Synco
Capítulo 40
40
—¿Por qué es tan importante la investigación atómica para nuestros planes, don Miguel?
El hombre, mirando hacia el cerro Santa Lucía, espera un par de segundos antes de dar la respuesta.
—La investigación atómica tuvo su bautizo en 1665, en Francfort. El alquimista Jacob Böhme consiguió la primera fisión atómica por vía mágica en los subterráneos de sus habitaciones. Largo sería el camino hasta conseguirla por vía mecánica. A partir de fines del siglo XIX, la Golden Dawn financió la investigación científica y consiguieron crear un dispositivo cincuenta por ciento mecánico y cincuenta por ciento mágico que fue probado exitosamente en la isla de Krakatoa en 1883.
Serrano acercó a su boca un vaso de preciosa cerámica hindú lleno de aromático té verde, y después de un sorbo, continuó.
—De la Golden Dawn, la administración del programa pasó a los ariosofistas de Viena, después a la ONT de Von Liebenfels, en Alemania, y de ahí naturalmente a la Thule-Gesellschaft, quienes continuaron hasta la década de los cuarenta de la mano de las SS. Luego ocurrió lo que todos sabemos. Los norteamericanos robaron las tres bombas nucleares desarrolladas por Kammler y el programa terminó para siempre.
—Pero los norteamericanos, los rusos, los chinos, todos tienen y han probado bombas atómicas…
—Mentira; han utilizado enormes artilugios de explosivos convencionales, no nucleares. Puras bravatas de la Guerra Fría. Porque robaron las bombas, pero no la tecnología. No pudieron prescindir del aspecto mágico de las bombas germanas y no pudieron reproducirlo después. La primera, como sabes, la hicieron estallar en Trinity Site, en el desierto de Nuevo México, en julio de 1945. Ahí descubrieron que sin el componente mágico sólo obtenían una gran bola de fuegos artificiales, sin capacidad destructiva. La Trinity, la Trinidad, no es el padre, el hijo y el espíritu santo, sino el positivo, el negativo y el neutro. La señal es clara, querían invocar al demonio de la electricidad. Traer a un homúnculo, abrir una puerta y parir al demonio que los ayudaría a gobernar la Tierra.
—¿Hacer nacer a un demonio? ¿Está seguro de lo que dice…?
—¿Por qué crees que la bomba arrojada sobre Hiroshima se llamaba Little Boy? El mensaje que se transmitió tras la explosión fue: «El bebé ha nacido satisfactoriamente». ¿Sabías que dentro de la bomba debía ir un ser humano como parte del mecanismo mágico? Por lo demás, hay un itinerario para el dominio mundial. Para el año 1986 se prepara nuevamente la apertura de una puerta, pero esta vez para hacer ingresar ejércitos. Hay un lugar en Ucrania, Chernobyl, que se sitúa en un punto poderoso de la topografía terrestre. La irrupción producirá una gran devastación.
—¿Radiación?
—La radiación no existe, es un truco para cerrar el acceso a zonas restringidas. Los contadores Geiger en realidad sirven para medir presencias paranormales; la «radiación» es la materia espectral de estos entes que ingresan por las grietas que producen los magos del átomo. Si usaran medidores de contaminación descubrirían que los sitios de pruebas atómicas están absolutamente limpios. Los daños humanos son de orden espiritual, posesiones, parásitos astrales que deforman el cuerpo.
—Pero, ¿por qué es importante para nosotros?
—Necesitamos abrir una puerta, necesitamos cruzar al otro lado, regresar al comienzo de todo para reiniciarlo todo. La Edad de Oro, la de los superhombres. Aquello que fue torcido artificialmente. La derrota en mala lid.
—¿Estamos cerca?
El hombre en la ventana sonrió con amargura.
—Sí. Y también estamos a punto de perderlo todo…, nuevamente.