Generación EGB
Cosas que aprendimos y hemos olvidado
Que los tres huesos del oído son el yunque, el martillo y el estribo.
Que el radio de una circunferencia es la mitad de su diámetro.
Que las rectas secantes son las que cortan a la circunferencia en dos puntos y las tangentes la tocan en uno.
Que el orden de los factores no altera el producto.
Que el río más largo de España es el Ebro, y no el Tajo. ¿Cuántos quesitos del Trivial nos ha hecho ganar saberlo?
COSAS QUE APRENDIMOS Y HEMOS OLVIDADO
Cómo resolver una división de caja.
Cómo resolver una división de caja y con decimales.
Cuáles son las cinco partes del sistema digestivo de la vaca: rumen, retículo, omaso y estómago. O también panza, redecilla, librillo y cuajar.
Cómo se hace la prueba del siete. Se utiliza para saber si un número es divisible por siete: se multiplica su última cifra por dos y al resultado se le resta el número original menos esa última cifra. Si el resultado es un múltiplo de siete o cero, entonces es múltiplo de siete. Comprobemos, por ejemplo, el seiscientos setenta y nueve. Multiplicamos nueve por dos y nos da dieciocho. Luego restamos el sesenta y siete menos el dieciocho y nos da cuarenta y nueve. Multiplicamos nueve por dos y nos da dieciocho. Luego restamos el sesenta y siete menos el dieciocho y nos da cuarenta y nueve. Como el cuarenta y nueve sí es múltiplo de siete, el seiscientos setenta y nueve también lo es.
Cuáles son los siete sacramentos: bautismo, penitencia, eucaristía, confirmación, orden sacerdotal, matrimonio y unción de enfermos.
Cuáles son las partes de una flor: receptáculo, sépalos, pétalos, estambres y pistilo.
Qué son los versos alejandrinos: aquellos de catorce sílabas métricas compuesto de dos hemistiquios de sílabas con acento en la sexta y decimotercera sílaba.
Cómo sumar grados, minutos y segundos.
LOS PRIMEROS NEGOCIOS
En el patio del colegio y en la calle aprendimos mucho de la vida. Nuestro primer trapicheo fue el de cambiar el bocadillo por el cromo de Butragueño, que ya podíamos dejarnos la paga en sobres que nunca nos salía. De ahí pasamos a traficar con apuntes y trabajos: redacciones de una cara, cinco pesetas; de dos caras, diez.