Presas
Capítulo 8. Septiembre
Septiembre
Antes de esa primera conversación, de que naciera esa llama de curiosidad. Antes de la primera sonrisa y el primer ladrillo que cayó del muro.
Me hubiera gustado que alguien me advirtiera.
De que una bailarina que se balanceaba al caminar como si estuviera danzando sobre el escenario y una reclusa que soñaba con escribir, y tal vez lograr de esa forma ser escuchada, iban a cruzarse entre las rejas.
De que yo confundiría mis deseos de proteger y mantener a Beth a mi lado con conservarla también a ella, y de que ella buscaría perdonarse perdonando a presos sin culpa.
Eligió mal.
Elegimos mal.
Y quiero pensar que, de algún modo, eso fue el principio de todo.
Que en otoño volverá el frío, pero que esta vez no dejaré que llegue a mi piel.
Tampoco a la suya.