Tarántula
Diciendo hola a inédita María
Sabes a caramelo TUS HUESOS vibran yupi y estoy aquí porque me muero de hambre y me trago tus trucos hasta el estómago ERES COMO MAGIA como el dueño del grasiento hotel y ¡no es a tu padre a quien quiero comerme! pero le llevaré una caja para jugar. ¡No soy un caníbal! ¡Fíjate tú! No soy un paracaidista de caída libre / no llevo cartuchos de dinamita… Tú dices NO SERÉ TU NOVIA pero yo no soy un peregrino ni TU CAMPESINA y no ME ves quejándome de que no pueda estar triste y maravilloso y yupi TU FORMA EXTRAÑA, tus payasadas me encantan. / Me quedaré —oh, honorable— en la ventana de tu condesa aunque no sea una persiana y pum, SOLO SOY UN GUITARRISTA lo único que hago es beber y comer. Todo lo que tengo es tuyo.
Te aviso, la próxima vez que
me amenaces con suicidarte
en mis narices, te voy a volar
los sesos. ¿Me oyes? ¿Entiendes?
Estoy tan harto de que me
desanimes que soy capaz de atarte y enviarte
en barco a la China roja.
¡Y otra cosa! Te aconsejo que
cuides bien a mi madre. Si me
entero de que le andas llorando
tus penas, iré para
poner fin a esto
de una vez por todas… ¿Por qué
no aprendes a bailar en vez de
ir buscando nuevos amigos?
¿No sabes que ya no hay
amigos que buscar?
Sinceramente,
Hector Schmector