Los grandes libros misteriosos

Guy Bechtel · Apéndice

Páginas del PDF

Los grandes libros misteriosos

Notas

[1] J. Bergier: Los libros condenados. Plaza & Janés. <<

[2] Por ejemplo, el Index librorum prohibitorum, publicado en Roma y en

Venecia, en el siglo XVI. <<

[3] Sobre los excéntricos, podrá leerse el n.º 4 de la revista Bizarre dedicada a

los «Locos Literarios» (1956). <<

[4] R. Abellio: La Bible, document chiffré, essai sur la restitution des clés de

la science numérale secrète (París, Gallimard, 1950). <<

[5] Robert Charroux se ha dedicado especialmente a estas tesis. De este autor véase Historia desconocida de los hombres desde hace cien mil años y El

Libro de los secretos descubiertos (Plaza & Janés). <<

[1] Daly King se dio a conocer primeramente por sus estudios psicológicos, Beyond behaviourism (1927), The psychology of consciousness (1932) y The states of human consciousness (Yale, 1946). René Schwaller de Lubicz es autor de Le Roi de la théocratie pharaonique (1961), Propos sur ésotérisme et

simbolisme (1960), etc. <<

[2] Sobre el tarot véase Wirth: Introduction á l’étude du tarot (1931); Delcamp: Le Tarot initiatique (le Courrier du Livre, 1972); «Le Tarot», in J.-

Cl. Frère: Les Arts divinatoires (Paris, C. A. L., 1974). <<

[3] Hipócrates: De los aires, de las aguas y de los lugares, cap. 2. <<

[4] Miguel Psellus (o Psellos), político y escritor bizantino, restauró la

filosofía platónica en toda su pureza (1018-1078). <<

[5] El Corpus hermeticum ha sido publicado (texto y traducción) en París por

la Sociedad Les Belles Lettres en 4 volúmenes (1945-1954). <<

[6] La ligadura es una condición del conocimiento del verdadero Dios. Véase Bossuet: «Los místicos más sabios inculcan incesantemente su ligadura o

suspensión de los poderes» (Etat d’oraison, I, 8). <<

[7] Confirma Stanislas de Guaita: Au seuil du mystère, I (París, Carré, 1890).

<<

[8] Jean Doresse: Les Livres secrets des gnostiques d’Egypte (París, Plon,

1958). <<

[9] La Hebdómada corresponde a los cielos inferiores, al mundo material, la Ogdóada es el mundo superior y la Enéada sería el Dios supremo, el primer

Creador. <<

[1] Sobre el mismo tema, puede leerse a Richard Hennig: Grandes enigmas del

Universo (París, Laffont, 1957). (Plaza & Janés, en esta misma colección.) <<

[2] El Libro de Enoc no ha sido publicado recientemente. Hay que remitirse a la edición de Migne: Diccionario de los Apócrifos (1856), o a la edición de

François Martin (París, Letouzey y Ané, 1906). <<

[3] Génesis, II, 5 a 17. <<

[4] El término «Paraíso» no aparece en la Biblia. Solamente se habla del Edén.

<<

[5] Génesis, II, 9. <<

[6] Se trata probablemente de un apócrifo del siglo III o IV, y figura a menudo

bajo el nombre de «seudo-Zósimo». <<

[7] Jan van Gorp Becan: Origines Antverpianae (1569). <<

[8] Citados en Curiosidades filológicas, geográficas y etnológicas, por una

Sociedad de gentes de letras y de eruditos (1855). <<

[9] Génesis, VII, 17 al 24. <<

[10] Éxodo, X, 21 al 23. <<

[11] Mateo, XXVII, 45. <<

[12] Éxodo, XIV, 21 al 28. <<

[13] Mateo, II, 9. <<

[1] A finales del siglo IV, el papa Dámaso encargó a san Jerónimo que realizara una traducción latina de la Biblia: la Vulgata. San Jerónimo revisó primeramente el Nuevo Testamento. Después, retirándose a Egipto, consagró catorce años de su vida a traducir el Antiguo Testamento según los textos

hebreos. <<

[2] A menudo se cree que Lutero fue el primero en traducir la Biblia al alemán. Ahora bien, en su época, había ya catorce traducciones en alto alemán y tres en bajo alemán. Eso nada resta al mérito de Lutero cuya

versión, sobre textos revisados por Erasmo, es infinitamente superior. <<

[3] Bruce ofreció el primer ejemplar a la Biblioteca de Oxford, guardó el

segundo para sí y envió el tercero a Luis XV. <<

[4] La elaboración de los textos cristianos se debió en gran parte al abad Migne, en el siglo XIX. Bajo su dirección fue publicada una verdadera biblioteca teológica: la Patrología latina (223 volúmenes), la Patrología griega (106 volúmenes), las Escrituras sagradas (28 volúmenes), el Curso de Teología (28 volúmenes), la Colección de autores sagrados (35 volúmenes),

etc. <<

[5] Sobre el descubrimiento de estos papiros, véase Leo Devel: Le temps des

écrits (París, Stock, 1965). <<

[6] Enoc, VI, 2. Nuestras referencias al Libro de Enoc se basan en la edición

francesa más reciente, la de François Martin (París, Letouzey, 1906). <<

[7] Enoc, VIII, I. <<

[8] Enoc, LVII, 1 y 2. <<

[9] Robert Charroux: El libro de los secretos descubiertos (Plaza & Janés).

Publicado en la colección «Otros Mundos». <<

[10] Ezequiel, I, 4 a 14. <<

[11] Crisolita: piedra preciosa del género peridoto, de un hermoso amarillo

verdoso. <<

[12] Ezequiel, I, 15 al 21. <<

[13] Ezequiel, II, 9 y III, 1-2. <<

[1] Simeón ben Yohai nació en Galilea en un momento particularmente difícil. Los romanos habían destruido Jerusalén y derruido el Templo en el año 70.

<<

[2] Jerusalen Kiddushin, 66 a. <<

[3] Génesis Rabba, XXXV, 2. <<

[4] Se cuenta que durante su vida, el arcoiris, signo de la Alianza con Dios, no

tuvo necesidad de aparecer. <<

[5] El Talmud, que significa «doctrina» o «estudio», reúne los grandes textos de la religión judía. Se distingue dos Talmuds: el Talmud jerosolimitano, procedente de la primera codificación del rabino Johanan en el año 279, y el

Talmud de Babilonia, compuesto por el rabino Asshi en el siglo V. <<

[6] La Torá es la reunión de los cinco libros del Antiguo Testamento (Pentateuco). Fue definitivamente codificada por Esdras en el siglo IV antes

de Jesucristo. <<

[7] Traducción de Mayer Lambert. <<

[8] Papus ha consagrado a ello, sin embargo, una obra entera: La Cabbale,

tradition secrète de l’Occident (París, Chacornac, 1891). <<

[9] A. Franck: La Kabbale et la philosophie religieuse des Hébreux (París,

Hachette, 1843). <<

[10] Henri Sérouya: La Kabbale (París, Grasset, 1957). Léase también G. Scholem: Les Grands Courants de la mystique juive (París, Payot, 1950), o la obra más reciente de Guy Casaril: Rabbi Simeon bar Yochaï et la Cabbale

(París, Le Seuil, 1961). <<

[12] R. Abellio: La Bible, document chiffré (París, Gallimard, 1950). Nos referiremos evidentemente también a las demás obras de este filósofo, especialmente a Vers un nouveau prophétisme (París, Gallimard, 1947) y La

Structure absolue (París, Gallimard, 1965). <<

[13] Zohar, II, 130. <<

[14] Sepher Yatsira, III, 4. <<

[15] Zohar, I, 7 b. <<

[1] El Denckart, especie de enciclopedia religiosa, es un texto posterior a la gran irradiación del pensamiento mazdeísta. Muestra, sin embargo, que tras la dispersión de los fieles en pequeñas comunidades, algunos continuaron, no

solamente leyendo los textos, sino escribiéndolos de nuevo. <<

[2] Videvdat, cap. 4. <<

[3] Videvdat, cap. 18. <<

[4] Videvdat, cap. 13 (44 a 48). <<

[5] Los fieles de la religión mazdeísta son hoy muy poco numerosos. Algunos de ellos subsisten, muy aislados, en Irán, en las regiones de Yazd y de Kerman. La gran masa está constituida por los 150.000 parsis (es decir, persas) que viven en la India desde el siglo VII y que están perfectamente

integrados en el país. <<

[6] Destour: del persa destûr; sacerdote de la religión de Zoroastro, que conoce

a fondo los libros de la Ley. <<

[7] Platón: Primer Alcibíades 122 a. <<

[8] El Avesta sería el original, el Zend, el comentario, y el Pazend, las notas

sobre el comentario. <<

[9] Los persas fueron derrotados por los árabes de Omar en el año 642 en la batalla de Nahavend. En el 651, Yazdakart III, último sasánida, murió, y los

árabes acababan de conquistar Persia donde impondrían su religión. <<

[10] El libro de Nietzsche Así hablaba Zaratustra, poema filosófico sobre el superhombre, está evidentemente en contradicción con la tradición mazdeísta

auténtica, aunque sólo sea por su pesimismo profundo. <<

[11] La traducción del Avesta por Darmesteter (1892) fue reeditada (París, Maisonneuve, 1938). Para los Gâthâ véase la traducción más reciente de Duchesne-Guillemin con el título Zoroastro (París, Maisonneuve, 1948), y en general sobre la doctrina mazdeísta su notable obra: La Religion de l’Iran

ancien (París, P.U.F., 1962). <<

[12] Sobre la civilización irania no islámica, véase R. Ghirshman: Perses,

Parthes et Sassanides (París, Gallimard, 1962). <<

[13] La vida de Zaratustra es enseñada a los parsis a partir de un poema en persa titulado Zarâthusht-Nûma, que data del siglo XIII y es atribuido a Zaratuhsti Bahrâm Ben Padjû. Leemos en él que Zaratustra murió en pleno culto, herido de una estocada en la espalda. Él lanzó su rosario contra el

agresor, que murió a su vez. <<

[1] René Nelli: Le Catharisme (París, P.U.F., 1953), Écritures cathares (París, Donoël, 1959), Le Phénomène cathare (París, P.U.F., 1968) y Les Cathares

(París, C.A.L., 1972), etc. <<

[2] El catarismo bien pudo surgir de un examen lúcido y crítico del Evangelio

de Juan, el cual se muestra bastante dualista. <<

[3] Los priscilianos constituyen una secta a la vez gnóstica y maniquea, basada

en el ascetismo. <<

[4] Los dualistas absolutos son llamados también «monaquianos». <<

[5] Si bien la cifra enunciada en la época de 60.000 víctimas en el saqueo de Béziers debe ser reducida, la matanza fue no obstante considerable, atestiguada por la famosa frase: «Matadlos a todos. Dios reconocerá a los

suyos.» <<

[6] Guilhaume Belibaste, nacido en Cubières (Aude), capturado por la

Inquisición, fue quemado en 1321. <<

[7] Novelas y poemas de los trovadores han sido reeditados por René Nelli y

René Lavaud (París, Desclée de Brouwer, 1960-1966). <<

[8] Peire Cardenal (1180-1274): Un sirventès tramettrai par messatge, 42. <<

[9] Bernard Gui: Manuel de l’Inquisiteur, editado y traducido al francés por G. Mollat, 2 vol. (París, Champion, 1926). Sobre la Inquisición y los cátaros,

véase Dominique Villerot: L’Inquisition (París, C.A.L. et Grasset, 1973). <<

[10] No es seguro de que el Bartholomé del Tratado cátaro sea el mismo que el cascasonés Bartolomé, a quien el cardenal Conrad de Porto, legado apostólico en Lenguadoc, señalaba en esa época como uno de los cátaros más activos.

<<

[11] L’Apologie cathare y la Glose sur le Pater, extractos de un manuscrito de la «Colección valdense de Dublín», fueron publicados por Venkler en 1960.

<<

[12] Patarino: nombre dado a los cátaros, bien sea por deformación de la palabra «cátaro», o porque su única oración era el Pater; véase P. Belperron:

La Croisade des Albigeois (París, Plon, 1942), pág. 6 nota. <<

[13] Biblioteca Nacional, Manuscritos Doat, 36. <<

[14] Aparte de Juan de Lugio, los cátaros no admitían en general la Biblia en

conjunto. Señalemos que ésta fue traducida al occitano en el siglo XIII. <<

[15] Versión de Carcasona, 4. <<

[16] Versión de Carcasona, 5. <<

[17] Dondaine: el Liber de duobus principiis (Roma, Istituto Storico

domenicano, S. Sabina, 1939). <<

[18] Los albanenses (muy próximos de los albigenses del Lenguadoc) eran numerosos en Italia en torno del lago de Garda. Su secta dualista absoluta, fue

sacudida por un cisma en 1230, a iniciativa de Juan de Lugio. <<

[19] La originalidad de Juan de Lugio se distingue con relación a Bartholomé. Para este último, están los buenos y los malos, los existentes y los aniquilados. Juan de Lugio piensa, por el contrario, que toda Creación, excepto, naturalmente, Dios y el Cristo, ha sufrido la mordedura del Mal. Incluso las estrellas no son puras. Pero, como todo está corrompido, todo debe

ser finalmente purificado y salvado, excepto los propios diablos. <<

[20] Encontraremos los dos rituales cátaros in extenso en René Nelli, Écritures

cathares (París, Donoël, 1959). <<

[1] El quetzal (Pharomacros mocinno) era un pájaro venerado por los aztecas.

<<

[2] Bernal Díaz del Castillo: Historia verdadera de la conquista de la Nueva

España. <<

[3] Antonio de Herrera: Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra firme del Mar Océano (1726-1730), reeditado en 10 volúmenes

(Asunción y Buenos Aires, ed. Guarania, 1945-1947). <<

[4] Diego de Landa: Relación de las cosas de Yucatán, reedición de 1864. <<

[5] Este texto anónimo en nahuatl alfabético abarca el período 1473-1521. Se

encuentra en el Museo de Antropología, en México. <<

[6] El Codex Aubin, recopilación de testimonios indígenas, fue traducido al francés (París, Lacroix, 1893). El Codex florentino (textos nahuas de los informadores de Sahagún) ha sido publicado en inglés, alemán y español.

Exalta, sobre todo, el valor de los indios tlatelolcas. <<

[7] Encontraremos una traducción de estos presagios en Miguel León-Portilla: Le Crepuscule des Azthèques (París, Casterman, 1965). Esta obra facilita también numerosos textos sobre el propio período de la Conquista tal como

ésta fue vista y vivida por los indios. <<

[8] Algunos especialistas dividen, no en ocho, sino en nueve libros, el Chilam

Balam. Se trata, sin embargo, siempre del mismo texto. <<

[9] El Livre sacré et les mythes de l’Antiquité américaine sobre la personalidad y las curiosas aventuras de Brasseur de Bourbourg. Léase, de

Devel: Le temps des écrits (París, Stock, 1965). <<

[10] Las hipótesis de Brasseur de Bourbourg estaban únicamente basadas en la etimología, ciencia entonces en sus comienzos, incluso por lo que se refiere a las lenguas europeas. Los trabajos de Littré, por ejemplo, están completamente superados, y las etimologías de su famoso Diccionario son casi todas defectuosas. Brasseur de Bourbourg tiene, pues, algunas excusas.

<<

[11] Sahagún: Historia general de las cosas de Nueva España, I, pág. 29

(México, 1956). <<

[1] Caldalous, antipapa con el nombre de Honorio en 1067, fue condenado tres veces por simonía cuando era obispo. La leyenda cuenta que se había rodeado

de magos. <<

[2] Primero de los Reyes, X, 23. <<

[3] Flavio Josefo (37-100) nos ha dejado una preciosa Historia de la guerra de

los judíos contra los romanos. <<

[4] Enrique Cornelio Agripa (1486-1555) fue, con Reuchlin (1455-1522), uno de los introductores de la Cábala judía en la filosofía del Renacimiento. Sus conocimientos en este terreno, por falta de una buena práctica del hebreo,

eran muy sumarios, e incluso erróneos. <<

[5] Biblioteca Nacional, Ms, n.º 25.314. <<

[6] En magia, el amuleto no tiene más que un poder pasivo: protege de ciertos males. El talismán, por el contrario, tiene fama de conferir poderes activos al

que lo posee. <<

[7] Se han publicado ediciones modernas de casi todos esos libros mágicos por parte de la librería «Niclaus-Bussière», 34, rue Saint-Jacques, y por las

Éditions Traditionelles, 11, quai Saint-Michel, París, V.º. <<

[8] Véase Guy Bechtel: Sorcellerie et Possession (París, C.A.L, 1973). <<

[9] El principio de la vacunación fue descubierto por Jenner (1749-1823). Él se dio cuenta de que el cow-pox de las vacas, transmitido al hombre en forma de una enfermedad benigna, la vacuna, inmunizaba contra una enfermedad

mucho más grave, la viruela. <<

[10] Denis de Rougement: L’Amour et l’occident (París, Plon, 1939). <<

[11] Skinner forma parte de la escuela behaviorista contemporánea. Véase Más

allá de la libertad y la dignidad (París, Laffont, 1973). <<

[12] Los placebos son medicamentos que no contienen ninguna molécula activa (por ejemplo, el agua destilada). Son especialmente utilizados en las enfermedades psicosomáticas en las cuales, al tranquilizar al enfermo, se

pueden provocar mejorías. <<

[13] G. Lenoble: Esquisse de l’Histoire de l’idée de Nature (1945, reed. Albin

Michel, 1965). <<

[14] Alain Peyrefitte: Quand la Chine s’eveillera (París, Fayard, 1973). Publicado también en español por Plaza & Janés: Cuando china despierte...

<<

[15] Las operaciones de los médicos chinos por acupuntura sin anestesia han dado lugar a toda una polémica en la Prensa occidental. Léanse especialmente sobre este tema los artículos del doctor Escoffier-Lambiotte (Le Monde, 8 de noviembre de 1972) y de Alain Peyrefitte (Le Monde, 21 de julio de 1973).

<<

[1] Juan de Dalberg (1445-1503), más viejo que Tritheim, era ya profesor de Universidad y canciller del elector palatino. Viajando por Italia, Juan de Dalberg conoció a Rodolfo Huesmann, un helenista holandés, al cual hizo confiar posteriormente una cátedra en la universidad de Heidelberg.

Huesmann murió en 1485. <<

[2] Jacques Wimpfeling, nacido en Alsacia, fue uno de los grandes eruditos del Renacimiento. Dedicó prácticamente toda su vida al estudio de los textos griegos, y permaneció como profesor en Heidelberg durante veinte años. Había elegido como seudónimo Olearius, el «prensador de aceite», aquel que

«alumbra» los espíritus. <<

[3] El extraordinario «éxito electoral» de Tritheim y, más aún, la aprobación del obispo no se explican sólo por las cualidades del excesivamente joven

profesor. Detrás de todo el asunto, se adivina la mano de Juan de Dalberg. <<

[4] Niceton: Memorias, t. 28 (París, 1729-1745). <<

[5] Según Tritheim en su Poligrafía, Bostius le preguntó exactamente «qué hacía o componía y en qué estudios se ocupaba». Es curioso que a una pregunta tan trivial, Tritheim creyera su deber responder por escrito con tanta

abundancia y precisión. Esto será el origen de su perdición. <<

[6] En Tritheim, el «binario» o el «cabalístico» es aquel que, en su sistema,

recibe el mensaje. <<

[7] Conocemos la carta a Bostius por el propio Tritheim que la reprodujo en su

Poligrafía. <<

[8] Tritheim: Poligrafía, Epístola a Maximiliano. <<

[9] Germain de Ganay, obispo de Vahors y después de Orleáns, murió en

1520. <<

[10] La carta a Ganay es citada por Jean Wier: Historias, disputas y discursos

(Basilea, 1563, y reedición París, 1885, t. 1). <<

[11] Esta frase parece indicar claramente que la Esteganografía nunca fue

terminada. <<

[12] Sobre el conjunto de la vida de Tritheim, léase de Paul Chacornac:

Grandeur et adversité de Jean Thithème (París, Ed. Traditionelles, 1963). <<

[13] Se trata de una obra poco conocida de Tritheim, El Adversario de los Maleficios, aparecida en Ingolstadt en 1555, es decir mucho tiempo después

de su muerte. <<

[14] Polygraphiae libri sex, cum clave seu enucleatio (Oppenheim, 1518). La

única traducción francesa apareció en 1561. <<

[15] Steganographia hoc est ars per occultam scripturam animi, seu voluntatem

ab sentibus aperiendi certa (Francfort, 1606). <<

[16] Tritheim: Epistolae familiares, carta 34 del 24 de agosto de 1505. <<

[17] Tritheim, carta 50. <<

[18] El texto es reproducido en Chacornac, op. cit. <<

[19] Carta del 25 de noviembre de 1506. <<

[20] Tratado de las causas segundas, traducción francesa (París, 1897), página

143. <<

[21] Carta del 15 de mayo de 1503. <<

[1] Stanislas de Guaita et sa bibliothèque occulte (París, Dorbon, 1899),

catálogo, n.º 1645. <<

[2] Se trata de un promedio por edición. De incunables con éxito que han tenido varias ediciones, como la famosa Crónica de Nuremberg, se han tirado

varios miles de ejemplares. <<

[3] La Bibliotheca chemica, como su título pretende, remplaza por sí sola toda una biblioteca alquímica. Sus 1.842 páginas tamaño folio albergan los tratados de todos los grandes autores: Becher, Arnaldo de Vilanova, Geber, Bacon, Llull, Ripley, Flamel, Bernardo el trevisano, Basilio Valentín,

Sendovigio, etc. <<

[4] La Biblioteca oculta del conde Alexis Ouvaroff era, con sus 1.883 obras, una de las más bellas jamás reunidas. El catálogo fue realizado por el

bibliotecario del conde Ouvaroff, el francés A. Landrague. <<

[5] L’Alchimie et son livre muet, reimpresión primera e integral de la edición original de La Rochela, 1677. Introducción y comentarios por Eugène

Canseliet F. C. H. (París, J.-J. Pauvert, 1967). <<

[6] Albert Poisson causó una profunda impresión en los ocultistas agrupados en torno a Stanislas de Guaita. Es autor de varias obras de alquimia, entre ellas Estudios sobre la filosofía hermética (1891). Después de su muerte, ocurrida a los 25 años, sus amigos publicaron, en 1900, bajo el título de Iniciación alquímica trece de sus cartas, totalmente extraordinarias, sobre la

práctica de la Gran Obra. <<

[7] «Hijo del Arte» significa evidentemente «hijo del arte hermético», adepto

de la alquimia. <<

[8] En buena latinidad, parece preferible el primer sentido: «solamente a los

hijos del arte». <<

[9] Este historiador local es Louis-Étienne Arcère, autor de una Historia de la

ciudad de La Rochela (1757). <<

[10] El «Privilegio» falta también en la mayor parte de los ejemplares conocidos. Su reproducción integral se hallará en la reedición de J.-J. Pauvert

citada anteriormente. <<

[11] Para la fabricación de la Piedra Filosofal, los alquimistas dispondrían de la vía seca, considerada más rápida pero peligrosa, y de la vía húmeda, más

lenta, pero menos arriesgada para el operador. <<

[12] El error de Manget, o más bien de su grabador, es en parte excusable, ya que la cifra 13 era poco legible en la edición original. No obstante, habría

bastado con remitirse al texto para ver que la referencia era improbable. <<

[13] Dom Joseph Pernety es también autor de las Fábulas egipcias y griegas (1786), en las que trata de demostrar que todas las leyendas de la antigüedad,

incluyendo la guerra de Troya, no son más que un itinerario alquímico. <<

[14] Sobre el alquimista y su mujer, véase Gilette Ziegler: Nicolas Flamet

(París, C.A.L. y Grasset, 1972). <<

[15] Reza, lee, lee, lee, relee, trabaja y encontrarás. <<

[1] Madame de Thèbes: L’Enigme de la Main (París, Juven, 1906). <<

[2] Las sibilas no pretendían leer el porvenir. Eran los dioses los que entraban

en ellas y se expresaban por su boca. <<

[3] Cuando los pollos sagrados comían, era buena señal. Si no querían comer

no había que entrar en batalla. <<

[4] Primera Epístola, cap. V, 19 a 21. <<

[5] Los almanaques incluían también tradicionalmente algunas recetas médicas para bestias y personas. Constituían así una especie de complemento anual de

El pequeño Alberto. <<

[6] Se puede calcular que una bibliografía sucinta de la brujería europea contaría aproximadamente con un millar de obras. Sumando a ello los textos menores y los fallos de los tribunales de justicia, esta cifra se elevaría sin

duda a 10.000. <<

[7] Tudescos, por alemanes. <<

[8] Se trata de las cuartetas 43 y 44 de la VII Centuria. <<

[9] Traducción para los diferentes Papas; Fuego ardiente, Religión despoblada,

Fe intrépida, Pastor angélico, Pastor y marinero y Flor de flores. <<

[10] Sobre Joaquín de Fiore, véase: Marcel Sendrail: Sages et mages (París,

Hachette, 1971). <<

[11] Se llama «milenaristas» a las doctrinas inspiradas en el Apocalipsis y que anuncian la «primera resurrección», período de mil años durante los cuales

Satán debe permanecer encadenado. <<

[12] El Libro admirable que encierra profecías, revelaciones y una multitud de

cosas asombrosas, pasadas, presentes y futuras (París, 1831). <<

[13] Se ha sostenido incluso que la Profecía de Orval era más antigua todavía, pues en algunas ocasiones ha sido atribuida al propio Nostradamus, que se habría retirado a la abadía de Orval en 1542. Sobre esta cuestión, véase

Michel-Claude Touchard: Nostradamus (París, C. A. L., 1972). <<

[14] Scalígero tenía, es verdad, la injuria fácil. Trató, por ejemplo, a Erasmo de

borracho y de hijo de prostituta. <<

[15] Las interpretaciones caprichosas de Nostradamus no faltan. Señalemos quizá la más absurda de todas: Las maravillosas cuartetas de Nostradamus interpretadas por Colin de Larmor, abogado, doctor en ciencias herméticas

(Nantes, 1925). <<

[16] Centuria IX, 20. <<

[17] Centuria I, 60. <<

[18] Centuria VIII, 57. <<

[19] Véanse Walter Pagel: Paracelse (Arthaud, 1963), y Guy Bechtel,

Paracelse (París, CAL., 1970). <<

[20] La edición más reciente es la de J. Weeber-Marshall: Le Pronostic de

Paracelse, profecía en 32 figuras (París, Oliven, 1948). <<

[21] Nostradamus había predicho a Catalina que sus cuatro hijos reinarían, lo

cual ocurrió para tres de ellos. <<

[1] Chateaubriand: De Bonaparte y de los Borbones (1814). <<

[2] Lewis Goldsmith: The secret history of the cabinet of Bonaparte (1810).

<<

[3] El Gran Erratum fue impreso por P. Noubel en Agen en 1835 (45 páginas). Este texto imposible de hallar fue publicado de nuevo en el Museo Philippon,

8.ª entrega (1842). <<

[4] Las tentativas de Estrasburgo y de Bolonia fracasaron lastimosamente. La primera vez, Luis Napoleón fue simplemente expulsado. La segunda, lo internaron en el fuerte de Ham de donde se evadió. En el momento de la revolución de febrero de 1848, no existía aún ningún partido bonapartista en

Francia. <<

[5] G. P. Philomneste: Libro de las Singularidades (Dijon, 1841), pág. 96, y M. de Roquefort: Diccionario etimológico de la lengua francesa, t. II, página

121 (París, 1829). <<

[6] Más exactamente, Leto, perseguida por la cólera de Hera, no encontró para dar a luz más que una isla desierta. Agradecido, Zeus, padre de Apolo, puso

esta isla en el centro del mundo griego y la llamó Delos, la brillante. <<

[7] Se trata de Luciano Bonaparte (1775-1840), presidente del Consejo de los Quinientos, futuro príncipe de Canino. Los demás hermanos de Napoleón fueron José, rey de Nápoles y luego de España; Luis, rey de Holanda, y

Jerónimo, rey de Westfalia. <<

[8] Pérès arregla aquí un poco la mitología a su manera, ya que el monstruo muerto por Apolo parece más bien haber sido un dragón que una serpiente.

<<

[9] F.-C. Dupuis, arqueólogo, miembro del Instituto (1742-1809), era un fracmasón de inmensa erudición. En su gigantesca obra sobre las religiones, se esforzó por mostrar la utilidad del dogma bajo la multiplicidad de los símbolos y de las alegorías que él refiere a los fenómenos de la Naturaleza.

<<

[10] Ed. de l’Esprit nouveau, París, 1963. <<

[11] Combatió, no obstante, en el frente durante la guerra 1914-1918, pero fue

hecho prisionero por los alemanes. <<

[12] General De Gaulle: Mémoires de Guerre, tomo I (París, Plon). <<

[13] Véase B. H. Liddel-Hart: Les généraux allemands parlent (París, Stock),

pág. 106. <<

[14] Guderian: Souvenirs d’un soldat (París, Plon), pág. 97. <<

[1] Algunos piensan que no fue el propio Berbiguier quien compró los ejemplares, sino algunos miembros de su familia. Esto parece más verosímil.

<<

[2] Los duendes, prefacio, p. XIII. <<

[3] Esta definición es la de Stanislas de Guaita, en El templo de Satán. <<

[4] Este epígrafe está grabado en la página del título de Los duendes. <<

[5] Los duendes. Prefacio, p. VII. <<

[6] La utilización del colador es un procedimiento clásico de adivinación del porvenir. (Véase, por ejemplo, el Diccionario Infernal, de Collin de Plancy.)

<<

[7] Los duendes, t. 1, pág. 12. <<

[8] Se trata, sin duda, del nombre de la Mansotte. <<

[9] Philippe Pinel (1745-1826), médico jefe de Bicêtre y posteriormente de la Salpêtrière, modificó radicalmente el tratamiento dado a los locos, sustituyendo por primera vez las brutalidades y el internamiento por la

suavidad y la bondad. <<

[10] Los duendes, t. II, pág. 80. <<

[11] Los duendes, t. II, pág. 18. <<

[12] Citado por Lorédan Larchey: Personas singulares (París, F. Henry, 1868).

<<

[13] Los duendes, t. III, pág. 225. <<

[14] S. de Guaita: El templo de Satán (París, Libraire du merveilleux, 1891).

<<

[15] Según R. Queneau (Les enfants du limon - París, Gallimard, pág. 81), el caso de Berbiguier habría quedado como célebre entre los alienistas hasta el

punto de dar su nombre a un síndrome: la «demonopatía tipo Berbiguier». <<

[16] Véase Lorëdan Larchey: Seres singulares. <<

[17] Esta anécdota es contada en un librito rarísimo: Berbiguier, un alucinado,

y su libro sobre los duendes, por Alkan hijo (París, 1889). <<

[18] Citado en Bizarre, IV, número especial sobre «Los heteróclitos y los locos

literarios», abril de 1956. <<

[1] Saint-Yves recibió de Monsieur de Metz uno de sus primeros principios:

«Todo por la libertad, nada por la opresión.» <<

[2] Fabre d’Olivet (1768-1825) sugirió una filosofía del mundo surgida del pitagorismo y de la tradición iniciática. Sobre su doctrina, véase Dictionnaire

des Sociétés secrètes (París, C.A.L. 1971). <<

[3] Saint-Yves d’Alveydre: Pro domo. <<

[4] Recordemos que el propio Víctor Hugo efectuó una estancia en Jersey antes de ser expulsado de allí en 1855 y establecerse en Guernesey hasta el fin

del régimen bonapartista. <<

[5] Saint-Yves estuvo tentado durante un tiempo de hacerse monje de la Trapa.

<<

[6] Las primeras obras de Saint-Yves fueron sobre todo versos: Horas, Las

Claves de Oriente, El Testamento lírico, etc. <<

[7] Saint-Yves murió de un ataque cardíaco. Sobre el detalle de su vida, véase

Barlet: Saint-Yves d’Alveydre (París, Durville, 1910). <<

[8] La Misión de los Soberanos fue, en todo caso, leída por algunos jefes de Estado. Saint-Yves contaba, exagerando sin duda, que era el libro de cabecera

de Bismarck. <<

[9] La Asamblea Europea de Estrasburgo no trata, sin embargo, de regular «los tratados internacionales». Simplemente consultiva, busca sólo promover

los ideales y los principios comunes de Europa. <<

[10] La Misión de los Obreros tuvo un éxito inmediato y se hicieron de ella

cuatro ediciones en dos años. <<

[11] Barlet: obra citada, pág. 59. <<

[12] Véanse anteriormente los escritos de Hermes Trimegisto. <<

[13] Diáspora: dispersión de los judíos en el siglo II de nuestra era. La obra de Saint-Yves hace, no obstante, frecuentes incursiones en la historia moderna.

<<

[14] Para Saint-Yves, la Orden de los Templarios fue uno de los únicos centros

cristianos de profunda reflexión sobre la organización del mundo. <<

[15] La originalidad de Saint-Yves se señala también en su época por su

ausencia total de antisemitismo al tratar de la cuestión judía. <<

[16] La Misión de la India está dedicada así: «Al Soberano Pontífice que lleva

la tiara de las siete coronas, al Brâhatma actual...» <<

[17] R. Guénon: Le Roi du Monde (París, Gallimard, 1926), y F. Ossendowski:

Bêtes, hommes et dieux (París, Plon, 1925, y red. «J’ai Lu», 202). <<

[18] Misión de la India, edición de 1910, pág. 109. <<

[19] Misión de la India, edición de 1910, pág. 116. <<

[20] La Misión de la India ha sido nuevamente editada y puede encontrarse en

casa Dorbon, 19, bulevar Haussmann, en París (IXº). <<

[1] Publicado bajo la dirección de Jules Larmina (París, Chacornac, 1889). <<

[2] Véase Jollivet-Castelot: La Révolution chimique et la transmutation des

metaux (París, 1925). <<

[3] Sobre la historia de la alquimia, véase L’Alchimie, tradition et actualité

(París, C.A.L., 1972). <<

[4] Indiquemos las reediciones recientes (1973) de El misterio de las catedrales y de Las moradas filosofales en J.-J. Pauvert, París. Publicadas

también por Plaza & Janés. <<

[5] Para Fulcanelli, la cruz sobre cuyo modelo están construidas casi todas las iglesias es el jeroglífico alquímico del crisol, que se llamaba antaño cruzol,

crucible o croiset (la misma raíz de cruz). <<

[6] Las moradas filosofales, libro primero, II. <<

[7] En alquimia, se llama «muerte» a la putrefacción de los mixtos (compuestos). Se distingue la «muerte absoluta» (pérdida definitiva de la forma) y la «muerte accidental» (pérdida de las escorias sin afectar al propio

cuerpo). <<

[8] Actualmente de edad avanzada, Eugène Canseliet prosigue sus

investigaciones en su propio laboratorio, en un pueblecito de L’Oise. <<

[9] El misterio de las catedrales, prefacio. <<

[10] Se trata de las reediciones de J.-J. Pauvert. <<

[11] Sin ninguna seguridad, se cree que Basilio Valentín, autor de numerosos

tratados alquímicos, era monje de un convento de Erfurt, en Prusia. <<

[12] En esa época, ni las industrias del gas ni las de la electricidad estaban aún

nacionalizadas. <<

[13] Se trata, por supuesto, de los dos grandes sabios a los que debemos el

descubrimiento del radio (Premio Nobel 1903 y 1911). <<

[14] Se trataba, en realidad, del matrimonio Dujols. La mujer de Dujols estaba también apasionada por las ciencias tradicionales y organizaba «soirées»

donde se reunían varios ocultistas de la época. <<

[15] L’Alchimie et son livre muet, introducción y comentarios por E. Canseliet

(París, Pauvert, 1967), pág. 31. <<

[16] Sobre los trabajos de Schwaller de Lubicz, véase John Antony West y Jan

Garthard Toonder: The Case for Astrology (Penguin Books, 1973). <<

[17] El seudónimo de «Filaleteo» fue tomado sucesivamente por dos alquimistas, a los que se confunde a menudo: Thomas Vaughan y George

Starkey. <<

[18] L. Pauwels y J. Bergier: El retorno de los brujos (Plaza & Janés). <<

[19] E. Canseliet; prefacio a la segunda edición de El misterio de las catedrales

(1957). <<

[1] La atribución a Newton del descubrimiento del cálculo diferencial puede ser discutida. En efecto, exactamente en la misma época el filósofo y

matemático Leibniz (1646-1716) lo lograba también. <<

[2] The World of mathematics (Nueva York, «Simon and Schuster», 1956). <<

[3] Sobre Madame Blavatsky y las Estancias de Dzyan, véase Jacques Lantier:

La Théosophie (París, C.A.L., 1970). <<

[4] Sobre la Golden Dawn, véase Magie rituelle et sociétés secrètes, por

Francis King (París, Denoël, 1972). <<

[5] Jorge Luis Borges; Ficciones. <<

[6] Alejandría estaba dividida en dos barrios; el Brucchium donde se

encontraban los palacios, y el Rhacotis donde estaba el Serapeum. <<

[7] Un diálogo importante de Platón, como Fedra o el Timeo, ocupa unas 90

páginas impresas aproximadamente. <<

[8] Edward Gibbon (1737-1794), historiador inglés al que se debe una

monumental Historia de la decadencia y de la caída del Imperio romano. <<

[9] Véase Llorente: Historia de la Inquisición de España. <<

[10] Sobre la historia de la biblioteca de Herculano, véase Leo Devel: Le

temps des écrits (París, Stock, 1965). <<

[11] El Fayum es un oasis del desierto libio situado en una profunda depresión,

a unos 80 km al sudoeste de El Cairo. <<

[12] Sobre el asunto Shapira, véase de J. M. Allegro: The Shapira Affair

(Nueva York, «Doubleday and Company», 1965). <<