Quinceañera
[El minitaxi se…]
EL MINITAXI SE paró frente a la vecindad de Cecilia: «Gracias, dese sus vueltecitas, lo voy a necesitar. Le voy a dar a ganar sus buenos quintos…» El Taxista la vio con parsimonia: «Cuando se le ofresca señito, ya sabe…» Y le guiñó a la mamá de cecilia, gorda bienformada y ostentosa que se mete a la vecindad como quien entra a su residencia. El Pedro Infante chiflando arrancó su minitaxi.
«¿Doña Marga le tiro su basura…?» Doña Marga con preponderancia le dijo al chavito: «Vente para que te la lleves.»
De un puntapié empujó la puerta de su vivienda. La vio sin nadie. Aventó su bolso contra la mesa Chipendale. Interrogó al chavito: «¿No has visto a cecilia?» «Estaba jugando con las otras muchachas del patio… se metieron a la casa de la Male…» Doña Marga brincó al patio y retumbó: «Ceeeeeciliaaa…»
Cecilia rapidita brotó de la vivienda de la male. Las otras se asomaron y se resumieron.
«Cecilia jija de la chingada que te he dicho, que no te metas a la casa de esa puta… Rápido a su casa…»
Cecilia mustia se introdujo a su vivienda.