El criterio
§ X.
Entendimientos torcidos.
Hay ciertos entendimientos que parecen naturalmente defectuosos, pues tienen la desgracia de verlo todo bajo un punto de vista falso ó inexacto ó extravagante. En tal caso no hay locura, ni monomanía; la razon no puede decirse trastornada, y el buen sentido no considera á dichos hombres como faltos de juicio. Suelen distinguirse por una insufrible locuacidad, efecto de la rapidez de percepcion, y de la facilidad de hilvanar raciocinios. Apénas juzgan de nada con acierto: y si alguna vez entran en el buen camino, bien pronto se apartan de él arrastrados por sus propios discursos. Sucede con frecuencia ver en sus razonamientos una hermosa perspectiva que ellos toman por un verdadero y sólido edificio; el secreto está en que han dado por incontestable un hecho incierto, ó dudoso, ó inexacto, ó enteramente falso; ó han asentado como principio de eterna verdad una proposicion gratuita, ó tomado por realidad una hipótesis; y así han levantado un castillo que no tiene otro defecto que estar en el aire. Impetuosos, precipitados, no haciendo caso de las reflexiones de cuantos los oyen, sin mas guia que su torcida razon, llevados por su prurito de discurrir y hablar, arrastrados, por decirlo así, en la turbia corriente de sus propias ideas y palabras, se olvidan completamente del punto de partida, no advirtiendo que todo cuanto edifican es puramente fantástico, por carecer de cimiento.