Synco

Jorge Baradit · Capítulo 36 de 60

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Synco

Capítulo 34

34

—Los alcances de lo que estamos preparando van más allá de cualquier gobierno, de cualquier régimen. Estamos planificando un reordenamiento de la historia. Algo extraño ocurrió hace más de treinta años. Nuestros cabalistas aún no logran ponerse de acuerdo en qué fue lo que falló. Pero todos coinciden en que hubo intervención externa.

—¿A qué se refiere con intervención externa?

—Desde el futuro. Eso es lo que creemos.

—…

—No puedo adelantar mucho todavía, pero tenemos a dos equipos rastreando la posibilidad de que los interventores estén vivos en nuestro tiempo, en la forma de niños pequeños. Niños que crecerán y harán algo.

—¿Y qué harán?

—No puedo adelantar mucho todavía.

—Algunos dicen que por eso usted gestionó traer un reactor nuclear a Chile.

—La energía nuclear no es lo que todos piensan. Las investigaciones atómicas comenzaron con el patrocinio de la Golden Dawn y con fondos de la Sociedad Teosófica de madame Blavatsky, a mediados del siglo XIX.

—Pero lo que hacemos tiene que ver con todo eso, ¿o no?

—Lo que hacemos es preparar la llegada de la Edad de Oro, mi amigo. Estaremos teniendo esta misma conversación en cuarenta años más, pero estaremos en este mismo presente, aunque en otro contexto, un contexto mucho más adecuado. Un contexto correcto, no la copia degradada de realidad que hoy padecemos.

—El comandante Proxy…

—Nadie sabe quién es y yo creo ahora que es un agente del enemigo, punto. No se hable más de él en mi presencia.

—Lo siento.

—Tráenos café, está amaneciendo y empezó a hacer frío —el tono fue más suave, casi paternal.

El cerro Santa Lucía apagó sus luces. La mañana sorprendió a Santiago envuelto en una tenue niebla, una gasa transparente como el velo de un sueño. El día sería muy largo y septiembre tiene mañanas de invierno de las que cuesta desperezarse.

—Café y salvia, como siempre.