Trasplante

Frank G. Slaughter · Capítulo 24 de 63

Páginas del PDF

Trasplante

que se necesitan tres días.

X

Henry acababa de regresar a casa, después de visitar a Selena, cuando sonó el teléfono. Era Gloria.

–Hace varias horas que intento hablar contigo, Henry -le dijo.

–Estuve fuera.

–¿Cómo has estado?

–Muy bien.

–¿Ya se calmaron las cosas entre tú y la joven pelirroja?

–Nos vamos a casar en unos cuantos días.

–¡En hora buena! Es muy hermosa.

–Gracias, Gloria.

–Estaba preocupada por haberte interrumpido tan temprano por la mañana, el otro día, pero la llave estaba en la cerradura, fuera.

–Está bien. – Henry no podía enfadarse con nadie en ese momento.

–¿Estás seguro que no te causé ningún problema?

–Ya se arregló todo y soy muy feliz.

–Entonces yo también lo soy, Henry. Como te dije antes de marcharme la otra noche, eres el mejor…

–¡Oh! Yo no diría eso.

–Yo sí…, y mi opinión cuenta por algo.

–¿Puedo decirte que tú también estuviste maravillosa? – le dijo Henry, galante.

–Generalmente no recibo quejas. ¿La escena de tu nuevo libro, para la que posé, marchó bien?

–Fue perfecta.

Henry empezaba a sudar, ya que la razón por la cual le llamaba Gloria empezaba a penetrar en su mente.

–Ninguna de las escenas que he escrito me ha salido tan redonda.

–Me alegro -manifestó Gloria-. Entonces, mi foto…, una de las que te di…, ¿figurará en la sobrecubierta del libro?

Había llegado el momento de la verdad y Henry se enfrentó a ello con valor:

–Me temo que no, Gloria.

–¿Por qué?