El criterio
§ VI.
Maniáticos y ensimismados.
Lo que acontece habitualmente en estado de enfermedad cerebral, puede suceder muy bien cuando exaltada la imaginacion por una causa cualquiera, se pone actualmente enfermiza con relacion á lo que la preocupa. ¿Qué son las manías sino la realizacion de este fenómeno? Pues entiéndase que las manías estan distribuidas en muchas clases y graduaciones; que las hay continuas y por intervalos, extravagantes y arregladas, vulgares y científicas; y que así como Don Quijote convertia los molinos de viento en desaforados gigantes, y los rebaños de ovejas y carneros en ejércitos de combatientes, puede tambien un sabio testarudo descubrir con la ayuda de sus telescopios, microscopios y demas instrumentos, todo cuanto á su propósito cumpliere.
Los hombres muy pensadores y ensimismados corren gran riesgo de caer en manías sabias, en ilusiones sublimes; que la mísera humanidad, por mas que se cubra con diferentes formas segun las varias situaciones de la vida, lleva siempre consigo su patrimonio de flaqueza. Para una débil mujercilla el susurro del viento es un gemido misterioso, la claridad de la luna es la aparicion de un finado, y el chillido de las aves nocturnas es el grito de las evocaciones del averno para asistir á pavorosas escenas. Desgraciadamente, no son solo las mujeres las que tienen imaginacion calenturienta, y que toman por realidades los sueños de su fantasía[5].