Mala suerte
Capítulo 59
Yo no he hecho nada. Han sido ellos. Fabio se ha escapado con su amante. Yo no lo he matado. Mi madre entenderá cuando le cuente. Ella sabrá entender.
No me van a cazar. No me dejaré cazar. Ese chivato venía con la policía tetuda. Venían a por mí. Me han obligado a disparar. Le he dado. Los he visto. Ese abogado chivato… Le he dado. Se lo merecía. Se lo merecía por chivato.
Cuánta gente rara hay en Sol. Antes se vivía mejor. Ahora hay mucha gente en todas partes. La gente me mira todo el rato. Andar es la solución. Andar rápido. Saben lo que he hecho. No, no lo pueden saber. Tranquilo, tranquilo, tranquilo. Piensa cosas agradables.
Ha sido en defensa propia. Mi madre lo entenderá.
Me miran porque no tengo tanto pelo como ellos. Qué sabrán ellos lo que es ser de la margen izquierda. Mi padre me lavaba la cabeza con jabón. Nunca utilizábamos champú. Eso te hace perder pelo. Mi padre lo sabía. Lo hacía adrede. Me miran. Ignóralos, Rafael, ignóralos. Hay que irse de aquí.
Tengo que entrar en el metro. Los maderos no saben manejarse en el suburbano como yo. Los maderos se creen muy listos, pero su entrenamiento es una mierda comparado con el de los legionarios.
En la Legión nos enseñan compañerismo. También nos enseñan a escapar del enemigo. Escapar del enemigo para luego contraatacar.
Ya estoy en el vagón. Conozco una pensión en el barrio de La Ventilla. Es una pensión de la margen izquierda, de gente buena y humilde. Está muy bien. Me quedaré allí a ver qué sucede. Es una pensión de gente como yo. Yo iba allí con el padre Matías. Los dueños eran buenas personas. De la margen izquierda. El padre Matías era buena persona. Luego me traicionó como tú me has traicionado, Fabio. Dijo que yo había robado el aguinaldo. Yo no robé nada. Me traicionó como tú, Fabio.
Mañana cogeré un autobús en la estación Sur. Me iré a Badajoz. Allí hay un pueblo que se llama Siruela y que es muy bonito. ¿Te acuerdas, padre Matías?
Voy a escribir a Joaquín Sabina para que me dedique una canción. Él sabrá entenderme. La policía me persigue. La policía me persigue solo porque quiero vivir tranquilo. Fabio, nunca te lo perdonaré.
Esa chica me mira. Seguro que piensa que soy feo. En la facultad una vez me dijeron que yo era feo. Yo nunca he tenido dinero para ponerme cremas en la cara, cremas que me embellezcan. Los ricos son más altos porque ellos nunca han trabajado. No se han agachado para recoger sacos de arpillera como mi madre.
Esa chica me mira. Ese señor también. Dejadme vivir. ¡A mí la Legión!