Tarántula

Bob Dylan · Capítulo 23 de 95

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Tarántula

Diciendo hola a inédita María

 

 

Sabes a caramelo TUS HUESOS vibran yupi y estoy aquí porque me muero de hambre y me trago tus trucos hasta el estómago ERES COMO MAGIA como el dueño del grasiento hotel y ¡no es a tu padre a quien quiero comerme! pero le llevaré una caja para jugar. ¡No soy un caníbal! ¡Fíjate tú! No soy un paracaidista de caída libre / no llevo cartuchos de dinamita… Tú dices NO SERÉ TU NOVIA pero yo no soy un peregrino ni TU CAMPESINA y no ME ves quejándome de que no pueda estar triste y maravilloso y yupi TU FORMA EXTRAÑA, tus payasadas me encantan. / Me quedaré —oh, honorable— en la ventana de tu condesa aunque no sea una persiana y pum, SOLO SOY UN GUITARRISTA lo único que hago es beber y comer. Todo lo que tengo es tuyo.

Te aviso, la próxima vez que

me amenaces con suicidarte

en mis narices, te voy a volar

los sesos. ¿Me oyes? ¿Entiendes?

Estoy tan harto de que me

desanimes que soy capaz de atarte y enviarte

en barco a la China roja.

¡Y otra cosa! Te aconsejo que

cuides bien a mi madre. Si me

entero de que le andas llorando

tus penas, iré para

poner fin a esto

de una vez por todas… ¿Por qué

no aprendes a bailar en vez de

ir buscando nuevos amigos?

¿No sabes que ya no hay

amigos que buscar?

Sinceramente,

Hector Schmector