La compañía
Capítulo 83
Audrey se sintió acongojada cuando la hija de Nicholas Conover tocó el primer preludio del Clave bien temperado. No sólo porque la niña no lo había tocado bien, equivocándose varias veces de nota, con una técnica que dejaba bastante que desear y ejecutándolo de forma mecánica. Camille había sido la triunfadora de la velada con el vals de Brahms, que había interpretado perfectamente y con sentimiento, haciendo que Audrey se sintiera muy orgullosa de ella. Su preocupación se debía a lo que le iba a suceder a Julia Conover. La niña, que se sentía incómoda enfundada en vestido, había perdido a su madre, una tragedia que ninguna criatura debería sufrir. Y ahora estaba a punto de perder a su padre.
Al cabo de un par de días su padre sería arrestado, acusado de asesinato. La niña sólo podría verlo durante las visitas supervisadas a la cárcel; vestido con un mono de color naranja, detrás de un cristal blindado. La vida de esa niña se vería marcada para siempre por un juicio público por asesinato, no cesaría de oír maledicencias, lloraría cada noche hasta caer dormida, ¿y quién la arroparía por las noches? ¿Una canguro pagada? Era demasiado espantoso para pensar en ello.
Su padre sería enviado a la cárcel. La vida de esa hermosa niña, que no era una gran pianista pero irradiaba dulzura e ingenuidad, iba a cambiar para siempre. Por más que Andrew Stadler hubiera sido víctima de un asesinato, esta niña también era una víctima, lo cual llenaba a Audrey de tristeza y angustia.
Cuando la profesora, la señora Guarini, dio las gracias al público por haber asistido e invitó a todo el mundo a un refrigerio, Audrey se volvió y vio a Nicholas Conover.
Estaba filmando con una cámara de vídeo. Junto a él estaba sentada una bonita joven, y junto a ella el guapo hijo de Conover, Lucas. Audrey se quedó atónita al reconocer a la mujer, que de pronto alzó la mano y acarició afectuosamente el cuello de Conover.
Era Cassie Stadler.
La hija de Andrew Stadler.
Audrey estaba confundida. No sabía qué pensar ni cómo interpretar lo que acababa de ver.
Nicholas Conover mantenía una relación con la hija del hombre al que había asesinado.
Audrey tuvo la sensación de que un montón de puertas acababan de abrirse.