La Atlántida
2. La organización interna del reino atlante
En Critias (119), encontramos el siguiente pasaje:
En lo que toca al número de los hombres de la llanura, buenos para la guerra, había sido fijado que cada distrito suministrara un jefe de destacamento. La dimensión del distrito era de 10 estadios sobre 10 y tenía en total 6 miríadas (60 millas). En cuanto a los habitantes de las montañas y del resto del país eran, se dice, en gran número, y todos, siguiendo los emplazamientos y ciudades, habían sido distribuidos entre los distritos y bajo el mando de sus jefes. Estaba prescrito que cada jefe de destacamento suministraría para la guerra un sexto de carro de combate, hasta el completo pago de diez mil carros, dos caballos y sus caballeros; además, un tronco de dos caballos, sin carro, llevando un combatiente con un pequeño escudo y el combatiente montado encargado de conducir los dos caballos, dos hoplitas, dos arqueros, dos honderos, tres peones ligeros armados de hondas, otros tres armados de dardos y, por último, marinos para formar los equipos completos de mil doscientos navíos.
Esta organización militar recuerda extraordinariamente la que existía en el área
nórdica entre las islas frisias y la de Oeland. Efectivamente, en estas regiones se
encontraba como unidad administrativa el círculo («Hufe» o «Bohle» en alemán
antiguo); cien círculos formaban una nueva unidad: «Hundan» (distrito) en sueco,
«Heret» en danés, «Harde» en frisón. Como precisa Platón, cada ciudad estaba
incorporada a un «Hundari» y sujeta a la autoridad de un jefe de distrito.
Durante mucho tiempo se ha creído, en el área nórdica, que cada círculo debía
proporcionar un hombre en caso de guerra y, por tanto, cada distrito debía movilizar
cien guerreros.
Luego, los arqueólogos han probado la falsedad de esta hipótesis, demostrando
que los «Hundari» no eran unidades militares sino económicas. La palabra «Hundari»
significa simplemente «agrupación de cien círculos (Hufen)».
Es igualmente lo que se desprende del relato de la Atlántida. La palabra griega
«stadia» significa círculo, y cien círculos forman un «kleros», o sea un distrito.
Esta organización administrativa, ¿existía realmente en el espacio nórdico en la
Edad del Bronce? Según Rietschel, especialista en historia del derecho germánico,
esta división en círculos y en distritos es muy antigua. Da como pruebas los nombres
de familias suecas, danesas y frisonas que terminan en «kind»; esta terminación
indica que pertenecen a un clan y corresponde a la gens latina. Rietschel deduce que
el empleo de patronímicos para designar los habitantes de una región debe
remontarse a la época de la colonización del espacio nórdico, y agrega: «Los
Hundari, territorios ocupados por los miembros de una familia, tomaron el nombre de ésta: en materia de derecho, de justicia, de economía o de religión, el Hundari
representa la célula. En ninguna parte se encuentra rastro de otra unidad territorial en
el espacio nórdico anterior a la división en Hundari».
Zona de cultura nórdica . (Según Schwantes, Die Voigeschichte Schleswig-Holstein).
El hecho de que los hiperbóreos estuviesen organizados en círculos y en distritos
en la época en que se produjo la emigración está atestiguado por la existencia de una
organización idéntica entre los dorios y entre los filisteos, pueblos emparentados con
los atlantes. También dividían sus tropas en centurias y sus soldados eran
proporcionados por los distritos.
Del mismo modo que las precisiones dadas por Platón en lo que concierne a la
organización civil de los hiperbóreos son exactas, hay que considerarlo exagerado
cuando habla del efectivo del ejército atlante. A razón de 60 000 «kleroi» (distritos)
agrupando seis millones de «stadia» (círculos), las fuerzas armadas atlantes habrían
contado con un millón de guerreros.
El origen de esta manifiesta exageración es quizás un error de interpretación de
Solón. Habría traducido la palabra egipcia que significaba círculo por «stadia». Si
hubiera sido así, un círculo no habría tenido más que una superficie de tres hectáreas
y cuatro áreas. Pues bien, Platón precisa que el imperio atlante se extendía sobre 6
millones de estadios cuadrados por distrito, lo que da una treintena de estadios
cuadrados por distrito. En estas condiciones, el reino atlante habría contado dos o
trescientos mil círculos (dos o tres mil distritos) y el número de los guerreros
movilizables no habría excedido de treinta o cincuenta mil. Eso, en todo caso, parece
más verosímil.
¿Hay que poner en duda el documento egipcio que sirvió de base al relato de Solón y luego a la narración de Platón? Los escritores de la época quizás exageraron