Los grandes libros misteriosos

Guy Bechtel · Capítulo 80 de 133

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Los grandes libros misteriosos

Un libro para todos que sólo algunos leerán

Antes de sus quince planchas grabadas, el Mutus liber comienza, aunque parezca imposible, con un texto, con una serie de frases. En la edición original era un párrafo de once líneas titulado «Al lector». Como falta, se dice, en la mayor parte de los ejemplares, lo reproducimos aquí en su totalidad:

AL LECTOR

Aunque aquel que ha pagado los gastos de la impresión de este Libro no ha querido poner encabezamiento ni Carta dedicatoria, ni Prefacio, por razones sólo por él conocidas, he creído, con todo, que no encontraría malo que os dijera que esta Obra es admirable en esto: en que, a pesar de estar titulada Libro Mudo, todas las naciones del mundo, los hebreos, los griegos, los latinos, los franceses, los italianos, los españoles, los alemanes, etc., pueden leerla y entenderla. Asimismo es el más bello libro que haya sido impreso sobre este tema, al decir de los Sabios, y contiene cosas que no han sido dichas jamás por nadie. Lo único que hace falta para conocerlo es ser

un verdadero [7] Hijo del Arte. He aquí (querido Lector) lo que he considerado un deber deciros.

Vemos a través de estas líneas en primer lugar que el Mutus liber no es totalmente mudo en el sentido que incluye un poco de texto y luego que no es mudo tampoco en la medida en que sus dibujos y figuras están hechas para hablar al lector. Pero, ¿quién puede comprender? Volvemos a encontrar la ambigüedad fundamental de este libro que no parece inquietar al autor de la Advertencia. Todo el mundo puede comprender, parece decir: todas las naciones del mundo, los franceses, los italianos, los españoles, etc. Sin embargo, algunas líneas más adelante, se efectúa una severa selección. Sólo comprenderán finalmente los «Hijos del Arte». Este libro es, por lo tanto, al mismo tiempo un libro cifrado.

Vamos a verlo en la primera plancha que constituye la página primera, la única que comentaremos aquí en detalle y que reproducimos fuera de texto, ya que se necesitaría un volumen entero para aclarar, con ayuda de documentos, las quince páginas de este libro a la vez finito e infinito.

Primera página del Mutus Liber (manuscrito) (Coleccion del autor).

 

Por lo demás, nos daremos cuenta de que en él encontramos ya buen número de misterios e incluso algunas claves.

Esta primera plancha, dentro de un círculo formado por dos rosales, muestra un paisaje rural bastante ondulado. Un hombre, con la cabeza apoyada en una roca, parece estar durmiendo. Subiendo desde la tierra hacia el cielo nocturno en el que brillan la luna y diez estrellas, se levanta una escalera en la que dos ángeles tocan la trompeta como para despertar al durmiente.