Escritos de jazz
A modo de conclusión y de resumen
El jazz es una forma de tocar, fruto de la asimilación, por parte de un
músico, de una tradición constituida por un conjunto de aportaciones
creadoras concebidas entre 1900 y la época actual, y materializada en
varios discos y arreglos.
Quien quiera descubrir las alegrías que procura esta música tendrá
que impregnarse de todo lo que se ha hecho hasta día de hoy; sería de
extrañar que, a fuerza de escuchar, no experimentara algún día la conmoción que ya
han sentido centenares de miles de conversos y que les da otra razón para vivir,
además de alegrarles sobremanera el cuerpo y el alma. En materia de jazz, al igual
que en materia de pintura o de literatura, es preferible no parlotear, sino abrir los ojos,
los oídos y el entendimiento. La única utilidad de la crítica, nada desdeñable, es
orientar al oyente hacia lo que le parece más conseguido y disuadirlo de lo llamativo
y de la imitación. Eso es lo que hemos intentado hacer, muy brevemente, aquí; resulta
superfluo que intenten retener todo esto, ya que está impreso y pueden releerlo
cuando quieran. Y, ahora, oyentes, a sus tocadiscos… La sesión va a empezar.