Dones

John Burnside · Capítulo 19 de 46

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Dones

III. Refugio de eíderes

 

Durante días voy y vengo

en un sueño de plumas,

mis dedos, un frenesí de luz

mientras lleno la tetera,

mi casa, la intranquila reflexión

de lo que he construido

con trozos de ramas, con guijarros,

para acoger a los pájaros.

De noche, mi mujer se echa

a dormir entre los santos,

y yo me desvelo

escuchando un sonido

más allá del viento,

más allá del batir de las alas,

y mientras aguardo sentado, reconozco,

como lo haría un ciego,

los espacios,

y las amplias estancias familiares.

¿Puede entender mi mujer,

o le importa,

si no solo la calidez

vuelve conmigo

en noches como esta

a finales de año?

Un rumor de vuelo,

un don del mundo legible

cubre la cama que ha hecho

con inconmensurable amor.