El criterio
§ VIII.
Solucion de una dificultad contra la revelacion.
Pero Dios, objetará el incrédulo, es demasiado grande para humillarse á conversar con su criatura; mas entónces tambien deberíamos decir, que Dios es demasiado grande para haberse ocupado en criarnos. Criándonos nos sacó de la nada, revelándonos alguna verdad perfecciona su obra; ¿y cuándo se ha visto que un artífice desmereciese por mejorar su artefacto? Todos los conocimientos que tenemos nos vienen de Dios, porque él es quien nos ha dado la facultad de conocer, y él es quien, ó ha grabado en nuestro entendimiento las ideas, ó ha hecho que pudiéramos adquirirlas por medios que todavía se nos ocultan. Si Dios nos ha comunicado un cierto órden de ideas, sin que nada haya perdido de su grandor, es un absurdo el decir que se rebajaria si nos trasmitiese otros conocimientos por conducto distinto del de la naturaleza. Luego la revelacion es posible; luego quien dudare de esta posibilidad, ha de dudar al mismo tiempo de la omnipotencia, hasta de la existencia de Dios.