Quinceañera

Armando Ramírez · Capítulo 11 de 51

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Quinceañera

[La Mamá de…]

LA MAMÁ DE Cecilia con dejos de don chingona salió de la vecindad persignándose frente a la virgencita, fue a la calle, esperó un taxi, le hizo la parada a varios hasta que se detuvo un minitaxi.

Era el Papá del Alejo: «A donde va señora?»

«A la zona rosa»

El Papá del ALejo manejó el minitaxi con maña.

Vio por el espejo retrovisor a la Mamá de Cecilia, no la conocía pero sinencambio podía adivinar que era del hamo, por los modales, y por los olores, que era fayuquera.

Ella le miró la nuca, percibió el parecido con Pedro infante, la hizo suspirar, tocarse las mejillas, cruzó las piernas, se miró las rodillas, redondas y gruesas, volvio a mirar al taxista, percibió al carpinterito de guamuchil, miró su reloj, lo apuró cuando llegaron al cruce de la calle de Niza: «Se mete por la calle de Hamburgo.»

El Papá de Alejandro encendió el radio. Con la lentitud del trafico comenzó a fisgonear a las mujeres que iban por la calle. La señora lo vio cuando éste revisaba a una muchacha que parecía prostituta.

«Estas ya andan por donde sea…» El taxista nomas sonrió. Hojeó por el espejo las piernas regordetas de la señora. La señora sin saber bien a bien le dio un billete de a quinientos pesos, frente a un Vips, y le dijo que: «Aquí dejeme…» La señora bajó rápidamente sin esperar el cambio. Un hombre vestido de uniforme verde y lentes ryan van la estaba esperando. Lo abrazó, se agasajaron. La señora alcanzó a ver de reojo al taxista que la miraba. La pareja se metió al vips. El taxista con toda certeza supo que ella era una fayuquera y el un guardia aduanal, comenzó a cantar: «Yo soy el aventurero y el mundo me importa poco, me gustan las gordas, las altas, las flacas…»