Cuando todo acaba

Clare Mackintosh · Capítulo 55 de 56

Páginas del PDF

Cuando todo acaba

Agradecimientos

 

Un sincero agradecimiento a Robin Shane y Baljinder Bath, por la información jurídica; a Cheryl Payne, Bryony Gamble y Sarah Hawthorne, por asesorarme en materia médica y tratamientos en el extranjero; a Maryam Ozlati, por sus conocimientos de la gastronomía, cultura e idioma iraníes; a Nina Smith, por la información sobre ambulancias aéreas privadas; a Shona Bowman, Nicola Boddy y el equipo de Virgin Atlantic en Twitter, por responder a mis preguntas sobre auxiliares de vuelo y la normativa de la aerolínea; a Robert France, por resolver una incógnita planteada por la diferencia horaria, y a Toni Hargis, por ayudarme con el inglés americano de Max. Todos los errores son míos y, si me alejo de la realidad, suelo hacerlo por razones de peso. Gracias a Alan Donnachie, por hacer un generoso donativo a una organización benéfica a cambio de poner el nombre de su madre a un personaje en este libro. Espero que a Wilma le haya gustado su tocaya. Estoy inmensamente agradecida a Claire Zion, que me enseñó Chicago, su ciudad natal. Sus aportaciones han sido decisivas para este libro.

Gracias también a todos los que han respaldado esta historia de puertas adentro, quienes entendieron qué quería hacer y me apoyaron cuando no sabía si sería capaz de lograrlo. A mi agente, Sheila Brown, y a Abbie Grieves y todo el equipo de Curtis Brown; a mis editoras, Lucy Malagoni y Cath Burke, y a toda la oficina de Little, Brown, son demasiados para nombrarlos uno por uno.

Gracias a todos los blogueros de libros, críticos, libreros y bibliotecarios que han transmitido su pasión por mis libros, y a todos los lectores que han hablado bien de ellos.

Gracias a Kim Allen por ayudarme a organizarme, y a MOB por ayudarme a conservar la cordura. Y, por último, gracias a Rob, Josh, Evie y George por volver a llenar mis brazos vacíos.