La Atlántida

Jürgen Spanuth · Capítulo 34 de 54

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La Atlántida

6. La crátera sagrada

120).

Por una feliz casualidad, las excavaciones efectuadas en Thorsberger Moor, en

Schleswig-Holstein, antiguo lugar sagrado de los hiperbóreos, han permitido

encontrar un manto idéntico; aunque data del siglo III d. C., Schlabow (que lo ha

estudiado y reconstruido) declara que lo más curioso no es su longitud (2,36 m), sino

el hecho de que el tejedor hubiese adoptado dos formas de tejido diferentes.

Prosiguiendo sus investigaciones, Schlabow adquirió la certeza de que este

método era ya utilizado en las regiones nórdicas en la Edad del Bronce. Se creyó al

principio que el abrigo descubierto en Thorsberger no era verde, sino azul. El examen

radioscópico del tejido reveló que el color no estaba dispuesto de modo uniforme,

sino repartido en cuadros, unos más claros, otros más oscuros. Según toda apariencia,

se trata, pues, no de un abrigo ordinario, sino de una vestimenta de ceremonia; la

disposición en cuadros lo hace suponer. Schlabow escribe a este propósito: «Por el

corte y color, se parece a los abrigos reales de siglos ulteriores».

Habiendo demostrado Schlabow que los tejedores de la Edad del Bronce

utilizaban ya un telar perfeccionado, podemos suponer que el abrigo encontrado en

Thorsberger recuerda los que llevaban los diez reyes de los atlantes durante las

ceremonias religiosas. El relieve de Kiwik nos muestra igualmente unos celebrantes

llevando mantos largos; es precisamente lo que explica Platón cuando describe el

sacrificio del toro sagrado por los diez reyes de los atlantes.

 

6. LA CRÁTERA SAGRADA

 

Este vaso desempeñaba, al parecer, un gran papel en las ceremonias religiosas de

los atlantes; en el curso de la ceremonia estaba en el centro del círculo formado por

los reyes. Lo empleaban para recoger la sangre del toro inmolado en la cima del

irminsul. Después, tomándola en la crátera, bebían esta sangre; este rito simbolizaba

la unión mística con el dios.

Estas cráteras tenían, sin duda, una significación particular para los hiperbóreos.

Se han descubierto muchas en el área nórdica; algunas, magníficamente adornadas y

decoradas, eran transportables sobre ruedas, como la encontrada en Pekkatel

(Mecklemburgo). Sabemos igualmente que los cimbrios regalaron su crátera sagrada

al emperador Augusto cuando enviaron una embajada a Roma, en el año 5 de nuestra

era, para corresponder a la visita que les había hecho la flota romana mandada por Tiberio. Asimismo está probado que los filisteos poseían vasos análogos en la época