Mala suerte
Capítulo 74
¿Fabio? ¿Maitena? No responden. ¿Fabio? Me duele la cabeza. Maldito. Dame la peluca, Fabio. Dame la peluca. Suéltala, Fabio, suéltala. Me han dado. El enemigo me ha dado. Necesito una venda, una venda rápida. Algo que me cubra. Me ha dado. El enemigo me ha dado. Por tu culpa, Fabio. Yo no quería hacerlo, Fabio. Cama de la traición y del dinero. Yo no he hecho nada, Fabio. Has sido tú. Hablabais de mí a mis espaldas. Me duele la cabeza. Querías romperme el cráneo contra la cabecera de la cama. Querías matarme, Fabio. Cómo duele… Tengo que irme. He matad… He mata… No, no, no, no, no y no. Lo que no se dice no es. No. Pensar cosas positivas. Como en la Legión. Irse. Huir. La calle. El frío. ¿Se oyen sirenas? ¿Vienen a por mí? No puede ser. No. Es mi imaginación. Llevo un calzoncillo en la cabeza. La gente me mira. ¿Me persiguen? ¿La poli me persigue? La cabeza me duele. La poli me persigue. La gente me mira mal. Pero yo no he hecho nada.
Una sirena muy cerca. Un portal. Oigo pasos. Las escaleras. Una puerta abierta. Un bufete de abogados. Un bufete de abogados. Un bufete de abogados. Los zapatos me molestan. Me molesta más la cabeza. Me duele. Un bufete de abogados. La sirena está cerca. Entro. Entro en el bufete. Entro en el bufete como entra el Mafioso Sirelli en el escenario. Soy el Mafioso Sirelli. No pierdo la calma. Soy el Mafioso Sirelli. Me sé el papel de memoria, Fabio. Solo hay que dejarse llevar… Tú me lo decías… Soy el Mafioso Sirelli…
—¡Tú, sicópata! ¡Despierta!