Mal de escuela

Daniel Pennac · Capítulo 48 de 66

Páginas del PDF

Mal de escuela

El Niño y el Maestro de Escuela

petición. ¿Mal formulada? ¡De acuerdo! ¿Interesada? ¡Todas las peticiones son interesadas, lo sabes muy bien! Transformar el interés calculado en interés por el texto es tu curro.

Pero dejar a Maximilien plantado en aquella acera para regresar a tu casa, como hiciste, era dejar en pie el muro que os separa. ¡Consolidarlo, incluso!

Hay una fábula de La Fontaine que habla de eso. ¿Quieres que te la recite?

¡Desempeñas en ella el papel principal!

EL NIÑO Y EL MAESTRO DE

ESCUELA

En este relato pretendo hacer ver la vana regañina de cierto Tonto.

Un niño al agua se dejó caer, jugando a orillas del Sena.

Permitió el cielo que hubiera allí un sauce cuyas ramas, Dios lo quiso, le salvaron.

Habiéndose agarrado, digo, a las ramas del sauce, por el lugar pasa un Maestro de escuela; el niño le grita: Socorro, perezco.

El Magister, volviéndose ante sus gritos, en tono muy grave inoportunamente decide regañarle: ¡Ah, pequeño Babuino!

Ved, dice, adónde le ha llevado su estupidez.

Y ahora cuidaos de semejantes bribones. ¡Qué infelices son los padres, pues es necesario siempre velar por esos canallas! ¡Qué males sufren! ¡Y

compadezco su suerte!

Tras haberlo dicho puso al Niño en la ribera.

Condeno aquí a más gente de lo que se cree.

Todo charlatán, todo censor, todo pedante, puede reconocerse en el discurso que cuento: cada uno de los tres supone ya mucha gente; el Creador bendijo esa ralea.

En toda cosa no hacen más que pensar en los medios de ejercer su lengua.

Eh, amigo mío, sácame del peligro.

Más tarde soltarás tu arenga.

3

Maximilien es la imagen del zoquete contemporáneo. Oír hablar de la escuela hoy es esencialmente oír hablar de él. Doce millones cuatrocientos mil jóvenes franceses son escolarizados cada año, de ellos casi un millón de adolescentes proceden de la inmigración. Pongamos que doscientos mil se encuentran en situación de fracaso escolar. ¿Cuántos de estos doscientos mil han caído en la violencia verbal o física (insultos a los profesores, cuya vida se convierte en un infierno, amenazas, golpes, destrucción de locales…)?

¿Una cuarta parte? ¿Cincuenta mil? Supongámoslo. Se deduce de ello que, de una población de doce millones cuatrocientos mil alumnos, el 0,4 por ciento basta para alimentar la imagen de Maximilien, el horrible fantasma del zoquete devorador de civilización, que monopoliza todos los medios de información cuando se habla de la escuela e inflama todas las imaginaciones, incluidas las más reflexivas.

Supongamos que me equivoco en mis cálculos, que sea preciso multiplicar