La novela de cuatro cuartos

Bertolt Brecht · Capítulo 2 de 44

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La novela de cuatro cuartos

Libro primero

Amor y matrimonio de Polly Peachum

Antes pensaba, cuando aún era inocente

Y lo fui como tú eres ahora,

Tal vez tenga también yo a un hombre

Y habré de saber cómo se adora.

Si tiene dinero

Y si es muy simpático

Lleva el cuello limpio como yo

Y si sabe cómo se trata a una dama

Yo le diré que «no».

Tendré así la frente muy alta

No dirán que «se perdió».

Claro está que aún brilla la luna

Que la barca va surcando la laguna.

Pero nada más pasó.

Sí, lo que importa es no abandonarse

Sí, hay que ser fría como yo.

Tantas cosas podrían darse

Pero la respuesta es: no.

El primero en llegar era de Kent

Era como se debe ser.

El segundo, tres buques anclados

Y a otro lo hice enloquecer.

Como tenían dinero

Eran muy simpáticos

Con el cuello limpio como yo

Y sabían cómo se trata a una dama

Fui y les dije que «no».

Tantas cosas podrían darse

Pero es todo lo que pasó.

Nadie dijo: «se perdió».

Sí, hay que ser fría como yo.

Sí, lo que importa es no abandonarse

Tuve así la frente muy alta

Que la barca va surcando la laguna

Claro está que aún brilla la luna

Pero la respuesta es: no.

Pero un buen día, un buen día azul

Vino uno y me rogó

Y colgó su sombrero en el clavo de mi alcoba

Y no supe ya qué pasó.

Como no tenía dinero

Como no era simpático

No tenía el cuello limpio como yo

Como no sabía cómo tratar a una dama

A él no le dije «no».

No tuve así la frente muy alta

Y dijeron: «se perdió».

De noche brillaba aún la luna

Y la barca está suelta en la laguna

¡Claro está que todo sucedió!

Lo que hay que hacer es abandonarse

No se puede ser fría como era yo.

Tantas cosas pueden darse

La respuesta no es siempre: no.

Canción de Polly Peachum [1]