El cardenal

Tom Grace · Capítulo 60 de 74

Páginas del PDF

El cardenal

Conexión de Subida con Satélite Activada

pie. Y ahora, si me disculpáis, tengo que encargarme de este RITEG y comunicar a Roma nuestros planes.

Kilkenny ató el RITEG del BAT-2 a la parte posterior del BAT-1 y se puso el casco.

–Activar conexión de subida con satélite.

CONEXIÓN DE SUBIDA CON

SATÉLITE ACTIVADA

–Mensaje encriptado, cinco palabras: «Inicialmente cada minuto nace uno».

Confirmar: «inicialmente cada minuto nace uno»

–Mensaje confirmado.

¿DESTINATARIO?

–Bombadil.

MENSAJE TRANSMITIDO A BOMBADIL

Kilkenny se quitó el casco y se rascó la cabeza. Miró a Yin. Los tibetanos trataban al obispo con la misma reverencia que a un lama de su fe.

–Venid aquí, por favor -convocó Kilkenny.

Todos los presentes, incluidos los tibetanos, se reunieron con Kilkenny junto al BAT.

–Acabo de informar a Roma, de modo que espero que no tengáis demasiados problemas en la otra orilla del lago. No os detengáis en ningún momento y aprovechad la niebla. A juzgar por la geografía de estas montañas, avanzaréis con la corriente y eso os ayudará. – Kilkenny se volvió hacia Yin-. ¿Será tan amable de transmitir mi más sincero agradecimiento a nuestros amigos tibetanos por la ayuda que nos han prestado?

Mientras Yin así lo hacía, Kilkenny se inclinó ante cada uno de los hombres, que se complacieron con el gesto. Después se volvió hacia sus camaradas.

–Nada de despedidas sensibleras -ordenó Kilkenny-. Me reuniré con vosotros en la otra orilla. Id con cuidado y cruzad esa frontera.

Yin avanzó un paso, con las manos unidas y la cabeza gacha. A continuación alzó la mirada, se introdujo los pulgares por el cuello del traje y, con cuidado, extrajo la cruz tallada. La sostuvo en alto unos instantes de veneración antes de volver a posarla sobre el pecho.