El Librero de Varsovia
Andréi
Me parece haber escuchado la voz de un niño hablándome desde lo más profundo del sueño. ¿Era un ángel, o el hijo que nunca llegará a nacer?
Coloca los pies sobre el suelo, se frota los brazos y mira a su alrededor. Luego, con inseguridad, como sintiendo una corazonada: Tengo miedo.
Daniil irrumpe en la celda abriendo la puerta que hay a la izquierda. El viento y la nieve se precipitan con él.
DANIIL ¡Rubliov, despierta!
ANDRÉI Ya estoy despierto.
DANIIL Date prisa, hay que salir huyendo.
ANDRÉI Pero ¿de qué tenemos que huir? Todo aquello que tememos está dentro de nosotros, ¿no era así?
Daniil se desespera y se da palmadas en las piernas.
DANIIL No es momento de reflexiones, querido y santo hermano.
Es la hora del sentido común, de salir corriendo a toda velocidad hacia el bosque. ¡Vienen los tártaros!
ANDRÉI No se oye nada.
DANIIL Se ve fuego en el horizonte y gritos que trae el viento desde lejos, como arrastrados por el aire de esta noche fría. Los he oído mientras paseaba junto al río.
ANDRÉI ¿Y que hacías ahí afuera en plena noche de ventisca?
DANIIL Estaba inquieto, como atraído por algo. Me ha parecido oír una voz.
ANDRÉI Bueno, en esta noche todo son voces. ¿De santos ángeles o de los espíritus del bosque?
DANIIL Tengo miedo de esta noche. Pero no sé qué ha de ser: ¿el banquete de las tinieblas, el baile de la profanación, el caldero de la desesperación?
ANDRÉI ¿Será que ha llegado el momento de la fe absoluta?
DANIIL Ojalá fueran los espíritus del aire, ¡los habitantes del Pandemonium! Pero no. La Muerte galopa sobre sus veloces pezuñas y no pienso interponerme en su camino.
Aplacemos ese encuentro para otro día.
ANDRÉI
Todo lo que vive acaba enfrentándose tarde o temprano a la Muerte, ese viejo monstruo.
Todos acabaremos luchando cara a cara contra ella.
¿Por qué no ahora?
DANIIL
¿Te has vuelto loco? Nadie vence en esa lucha.
Ni todas las palabras que aún están por inventar te van a convencer de lo contrario.
Corre, huye. He aquí mi consejo.
Demora cuanto puedas la llegada de ese destino.
Así tendremos tiempo para pintar un poco más
y dejar un pequeño recuerdo de nuestro paso por la tierra.
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