La canción del bisonte
Notas
[1] El águila imperial anida en las copas de los grandes árboles, mientras que la real lo hace en los cantiles. Endémica de la península Ibérica, la imperial apareció en el
ecosistema junto al lince ibérico, hace unos 900 000 años. <<
[2] El Portalón. Atapuerca. La gran gruta de entrada que comunica con todo el complejo kárstico de la sierra de Atapuerca y que, al contrario que la Gran Dolina (yacimiento del Homo antecessor de hace 1,5 millones de años) o El Elefante, no se llegó a colmatar nunca. Una de sus galerías va a parar a la Sima de los Huesos, donde estaban depositados los cadáveres de decenas de preneandertales; en otra se han encontrado los primeros restos de neandertales ya posteriores y una ocupación
continua, después, de los cromañones. <<
[3] Valle del río Lozoya, Madrid, justo al sur de la línea divisoria con Segovia. En su parte alta se encuentra Pinilla del Valle, donde existen hasta cuatro yacimientos prehistóricos actualmente en excavación. El lugar ha sido bautizado como el Valle de
los Neandertales. <<
[4] Peñalara. Cumbre más alta de ese tramo de la cordillera Central. Desde la boca del
abrigo de Navalmaíllo, semeja una enorme punta de lanza tallada. <<
[5] Los Hontanares. La serranía, de algo menos envergadura, que cierra el valle por el
sur. La de Hontanares, ahora, Fontanares, de fuente, en castellano antiguo. <<
[6] Monte Castillo. Puente Viesgo (Cantabria). A orillas del río Pas, elevación caliza de forma cónica, que esconde un laberinto de cuevas que se abren a unos 190 metros sobre el nivel del mar actual, en el Paleolítico estarían a poco más de 300, y utilizadas por el neandertal y el cromañón desde hace 150 000 años. Cuatro tienen manifestaciones rupestres y registros fósiles de fauna y restos humanos. Destaca la cueva del Castillo; sus vecinas son las Monedas, las Chimeneas y la Pasiega. Muy próxima se encuentra la de Hornos de la Peña. El entorno es extraordinario, destacando la fabulosa Altamira y yacimientos como El Pendo, Cuvallera, Covalanas, Chufín o La Garma. Este espacio albergó la mayor concentración de seres humanos
del Paleolítico. <<
[7] En la glaciación el mar se retiró varios kilómetros más allá de lo que es la actual
costa. <<
[8] El río Duero. <<
[9] Jaro significa «pelirrojo». <<
[10] El río Vena que, junto con el río Pico, confluye en el Arlanzón, al oeste de la
sierra de Atapuerca. <<
[11] Gordolobo o barbasco. Planta que incluso hoy día siguen utilizando algunos pueblos indígenas, particularmente los amazónicos, y que no hace tanto también se utilizaba en el medio rural español. De ella proviene la expresión «embarbascar el
agua». <<
[12] La primera cacería colectiva y organizada de bisontes europeos ha sido recientemente documentada en Atapuerca. El joven investigador Antonio Pérez Hidalgo, tras haber trabajado años con Eudald Carbonell, uno de los codirectores, ha sido el autor del trabajo para el que también ha contado con su experiencia y estudios entre los indios de las praderas norteamericanas, cuya dependencia del búfalo era
trascendental. <<
[13] Cueva o galería del Sílex en el complejo de Atapuerca. Quizás el más desconocido de sus yacimientos y donde se encuentran tumbas, grabados y pinturas,
en realidad, neolíticas, de hace unos 5000 años «tan solo». <<
[14] Ojo Guareña (Burgos), gran complejo kárstico de cuevas abiertas y de galerías entrelazadas que completan muchos kilómetros, entre las más extensas del mundo, en esa sierra burgalesa sobre el río Guareña. Los yacimientos prehistóricos son muchos en los diferentes enclaves y oquedades, y desde los neandertales hasta ahora los humanos las han utilizado. Su referente más impactante son las huellas paleolíticas
impresas en la arcilla de uno de los pasadizos. <<
[15] Fome fomentario. Hongo yesquero u hongo del hombre del hielo. <<
[16] Mamut. Existe un grabado del animal en Ojo Guareña. <<
[17] Cueva Palomera. A más de un kilómetro de su entrada está la sala donde se encuentran las huellas de ocho o diez individuos que se arriesgaron a penetrar tan
adentro y que quedaron impresas en la arcilla. <<
[18] Uno de los hallazgos prehistóricos, aunque este ya de la Edad de Bronce, fue el de la osamenta de un joven a quien posiblemente se le agotó la antorcha que pudo llevar para alumbrarse y que pereció perdido en aquel laberinto y que vio consumirse sus fuerzas y murió de inanición sin saber que en realidad ya estaba bastante cerca de la
salida. <<
[19] La cordillera Cantábrica. <<
[20] El río Ebro. <<
[21] Puerto de las Estacas de Trueba. <<
[22] El río Pas. <<
[23] El río Pas desciende desde la vertiente norte del Puerto de las Estacas creando el valle que lleva su nombre, besa la falda del monte Castillo (las Cinco Cuevas) y se
dirige hasta el mar. <<
[24] Cuevas del Castillo y de las Monedas, respectivamente. La primera tiene en su entrada un gran espacio para habitación humana y como tal sirvió durante muchos miles de años. En los espacios ceremoniales, situados en sus galerías interiores, se encuentran las pinturas rupestres más antiguas de España, de hace 47 000 años, amén de la famosa pared de las manos y más de 250 figuras tanto de animales como geométricas, grabadas o pintadas en las paredes o en los techos. La cueva de las Monedas, también con gran riqueza de arte paleolítico, tuvo menos presencia
habitacional y fue utilizada más como santuario. <<
[25] Todavía en lenguaje montero se sigue llamando a ciertos bosques más recogidos
«montes de enero», pues con el mayor frío es donde se resguarda la caza. <<
[26] El modo de talla conocido como técnica de Levalois supuso un importante avance que superó los métodos anteriores, bastante similares entre cromañones y
neandertales, siempre algo más toscos en estos últimos. <<
[27] La glaciación hizo que el mar se retirara varios kilómetros, entre cinco y diez, del
litoral. <<
[28] Cueva del Castillo. <<
[29] La belladona. <<
[30] Figura chamánica, posterior en el tiempo, una licencia dramática por la que el autor se disculpa. Del momento prehistórico sí que son los signos y líneas descritos,
así como las manos impresas. <<
[31] La manzanilla (Matricaria chamomilla) tiene propiedades digestivas, pero también es sedante y antiespasmódica. En la corteza de abedul se encuentra el ácido salicílico, principio de nuestra aspirina, y en el hongo Penicillium, el de nuestra penicilina. Recientemente ha quedado demostrado (en la cueva del Sidrón, Asturias)
que los neandertales lo usaban. <<
[32] El trascendental descubrimiento en Pinilla del Valle (Madrid) por parte de Arsuaga y Baquedano, todavía hoy no del todo expuesto a la opinión pública, va a cambiar la percepción que hasta hoy existe sobre los neandertales. Cercana al abrigo principal de Navalmaíllo, se abre esta cueva bautizada como la Descubierta, que ellos no dudan en considerar como santuario: han hallado los restos de una treintena de fuegos rituales con cuernas de herbívoros sobre cada uno de ellos, y en una, solo en una, restos de una niña, una mandíbula, de cerca de tres años de edad, allí enterrada. Sobre la niña se encontraba una cornamenta de uro. Y en otro de los escasos enterramientos neandertales hallado, restos de gramíneas sugieren que las depositaron
sobre el cadáver. <<
[33] El Chufín, la última cueva prehistórica en el límite casi entre la actual Cantabria y
Asturias. <<
[34] El Nansa. <<
[35] El río Sella, con su actual desembocadura en Ribadesella, donde se ubica la cueva
de Tito Bustillo. <<
[36] Garganta del Cares, donde se sitúan las cuevas de Llonín y la Covaciella, en el entorno de Cabrales. La cueva del Buxu se localiza en el concejo de Cangas de Onís,
sobre el arroyo Entrepeñas. <<
[37] La cueva de Lioni, en Cabrales. <<
[38] Un grabado de una ballena, único en el arte paleolítico, se encuentra en la cueva de Tito Bustillo, en la galería central, tras la sala del Gran Panel (ya del Magdaleniense) de los caballos y antes de llegar al Camarín de las Vulvas, donde también se encuentra el extraño antropomorfo cuya antigüedad se ha estimado en 40
000 años. <<
[39] Cuevas de Llonín y la Covaciella a ambos lados del Cares y en el entorno de
Cabrales (Asturias). <<
[40] Cueva del Buxu, en el concejo de Cangas de Onís, sobre el arroyo de Entrepeñas.
<<
[41] Cueva del Sidrón en Borines, Piloña (Asturias). Importantísimo yacimiento neandertal, donde se ha podido sacar ADN de los restos de un total de trece cadáveres de hace unos 49 000 años con evidentes signos de antropofagia. La cueva había sido habitada por ellos y posteriormente por el cromañón, aunque con escasos restos de
ese paso, excepto algunos grabados y pinturas. <<
[42] Cueva del Fornu o del Conde, en Tuñón, concejo de San Adriano, en la Asturias interior y lindero con Oviedo. Contiene restos líticos de origen neandertal y pinturas
y grabados de los cromañones. <<
[43] Cabo de Peñas. <<
[44] Cueva de Candamo, donde se encuentra un carmín de vulvas y alguna de las pinturas rupestres más hermosas de toda la cordillera y quizás el caballo más
espectacular y logrado de todo el paleolítico: un «prevalski». <<
[45] Los últimos estudios apuntan en esa dirección. Los neandertales no tenían una mano idéntica a los cromañones y no poseían la habilidad de los dedos de los
humanos modernos para realizar determinados trabajos artesanales. <<
[46] Las maravillosas pinturas de Altamira son posteriores a la época, pues pertenecen al Magdaleniense, quizás 10 000 años después del momento en que se inscribe la novela, y aunque el autor se ha tomado en otras pinturas parietales alguna licencia literaria en tal sentido, no ha querido hacerlo en la gruta más importante del arte prehistórico mundial junto, a su juicio, la francesa Chauvet, que sí que pertenece a este periodo, el Auriñaciense. Pero está comprobado que han aparecido entre los grabados y figuras de Altamira algunas datadas en esta época. De hecho, las recientes mediciones por uranio han variado el ránking de antigüedad del arte paleolítico poniendo por delante a la del Castillo (40 000 años) frente a Altamira (36 000) y Chauvet (33 000), pero esta última, en ese momento del arte, es inmensamente superior en sus figuras y composiciones. Luego Altamira, ya en el Magdaleniense, es insuperable. Una y otra contaron con un auténtico genio de la pintura universal. Dos artistas excepcionales: uno autor de los famosos leones y rinocerontes de Chauvet, y el otro, de los bisontes y caballos policromados de la extraordinaria cúpula de Altamira, que utilizó los relieves de la roca para hacer emerger sus posturas y movimientos. Genios pues, comparables a cualquiera de los grandes maestros de la
pintura, un Manet o un Velázquez. <<
[47] Cueva de la Garma, al oriente de la bahía de Santander, a unos cinco kilómetros de la desembocadura del río Miera, en un monte de apenas 200 metros de altitud. Tiene varias galerías y cavidades a diferentes alturas. La antigüedad de su ocupación se remonta a 80 000 años y hay restos líticos neandertales. De las dos galerías, la superior tiene restos del Paleolítico más tardío, manos y figuras geométricas. La inferior quedó cerrada durante milenios por un desplome en la época magdaleniense, hace unos 16 000 años, y se conservan en su interior intactos tanto los restos de sus habitáculos como de sus utensilios y de sus presas, amén de sus impresionantes
pinturas y grabados. <<
[48] Cueva de Venta Laperra o Karrantza. Vizcaya. Restos neandertales y cromañones. Como un guiño a la ancestral lengua vascona, el autor se ha permitido la licencia de mantener el nombre actual en euskera de algunos enclaves, como licencia literaria y
pidiendo la comprensión de los lectores. <<
[49] Cueva de Santimamiñe, en el monte Ereñozar, a 150 metros sobre el nivel del
mar, en Kortezubi (Vizcaya). <<
[50] Cueva de Ekain, en Zestoa (Guipúzcoa). En sus paneles rupestres aparecen representados, junto a los animales dominantes habituales de toda la cornisa cantábrica (el bisonte y el caballo, este con la inconfundible silueta y crin de los
prevalski), especies como el reno, el antílope saiga, la liebre ártica y el glotón. <<
[51] Cueva de Altxerri, en Aya (Guipúzcoa). <<
[52] Cuevas de Armintxe, en Lekeitio, y de Atxurra, en Berriatua (ambas en Vizcaya), el último gran descubrimiento prehistórico vasco. La representación de dos grandes leones cavernarios, que parecen ser los iconos de la cueva, supusieron una tremenda sorpresa, pues apenas hay representación del felino en toda la cordillera Cantábrica ni en los Montes Vascos, aunque sí restos fósiles del animal. También son sorprendentes las veinte lanzadas al gran bisonte del mismo panel, el bisonte más «cazado» de la prehistoria en palabras de su descubridor, el arqueólogo Diego Gárate, que sustituyó a José Miguel de Barandiarán, descubridor en 1929 de la gruta y los primeros restos
prehistóricos. <<
[53] Bela, en euskera, «cuervo». El apellido se mantiene hasta hoy mismo. <<
[54] Óxido de hierro. <<
[55] Con la glaciación, el nivel del mar bajó y los océanos se retiraron dejando una ancha franja costera en lo que ahora es el litoral Cantábrico y que permitía mucho más fácilmente el paso desde la actual España a Francia, sin tener que atravesar los Pirineos ni sus estribaciones. El paso en el Paleolítico se realizaba por esa franja costera con mucha mayor facilidad, mejores posibilidades de alimento y temperaturas
mucho más aceptables. <<
[56] Desembocadura del río Garona, en Francia. Todo un enorme estuario por donde el océano Atlántico entra profundamente en tierra y se une al delta del río con numerosas islas e islotes, y que en tierra se convierte en una extensa y fangosa
marisma. <<
[57] Los machos de león cavernario, como demuestran los grabados de Chauvet y otras cuevas, donde sus atributos masculinos aparecen claramente reflejados, carecían
de la gran melena, o la tenían muy incipiente, de los actuales leones africanos. <<
[58] El río Lot. De seguir el Garona, su cauce los hubiera llevado hacia los Altos
Pirineos, donde se encuentran las cuevas de Gargas y de Trois Frères. <<
[59] La cueva más cercana habitada en el Auriñaciense era la de Pech Merle. <<
[60] Río Ardèche, sobre cuyo curso se abre la cueva de Chauvet. <<
[61] La escultura más conocida de hombre león fue hallada en el estado alemán de Baden-Wurtemberg, en la cueva de Hohlenstein-Stadel. Mide 29,6 centímetros de altura y está tallada en marfil de colmillo de mamut. Representa a un ser humano erguido con cabeza de león. En su brazo izquierdo tiene impresas siete marcas horizontales. Su antigüedad se remonta a más de 30 000 años, en el Auriñaciense. En la cueva de Chauvet (Francia) están representados en pinturas rupestres híbridos similares y una estatuilla parecida, aunque más pequeña y en mucho peor estado, ha
sido hallada en una cueva de su entorno. <<
[62] En Chauvet aparece grabado un búho real, el Gran Duque, la mayor de las aves nocturnas. Única representación de esa ave, muy escasas en cualquier especie, de
todo el Paleolítico. <<
[63] Granos de espliego. <<
[64] La Venus de Chauvet. Tan solo de medio cuerpo para abajo con los genitales
femeninos claramente remarcados. <<
[65] Gruta de Saint-Marcel, en Bidon, muy cercana a Chauvet. Yacimiento gravítense.
<<
[66] Gruta de Cosquer, cerca de Marsella y de la desembocadura del Ródano en el
Mediterráneo. <<
[67] La figura del rinoceronte echando sangre por sus belfos es una de las más
características pinturas rupestres de Chauvet. <<
[68] «La luna de octubre siete lunas cubre». Viejo proverbio aún recordado en los años de intenso frío en la meseta castellana. Significa que si la primera luna del otoño viene con nieve, esta acompañará cada luna hasta la primera de la primavera
inclusive. <<
[69] La sala Hillaire de Chauvet. Allí se encuentran los grabados de un búho, un caballo y algunas figuras y líneas más, carentes de pigmentación y color alguno. Enfrente está el pasadizo hacia la conocida como Sala du Fond, donde están las impresionantes pinturas de la manada de leones y la de los rinos, amén de algunas otras de osos y otros animales. Al fondo de esta se encuentra la Sacristía, donde
aparece la gran figura de un mamut. <<
[70] Los Pirineos. <<
[71] Gargas y Trois Frères. <<
[72] Uno de los dos antropomorfos de la cueva Trois Frères es un chamán con un arco musical. Aunque es posterior al tiempo de esta novela, el autor se toma una nueva licencia literaria, al igual que los grabados y dibujos de esa gruta posteriores al
Auriñaciense, del que sí quedan rastros en la vecina Gargas. <<
[73] Una pintura en la cueva de Lascaux, de datación mucho más tardía, magdaleniense, y a mucha distancia de Trois Frères, representa la escena de un bisonte herido arremetiendo contra un hombre que cae muerto y al lado aparece una
especie de bastón con cabeza de pájaro. <<
[74] La figura del hechicero de Trois Frères tiene cerca de 80 centímetros de alto y domina desde los 3,5 metros de altura, donde se encuentra toda la escena, y la galería,
donde están representados cientos de animales. <<
[75] Grutas de Gargas. Son notables sus paneles con numerosas manos, más de doscientas, en negativo, realizadas por la técnica de la plantilla. Las imágenes son de color rojo (ocre) o negro (óxido de manganeso) por el uso de una mezcla de óxido de hierro y de manganeso aplastada con grasa animal y pulverizada alrededor de la mano contra la pared. Contiene los restos de arte paleolítico más antiguos de Francia (27
000 años) tras los de Chauvet y tuvo ocupación desde el Musteriense. <<
[76] La escasez de sílex en el valle del Alto Lozoya hizo que los instrumentos líticos y
las puntas de las lanzas neandertales fueran talladas en cuarzo o en cristal de roca. <<
[77] Una poderosa y larguísima punta de lanza hecha con el cuerno de un rinoceronte lanudo ha sido encontrada recientemente en Siberia, en la actual isla de Gran
Liajovski, en su costa más al norte. <<
[78] Tasugo: tejón. Fuina: garduña en el lenguaje popular de los labradores de Castilla.
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[79] Ave de presa emigrante, de la familia de las falcónidas, más pequeña y oscura que
el halcón peregrino, que viene de tierras nórdicas. <<
[80] Ojo Guareña, Burgos. <<
[81] La Venus de Laussel, en la Dordoña francesa, es de azabache y tiene esos detalles.
<<
[82] La ruta del clan Errante parte del Nalón para luego seguir el río Proaza, llegar a Teverga y ascender el Puerto de Ventana, donde Peña Sobia preside el semicírculo de montañas que por el valle de San Emeterio ya se adentra en las tierras leonesas de
Babia. <<
[83] Los ríos Porma, Esla y Pisuerga, hasta llegar a las Loras burgalesas y desde allí
bajar a la sierra de Atapuerca. <<
[84] Prosiguen su ruta por el corredor de fauna, esencial en la época glaciar hasta alcanzar Atapuerca, el fabuloso yacimiento donde, amén del Homo antecessor de 1,5 millones de años de antigüedad, se han hallado los restos de preneandertales con una antigüedad próxima a los 400 000 años. Cráneos completos y restos de osamentas de más de treinta individuos. Una gran fosa común. Uno de los aspectos que más ha conmocionado a los científicos, que en esa excavación comanda Juan Luis Arsuaga, así como a sus compañeros, los otros dos codirectores de Atapuerca, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro, son los evidentes signos de violencia intraespecífica, con heridas que en varios casos debieron de resultar mortales. Pero en este caso no hay posibilidad de achacárselo al Homo sapiens (cromañón), que aún no
había aparecido siquiera. <<
[85] Como es mundialmente conocido y ha situado la sierra de Atapuerca a la cabeza de los descubrimientos sobre el origen de la humanidad, en esa serie de cuevas colmatadas se encuentran los restos del Homo antecessor, de más de 1,5 millones de años de antigüedad (la Gran Dolina) y que prueban la salida primera de los homos de África hace dos millones de años. En la cueva Fantasma se han hallado ya restos líticos neandertales y, en 2017, un hueso de esta especie, en la galería de las estatuas colindante con la cueva Mayor. En el Portalón se hallan restos de las culturas cromañonas del Magdaleniense, Gravitense y Auriñaciense, cuando se desarrolla la novela y cuando aún había potente presencia de neandertales en todo el centro y sur peninsulares. Lo más «moderno» de Atapuerca es la galería del Sílex, precedida de un estremecedor santuario de elevadísimos techos, con columnas de estalactitas y estalagmitas, y donde hay enterramientos y extraordinarios grabados y pinturas neolíticas muy poco conocidas. El acceso, dificilísimo y agobiante, ha de hacerse por sifones subterráneos, reptando, y fue descubierto por el grupo de espeleólogos Edelweis. Atapuerca tiene en sus entrañas el registro fósil, ininterrumpido y continuo
de 1,5 millones de años. <<
[86] Puerto del Reventón. <<
[87] Valle de Canencia. <<
[88] La ciudad encantada de Tamajón (Guadalajara). <<
[89] La sierra de Ayllón o Negra, así conocida por las formaciones de pizarra que la
identifican y de las que están hechas las casas actuales. <<
[90] Cascada de Despeñalagua, muy cerca del nacimiento del río Sorbe, sobre el hermoso pueblo actual de Valverde de los Arroyos, icono de la arquitectura negra
(Guadalajara). <<
[91] Desde el Tamajón por la Toba, cruza el Bornoba y, subiendo Henares arriba, se
mete por el cañón del río Dulce hasta asomarse a las parameras molinesas. <<
[92] El autor hace un pequeño guiño a Nublares, cueva en Bujalaro (Guadalajara), que dio nombre a su primera novela prehistórica que inició su saga del mismo nombre a
orillas de su río natal, el Henares, Arcilloso en la novela. <<
[93] Río Salado, que un poco más abajo desemboca en el río de la Loma para buscar luego el Tajo (el gran río Hundido). Al Salado se asoma la cueva de los Casares (Riba
de Saelices, Guadalajara). <<
[94] Río Salado. Un poco más abajo desemboca en el río de la Loma. Sus aguas, como las de muchos arroyos de la zona, son muy salinas y se siguen explotando algunas salinas artesanales. Saelices de la Sal es uno de los pueblos vecinos y este río se encuentra en el término de Riba de Salieses, precisamente. A él se asoma la cueva de los Casares, donde hay yacimiento tanto neandertal, un hueso incluso, como posteriormente cromañón, y cuyos grabados siguen siendo uno de los grandes
enigmas prehistóricos. <<
[95] Los Milagros. <<
[96] Recientes descubrimientos científicos han constatado que la antigüedad de ciertos grabados en varias cuevas como La Pasiega, en Monte Castillo, Maltravieso en Cáceres y Ardales en Málaga datan de hace más de 64 000 años y serían, pues, neandertales, así como conchas horadadas y pigmentadas de la Cueva de los Aviones en Cartagena (Murcia) de hace 115 000 años. Uno de los grabados antropomorfos de la cueva de los Casares, cerca de otro que parece reflejar un coito, único caso con tal escena en todo el arte paleolítico, a interpretación del autor semeja la forma y gesto
de una mujer pariendo. <<