Tarántula
Haciendo el amor sobre la amiga de María
HACIENDO EL AMOR SOBRE LA AMIGA DE
MARÍA
Bostézale al sexy maestro marica — ido, Decatur y entrando en la autopista rosa — tu errante negro mestizo, tu rata de Delfos — ahora hablará de tus nauseabundos sostenes — tu pelo encadenado y dice TU CAMINO mientras tus ideales de EL PASO, celebran que ES TERCIOPELO y abandonan tu horrible cuerpo — tu estructura cayendo, escuchas con atención a una perezosa sirena y a un joven latino que compre tus heridas, tu cansina voz de preñada… Bostézale al marica del cuadro de Goya buscando al pobre Homero QUÉDATE CONMIGO mientras las tortilleras se rompen y cuentan tu número y la Nena Mala llora NO PRETENDAS mientras Fritz el autor de tu sur industrial grita ¿qué quiere decir todo esto?, y se va hecho una furia a casa, el marica y tú, marica la araña — la red de sudor te ha atrapado suplicas que se muevan tus brazos — rezas para ser honrado — buscas postales y osos de peluche para sobornos — los partisanos, se ríen CON TUS PIERNAS y los chicos con harapos marrones, cuchichean sobre los pechos y ya tienen a Leo el Serpiente y Doc va a tener que marcharse al mediodía — San Willy se esconde en la casa de empeños para maricas, no hay nada que temer y nadie va de caza — quieres que te coja LA ERRÓNEA DAMA y se meta en tu bolso — olvídate de tus alumnos y paga por tu compañero y la hermandad — la sombra de tu jefe, es tu felonía — Fritz el autor está loco por chuparte un dedo del pie — tus vacaciones habrán acabado pronto y se desvanecerán como tu vida. LA CHOTA, la hierba te hace cortes en los pies y la Prisión de Sócrates es tu objetivo. AHÍ VIENEN eres la dama equivocada — no amenazas a nadie te gastas el dinero en comida sana y al final de atropella un camión — te pondrán una etiqueta — te enviarán de vuelta a casa con Fritz Fritz llorará una semana y se casará con tu enfermera — las tortilleras hacen una mueca pero tú aún serás la equivocada. TODOS SON DE LA CHOTA. Vive ahora… vive antes de subir a bordo del Titanic — estira la mano, marica, estira la mano — siente tu propia piel hundida y cree a este oscuro playboy lamiendo tinta de tu cuaderno — mira las celdas y los fantasmas gritones y tú con las agallas de pensar que las ruinas son edificios… Coge tus glándulas ensangrentadas y el medallón y haz el amor libremente por una vez — no significa nada llevar un sombrero de copa — viaja en un lento barco hacia tu culpa, tu polución, el reino de tu blues.
Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo va con la nueva religión?
¿Te sientes distinto? Yo me rendí. No podía
ir a todas las subastas y, francamente, me estaba
quedando sin pasta. Ya sabes lo que es eso,
como esa anciana del bloque de atrás que siempre
anda señalándome y diciéndome que Dios me está
mirando, y durante un tiempo tuve hasta miedo de
ponerme a cagar. Estoy ansioso por verte.
Ya sé que no te pones pajarita pero estoy interesado
en otros aspectos de tu nueva fe. Y dicho sea de paso,
¿aún te dedicas a lo de los ojos de cerradura? Me muero de
ganas de hablar contigo.
Adiós.
Tu colega
Irritable