Tan cerca

Beth Revis · Capítulo 49 de 71

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Tan cerca

50. Amy

Primero oigo los mensajes de Elder.

Luego veo el humo.

Y entonces lo percibo, allá a lo lejos: el ruido de un motín.

 

Cuando Elder me llama, siento alivio: al menos sé que ha escapado. Pero suena jadeante, como si estuviera corriendo, y corta la comunicación antes de que yo pueda decir nada.

Voy derecha al hospital, al ascensor, al nivel de criopreservación.

 

Aquí todo es frío y silencio.

Arriba todo es rabia, fuego y caos.

Pero aquí no: aquí solo hay hielo.

 

Saco a mis padres de las cámaras, disfrutando del frescor del metal en las palmas de mis manos y del golpe sordo que hacen las cápsulas al posarse en las bandejas.

—Hoy os echo mucho de menos —susurro.

Sé que es una estupidez, sé que no tiene sentido, pero aún hay una pequeña parte de mí que cree que mis padres pueden arreglarlo todo. Hasta un motín salvaje, hasta un grupo de gente desatada que está destruyendo el único hogar que han conocido. Hasta la vida de una chica —yo— atrapada en el ojo de esta tormenta.

Elder dijo que la nave aterrizaría pronto, susurra una voz en mi interior.

Y cuando desembarquemos en el planeta, habrá que despertarlos. ¿Por qué no hacerlo ahora?

¿Por qué no?

¿Por qué no?

 

¿Por qué no?