El Librero de Varsovia

Michael O'Brien · Capítulo 28 de 59

Páginas del PDF

El Librero de Varsovia

Daniil

¡Me parece que exagera un poco!

NIKON [gesticulando hacia la pantalla donde se proyectan los iconos]

Los veo ante mí, hermanos,

como si aún existieran,

los hijos de mi alma,

borrados por las tempestades de la guerra,

desplumados por los ladrones

y a quienes locos y demonios han arrancado los ojos, irrumpiendo todos en forma de rosas de fuego,

un jardín de cruel gloria que cultivan los tártaros.

ANDRÉI

Hay quien dice que no hay esperanza, padre santo.

Hay quien dice que se acerca el fin del mundo.

NIKON

El fin del mundo está muy cerca.

Ha estado muy cerca desde que empezó.

DANIIL

Eso no es más que un viejo fantasma

que perdura a lo largo de la historia.

Hace cuatrocientos años, muchas almas ilusas creían que el mundo se acababa.

Toda Europa temblaba de miedo.

NIKON En el año 999, mientras el milenio se acercaba, el mundo estaba muy enfermo. Fue como si un hombre estuviese a punto de morir y se curase en el último momento. Solo porque se recuperó -y creedme, hermanos, si os digo que fue una mínima recuperación-, no iremos a negar que estuvo a punto de morir, ¿verdad? Y cuando llegue la hora en que muera realmente, ¿qué diremos entonces? «No, hombre, no; que no va a morir; casi murió hace mucho tiempo y al final no pasó nada.» ¿Eso diremos?

DANIIL Pero ¿cómo puede acabarse un mundo?

NIKON Si un mundo tiene un comienzo, es que también tiene un final. Es mucho más difícil crear un mundo que destruirlo. ¡Mirad a

vuestro alrededor! ¿Acaso no vivimos y nos movemos y existimos lo mismo que en un milagro? Ya no nos damos cuenta de lo prodigioso que es todo.

ANDRÉI Padre, ¿para qué, entonces, dedicar toda una vida a pintar un icono?

NIKON La verdad debe ser dicha, aunque nadie la vea ni la escuche.

DANIIL ¡Qué pensamientos tan tristes! Padre, ¿por qué no nos cuenta alguna verdad sobre… las mujeres? Sobre las mujeres de carne y hueso.

NIKON Si quieres saber algo sobre las mujeres, lee el Libro del Apocalipsis.

DANIIL Ya lo he leído. Nadie en su sano juicio es capaz de comprenderlo. Y además aburre.

NIKON Es un icono escrito, lleno de terror y de dolor, de belleza y de sabiduría: es la crónica de nuestra propia muerte.

ANDRÉI Yo empecé a leerlo una vez y lloré. Era como un espejo en el que veía reflejado mi propio corazón. No pude seguir leyendo.

NIKON [enternecido] Todo ha de suceder,

pero te aseguro que solo aquel que no levante la espada heredará la tierra.

DANIIL ¡Mujeres! ¡Habladnos de ellas!

NIKON En el Apocalipsis hay una doble imagen de la humanidad al final de los tiempos. Una es la de la Novia: pura, radiante, sabia, santificada y en espera del Novio. La otra es la de la prostituta de Babilonia, llena de orgullo y lujuria, embustera y perseguidora de la Iglesia.

DANIIL La verdad, no que es las sagradas escrituras traten muy bien a la otra mitad del género humano…

NIKON Te equivocas. Pensad en esto, hijos míos: el evangelista quería mostrar una verdad más honda: que la prostituta y la novia están en nuestro interior. Sin hijos, sin hijos va la prostituta hacia una muerte que es anterior a la del cuerpo. Pero si escogemos mejor esposo, entonces seremos fértiles por su palabra, gestada en el silencio de nuestras almas. Y daremos a luz para traer la salvación al mundo.

Daniil ríe.

DANIIL Vamos, vamos, buen padre; ya estáis exagerando. ¿Acaso hemos traído nosotros la salvación a este mundo? Mirad qué tiempos tan infames vivimos. Han pasado cuatrocientos años y el mundo está más perdido que nunca. [Abriendo los brazos en cruz] ¿Dónde están las cosechas? [Mirando con enfado a Andréi] ¿Dónde todos esos pecadores convencidos que se convierten? ¡La luz de Jerusalén se ha extinguido!

NIKON Recuerda Nazaret. Un lugar bastante sencillo donde se cuece el pan y se corta la leña, donde la oración de quienes no son nadie se eleva hacia el cielo lo mismo que el humo. El niño Cristo crece con nosotros esperando su momento.

OceanofPDF.com