Max & Suhail

Tatiana M. Alonzo · Capítulo 13 de 146

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Max & Suhail

17. Max

Lo que te esperaba, Max...

La fiesta transcurrió de lo más aburrida, o al menos para mí lo fue. Casi todos los invitados eran niños, niños escandalosos y sucios al igual que Max, y no tuve con quien jugar. Las únicas niñas eran dos primas de Max que todavía utilizaban babero. Lo bueno es que tuve tiempo suficiente para llevar a cabo mi plan.

Cuando el mago que animaba la tarde terminó su show, todos comenzaron a gritar «¡Obsequios!, ¡obsequios!» y me abrí paso entre los invitados para estar cerca de Max.

17. Max

—No es por nada, pero mi obsequio para ti es un muñeco live action del Hombre Araña —dijo mi tío guiñándome un ojo.

—Y el mío una colección de cochecitos —dijo otro, y eso solo me animaba más y más. No podía con la emoción.

Corrí hacia donde sabía que se hallaba la mesa para los obsequios, aunque no encontré nada además de la mesa. Busqué debajo del sobre mantel, pero tampoco vi algo. Lo único era una hoja de papel pintarrajeada con la palabra Donativos. Miré a mamá sin comprender. Ella se veía preocupada.

—Oh, no, cariño —dijo mirando de la mesa a la puerta, todavía entreabierta.

—¿Qué pasa? —inquirí.

—Creo que las Hermanas de la caridad se lo llevaron todo.

«¡¿Qué?!»

—Pero... Pero... —Quería llorar—. ¡No, mamá! Aquí estaban los obsequios —señalé la puerta.

«Oh, mi muñeco live action del Hombre Araña».

—¿Hace cuánto tiempo los viste? —pregunto mamá.

—¿Dos horas? ¿Tres? Qué sé yo, ¡MAMÁ!

Los invitados nos miraban sin comprender. Todos excepto uno. Suhail.

Viéndola batir sus pestañas hacia mí supe todo lo que necesitaba.

—¿Qué sucede, Miranda? —preguntó papá, abriéndose paso entre los invitados, que aún esperaban ver los obsequios.