Ansia (Serie Crave 3)
74. El pasado es un prólogo
74
El pasado es un prólogo
—¡Qué fuerte! —dice Macy en cuanto llega a mi cuarto.
—Y tanto —respondo apartándome de mi sitio en la cama por primera vez desde que me he tumbado aquí hace media hora.
He contado todas las rosas de la moldura del techo al menos diez veces y puedo decir con total seguridad que hay doscientas veintisiete exactamente, con ocho pétalos cada una, un total de mil ochocientos dieciséis pétalos. Sé que a nadie le importa, pero así me entretenía con algo que no fuera comprobar de forma obsesiva cómo se encuentra Hudson a través del vínculo azul.
—Joder, Grace.
—Ya.
—¿Qué vamos a hacer?
—No lo sé. —Meto la mano en la mochila y saco un Twix. Después le tiendo una de las barritas a Macy. Nuri ha dispuesto unas cestitas con fruta y queso en nuestros cuartos, pero a estas alturas no solo no quiero nada que provenga de ella, sino que tampoco me fío—. Bueno, aparte de liberar a
Hudson antes de que derribe el puto edificio. Estoy convencida de que irá a la cárcel real por eso, y no solo para encontrar al herrero.
—Ya. —Suspira—. Me lo imagino.
Doy un bocado al Twix para ver si el chocolate me infunde algo de valor, y entonces hago la pregunta a la que llevo dándole vueltas desde que Nuri nos ha revelado sus verdaderas intenciones.
—¿Crees que Flint sabía lo que iba a pasar?
—¿Qué? —pregunta Macy sinceramente sorprendida—. Él jamás te haría algo así.
Me gustaría creerlo también, pero ya me he equivocado con él antes. Y, aunque creo firmemente en que hay que dejar atrás el pasado, cuesta hacerlo cuando el pasado no para de golpearte en la cara. Sin parar.
—No sé. Quiero creer que no nos jodería adrede de esa manera, pero ¿y si todo esto no ha sido más que un engaño elaborado para conseguir que Hudson viniera?
Parece confundida.
—Celebran el festival todos los años. No es ningún engaño...
—No me refiero al festival. Me refiero a lo de la visita oficial del Círculo y al rollo ese del dragón que logró salir de la cárcel esa en un día.
¿Y si nada de eso era cierto? ¿Y si no es más que una misión imposible que acaba arruinándolo todo? —Mi voz se quiebra e inspiro hondo, decidida a controlar el pánico que me ha estado invadiendo desde el momento en que se han abierto las puertas de ese ascensor.
Desgraciadamente, es más fácil decirlo que hacerlo.
—¿Y si Flint cree...? —Dejo la frase a medias, pues ni siquiera estoy segura de cómo continuarla. Y también porque me da un poco de miedo expresar con palabras mi mayor temor.
—¿Y si creo qué? —pregunta Flint desde la puerta con un gesto crispado y sin la sonrisa que lo caracteriza.
Luca está detrás de él, pero no de forma positiva. Hay un espacio entre ellos e incluso desde aquí puedo sentir la frialdad que emana el vampiro. Al parecer no soy la única que tiene ciertas dudas.
—No lo sé —le digo mientras la sensación de traición me inunda y me retuerce el estómago formándome nudos—. Quizá si lo supiera no me sentiría tan jodida.
Aprieta la mandíbula.
—Eso no es justo, Grace.
—¿Que no es justo? —le suelto—. ¿En serio? ¿En serio vas a ir por ahí?
Hudson está en una celda ahora mismo...
—¡Por matar a mi hermano! —ruge—. ¡Está encerrado porque mató a Damien! Siempre te olvidas de eso.
—No me olvido de nada —le aseguro.
—Joder. Sí que lo sabías —dice Macy, y parece estar a punto de vomitar.
—No lo sabía. —Niega con la cabeza categóricamente—. De haberlo sabido jamás os habría traído aquí. Pero también tenéis que poneros en su lugar. Estamos hablando del chico que mató a su hijo.
—Porque su hijo estaba colaborando con Cyrus para dominar el puto mundo —le recuerdo, y no me puedo creer que estemos teniendo esta discusión siquiera—. Iba a hacer daño a mucha gente. Iba a...
—¡Era mi hermano! Y lo quería. Vale, ahora resulta que no era bueno, y lo siento mucho. De verdad. Pero no se puede ir por ahí matando a personas porque sean gilipollas. ¿De verdad crees que Hudson debe quedar impune por lo que le hizo a Damien? ¿Por lo que le hizo a toda mi familia?
—¿Igual que quedaste impune tú cuando intentaste matarme, una y otra vez? —pregunto—. ¿O yo no importaba porque Lia ya había matado a mis padres y ya no quedaba nadie que pudiera echarme de menos?
—Mi padre y yo te habríamos echado de menos —dice Macy en voz baja.
—Bueno. —Sonrío a Flint con frialdad—. Pues ahí lo tienes.
—No es lo mismo, Grace. Yo estaba intentando salvar...
—¿El qué? ¿El mundo? —vuelvo a preguntar con los ojos abiertos y dulces como la sacarina—. ¿De quién? ¿De mí? —Miro a Macy y Luca con mi cara más inocente—. Pero eso es un poco raro según tu lógica, teniendo en cuenta que yo no había hecho absolutamente nada. Ni siquiera sabía qué estaba pasando.
»Lia era la única que tenía un plan malévolo. Lia era la única que intentaba “destruir el mundo” trayendo al terrible Hudson Vega de vuelta.
Pero ella era demasiado poderosa como para hacerle frente, así que decidiste que yo tenía que morir. Tú decidiste que yo era un daño colateral en tu plan para salvar al mundo.
»Una pérdida razonable. —Se me cierra la garganta, pero me tomo un segundo para aclarármela porque todavía no he terminado—. ¿Y qué fue lo que hice yo, Flint? ¿Presenté cargos contra ti? ¿Exigí que fueras a la cárcel por intento de asesinato? ¿Por agredirme? ¿Por ser cómplice en un puto sacrificio humano? No, no lo hice. Lo dejé estar. Pasé página. Porque entendí que no tenías otro remedio. Entendí que no había buenas opciones, y que solo intentabas salvar a quien pudieras.
»Y no me arrepiento de esa decisión. Sigo pensando que fue lo correcto.
Pensaba que podíamos dejar el pasado en el pasado y que todo estaría bien.
Pero ahora no me vengas con historias, hijo de puta. Porque la única diferencia que yo veo entre lo que hizo Hudson y lo que hiciste tú es que él sí lo consiguió. Y que su objetivo se lo tenía merecido.
»Así que, que os den a ti y a toda la puta Corte Dragontina. Voy a encontrar esa mazmorra o ese sótano o donde sea que lo tengáis retenido por mi cuenta, voy a encontrar a Hudson y después nos vamos a largar de aquí. Y si tú y yo no volvemos a hablar en la vida, por mí perfecto. Total, nunca he soportado a los hipócritas.
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