica («¿esporádica?» diría ella aquí), con amor y buena voluntad.
El agravio es mi séptima novela y mi primer thriller independiente. Me encantó escribir este libro, y por eso me gustaría contarte brevemente qué hay detrás de él.
Mis libros anteriores, protagonizados por el asesino John Rain, estaban inspirados en mis experiencias como agente encubierto de la CIA. También El agravio se basa en ellas, pero, además, incorpora las que viví posteriormente como abogado en el sector de nuevas tecnologías y como ejecutivo en Silicon Valley. Fue una gran satisfacción recurrir al tiempo pasado en los servicios de inteligencia para crear el personaje de Ben Treven, un agente militar de operaciones especiales que tiene como tarea «encontrar, neutralizar y eliminar» objetivos en la guerra global contra el terrorismo. Y fue igualmente un placer aprovechar mi experiencia en derecho y tecnología para dar forma al hermano pequeño de Ben, Alex, que es un ambicioso y prometedor abogado de Silicon Valley. Y justo lo opuesto de Ben en cuanto a experiencia, temperamento y visión del mundo se refiere.
Aunque disfruté enormemente escribiendo los libros de Rain, ha sido especialmente enriquecedor crear todo un universo nuevo de personajes para El agravio. Y no pienso sólo en Ben y Alex; también está Sarah Hosseini, abogada irano-americana, cuya presencia no sólo acentúa el amargo resentimiento entre los hermanos, sino que acaba convirtiéndose en el revulsivo a partir del cual todos deberán cambiar si quieren sobrevivir a las fuerzas a las que se enfrentan, y a sí mismos.
Destacaría especialmente la presencia de diversos elementos tradicionales del género en esta historia: juegos tácticos y de acción realistas (inspiradas una vez más en mi propia experiencia en la CIA); localizaciones exóticas (el mundo de los inversores y de las nuevas tecnologías de Silicon Valley, o Estambul, adonde viajé para poder documentarme in situ, como siempre he hecho con todas mis novelas); la tensión sexual y su clímax entre uno de los hermanos y Sarah.
Pero justamente lo que más me gusta de este libro son los elementos que van más allá del género: la torturada relación entre los hermanos, los efectos de un estado de guerra permanente en una cultura, los acontecimientos que destrozan a las familias y los lazos que las unen.
El agravio es mi libro más ambicioso, y creo que el más logrado.
Espero sinceramente que lo disfrutes.
Barry Eisler