Escritos de jazz
II. El término «jazz»
Los historiadores no están de acuerdo sobre el origen de la palabra
«jazz». Según varios fantasiosos, el término se forjó en el tumulto de las
conversaciones de bar, o deriva del nombre de un tal Jasbo Brown. Otros
le otorgan una etimología francesa: al parecer, «jazz» procede de jaser,
que significa cotorrear, parlotear, es decir, que se trataría de una
conversación entre los instrumentos. Según el antropólogo Borneman,
cuya opinión parece más sólida, «jazz» tiene un significado manifiestamente sexual, y
deriva de un dialecto del oeste de África. El historiador del jazz Goffin parece aportar
una prueba perentoria en este sentido en su Historia del jazz y cita al respecto un
documento concluyente.
En suma, hacia 1916 apareció la forma arcaica «jass», que no era sino una palabra
de moda, sin más importancia que los diversos calificativos que se daban hasta
entonces a las orquestas sincopadas (como jug band, spasim band, etcétera). Así
pues, a lo largo de la historia de esta música, nacieron apelaciones efímeras. Más
tarde apareció la hot music, la swing music, el bop o el cool. A diferencia de todos
estos términos, el de «jazz» perduró, al margen de las modas, para designar un tipo de
música, en su conjunto, cuyos orígenes se remontan hacia 1900.