Ready Player Two

Ernest Cline · Apéndice

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Ready Player Two

Agradecimientos

 

Escribir la secuela de una novela que ha tenido una vida tan extraordinaria como Ready Player One es todo un privilegio, pero también una tarea abrumadora. Durante los años que pasé trabajando en esta historia, solía encontrarme turbado por las palabras del gran Billy Joel: «No pidas ayuda. Estás solo. PRESIÓN».

Pero por suerte yo no estaba solo y sí que tuve ayuda. Mucha. Nunca podría haber escrito este libro sin el amor, consejo, inspiración y apoyo constantes de mi preciosa y brillante esposa: Cristin O’Keefe Aptowicz. Es mi ancla, mi mejor amiga, la mejor madre y madrastra, la persona más divertida de nuestro matrimonio y la auténtica reina de Calculomelot.

También me gustaría dar las gracias a todos los jóvenes de mi familia y de mi vida que consiguieron darle energía a mi espíritu y a mi imaginación mientras escribía esta historia: Reenie, Libby, Addison, Scarlett, Lily, Cian, Declan, Lucas, Camillo, Ramiro, Harrison y Cavanaugh.

Como siempre, quiero dar mi más sincero agradecimiento a mi incansable e imparable equipo, a mi agente y colega productor Dan Farah (también conocido como «el Jedi de Jersey») de Farah Films & Management, y a mi agente literaria Yfat Reiss Gendell, así como todo su equipo de YRG Partners. Soy muy afortunado de teneros a ambos como amigos y ayudantes durante la primera parte de este proceso.

También estoy eternamente agradecido a mi maravilloso editor, Julian Pavia, por su paciencia, sinceridad, guía y amistad. También a su padre, el fallecido George Pavia, por ser el padre de mi amigo Julian y, por consiguiente, haber puesto su granito de arena para que el mundo sea un lugar un poco mejor y más amable.

También agradezco sinceramente a todos los trabajadores de Ballantine y Penguin Random House, entre los que se incluyen (¡y no están todos!) Chris Brand, Sarah Breivogel, Gina Centrello, Debbie Glasserman, Kim Hovey, Mark Maguire, Rachelle Mandik, Madeline McIntosh, Kathleen Quinlan, Quinne Rogers, Robert Siek, Caroline Weishuhn y Kara Welsh.

Mil gracias también a mi amigo Wil Wheaton, por volver a prestar su increíble talento artístico para el audiolibro de esta novela. Wil no solo lee el texto, sino que lo interpreta, y fue justo eso lo que hizo que el audiolibro de Ready Player One debutara en el primer puesto de la lista de audiolibros superventas del The New York Times… Y se mantuvo entre los primeros puestos durante cinco meses. ¡Gracias por volver a unir tus fuerzas conmigo, Wil!

También me gustaría aprovechar la oportunidad para dar gracias a todo el equipo, a los actores y a los productores de la película de Ready Player One, por hacer que muchos de mis sueños se convirtiesen en realidad. Pasarme por el plató todos los días era como dar un paseo por mi imaginación. Es algo que ojalá todos los escritores pudiesen disfrutar.

Estoy especialmente agradecido a Steven Spielberg por hacer comentarios pertinentes sobre esta historia y por sus ánimos mientras la escribía. También me gustaría darle las gracias por su amabilidad y generosidad, que son tan ilimitados como su entusiasmo y su creatividad.

También quiero agradecer por su apoyo, amistad, consejos y ánimos a Sima Bakshi, Chris Beaver, Sean Bishop, Laurent Bouzereau, George Caleodis, Darren Esler, Matt Galsor, Bobby Hall, Mike Henry, Hugh Howey, Sarah Kay, Jeff y Tonie Knight, Kjell Lindgren, George R. R. Martin, Tim McCanlies, Matt McDonald, Mike Mika, Zak Penn, Robert Rodriguez, Patrick Rothfuss, John Scalzi, Andy Shockney, Jay Smith, Jed Strahm, Craig Tessler, Howard Scott Warshaw, Andy Weir y Chris Young.

También le debo mucho a uno de mis escritores favoritos, Jonathan Tropper, por dejarme usar la cita «Quien no esté libre de pecado, que no tire piedras» en Ready Player One. ¡Al fin se la he atribuido! Si os gusta la buena literatura, haceos un favor y echadle un vistazo a su obra.

También me gustaría dar las gracias a todos los escritores, cineastas, actores, músicos, programadores, diseñadores de videojuegos y frikis a cuyo trabajo rindo tributo en este libro. Son personas que me han entretenido e inspirado, y espero que esta historia inspire a otros para llevar a cabo sus creaciones.

Finalmente, me gustaría darte las gracias a ti, querido lector, por acompañarme en otra aventura.

QLFOA,

ERNEST CLINE

Austin (Texas)

9 de septiembre de 2020