Dones
V. Anotaciones marginales ante la perspectiva de la muerte
V. ANOTACIONES MARGINALES ANTE LA
PERSPECTIVA DE LA MUERTE [*]
Se presiente como una puerta iluminada
que la mente podría traspasar como un actor
que se encuentra de repente en la escena
largamente ensayada:
un mercadillo de pueblo, quizás,
con redondos quesos
y puestos con cordeles
y pichones colgando;
una estrecha callejuela que parece
familiar en la tarde lluviosa,
el brillo de las luces, el olor del pan,
las ventanas, con sus desnudos maniquíes
retorcidos y absortos,
como los dibujos anatómicos de Gray;
y, en ocasiones,
con un poco de suerte,
aquella ensenada en una orilla remota
de la isla, donde nadamos
solos, entre los peces,
en un mar
tan transparente
que pudimos imaginarnos curados
y de nuevo fieles
a lo que solíamos saber:
el cielo abierto,
la canción de las cigarras.