Quinceañera
[El papá del…]
EL PAPÁ DEL alejo maneja su minitaxi por el eje vial Lazaro Cárdenas, iba leyendo la marquesina del teatro blanquita: Pedro Vargas, Los Panchos, Miguel Aceves Mejía, María Victoria, Carmen Salinas, Lucía Méndez y Vicente Fernández se presentaban esa noche, un señor bienvestido le hizo la señal de parada, el jefe se paró, revisó al señor y le soltó: «¿A donde va?» «A San Angel.» «No para alia no voy, hay puro ratero.» Se aceleró… torció en el paseo de la Reforma…
En el Vips de la zona rosa entró entre apenado y mevalemadre. la verdad es que sentía que todo el personal lo fiscalizaba, estiró el pescuezo y divisó a la Señora.
La señora estaba sentada en uno de los grandes sillones forrados de plástico anaranjado, su pelo color caoba no desentonaba en el ambiente. El Jefe se jaloneaba su playera a rayas para llamar la atención sobre sus bíceps y darse seguridad pero de todos modos se sentía chiquito; quiso decirle: «Vámonos al cafe de chinos, se me antojan unos frijoles chinitos con huevos y una hojaldra con natas y un cafe con leche.» La mesera terminó de sentar al papá, la señora tomó la carta y pidió inmediatamente: «Me da un waffle con un huevo estrellado y jamón y miel de maple y un jugo de naranja.» El Chofer nada mas pidió una malteada de fresa, en secreto pregunto a la señora: «A poco te vas a comer eso.» La señora risueña le contestó: «Sí, saben sabrosos, es al estilo americano.» «Guuuacala, con eso vomito y me suelto del estomago.» «Hay que cambiar, por eso estamos subdesarrollados, éntrale a este negocio y vas a ver como vas a vivir mejor, mañana me voy al viaje, a Laredo, ya mi compadre me avisó que no hay bronca, la mercancía la voy a mandar por autobús, necesito que la vayas a recibir, y la lleves a la bodega de mi compadre…»
LLegaron el waffle y la malteada, la señora le echó estilo para comer, el jefe sorbió estereofonicamente la malteada mientras que con la mano tentaleaba las regordetas piernas de la señora: «Andale, antes de que te vayas al viaje vamos por a’i.» La señora llena de aspiraciones comenzaba a des cubrir el mundo después de los cuarenta años, ir al «otro lado» era descubrir un mundo raro. Se fueron por a’i.