¿Para qué sirve este botón?
Agradecimientos
A Mary Henry, por traducir y transcribir mi piedra de Rosetta, más allá de su obligación.
A Rod Smallwood por permitirme estar, y a Andy Taylor, por protegerme del mal de ojo.
A Dave Shack por liderar el equipo, a Ed Stewart-Lockhart, Sarah Philp, Helen Curl y Jake Gould por luchar en las batallas.
A toda la editorial HarperCollins, quienquiera que sea, y especialmente a Jack Fogg, mi editor y farero.
A Dave Daniel, de la agencia CSA, y a todos los demás, cada uno sabe a quién me refiero.
A los trenes, aviones y pubs donde garabateé, y a las almohadas de hotel donde descansaba después de escribir.