Escritos de jazz
Petits jazz pour tous
Adentrémonos en los entresijos de las compañías discográficas. ¿Sabían que la
mayoría de los editores «artísticos» especializados en jazz, que trabajan hoy en
compañías discográficas que compiten entre sí, formaron parte del mismo grupo de
aficionados en los tiempos gloriosos de los comienzos del Hot Club de París? Así
pues, Charles Delaunay, de Vogue, Eddie Barclay, de la firma del mismo nombre,
François Postif, de Polydor, J.-P. Guiter, de Pathé, etcétera, y un servidor, en realidad
son antiguos miembros de una mafia muy antigua, que antaño se gastaba todo su
dinero en Broadway o en Music Shop, para procurarse, tras arduas luchas, los últimos
Lunceford o Armstrong llegados de América.
Como todos nosotros tenemos mucha memoria, recordamos en detalle que, en
aquella época de fanatismo, el dinero escaseaba; de ahí que hayamos sido los
primeros en insistir en poner los discos de verdadero jazz al alcance de los
aficionados de poca fortuna, al darle, por poco dinero, la serie Jazz pour tous.
He aquí una nueva etapa de este esfuerzo: los Petits jazz pour tous, que, en forma
de EP, contienen tanto extractos de los grandes Jazz pour tous como materiales
inéditos para todos los gustos.
Y he aquí un secreto recogido de boca de la misma competencia amical a la que
me refería más arriba: la serie Jazz pour tous ocupa un lugar de primer orden en el
corazón y en las estanterías de mis abominables rivales… Puedo decirlo, ¡no me van
a contradecir!